viernes, 30 de mayo de 2014

DON ÁNGEL AZNÁREZ TOMA POSESIÓN COMO MAGISTRADO DE LA SALA DE LO CIVIL Y PENAL DEL TRIBUNAL SUPERIOR DE JUSTICIA DE ASTURIAS

Foto de "La Nueva España"
El nuevo magistrado de la Sala de Lo Civil y Penal del Tribunal Superio de Justicia de Asturias (TSJA), Ángel Aznárez, ha anunciado este viernes el mismo trato por su parte para los aforados que para cualquier presunto delincuente, "sin establecer categorías especiales".
Aznárez ha hecho esta declaración de intenciones a los medios de comunicación tras el acto de toma de posesión, celebrado en la sala de plenos del TSJA, donde ha sido nombrado oficialmente nuevo miembro del tribunal.
Aznárez fue elegido por el Consejo General del Poder Judicial en la terna elevada por la Junta General del Principado, para nombrar al sustituto de José Manuel Buján, fallecido en enero de 2012. La demora en la tramitación de la propuesta de sustituto por parte del parlamento asturiano provocó las protestas del presidente del TSJA, Ignacio Vidau.
Aznárez ha reivindicado este viernes precisamente su "procedencia parlamentaria" para destacar que "la justicia emana del pueblo" y por tanto "absolutamente todos los ciudadanos son iguales ante la ley", remitiéndose también a la Constitución española, que reafirma este extremo. Preguntado por su opinión sobre la posibilidad de juzgar a una cargo político aforado, misión que compete a la sala de la que ahora forma parte, ha señalado: "cualquier asunto lo trataré de la misma manera, sea quien sea el presunto delincuente y dedíquese a lo que se dedique. No establezco ninguna categoría especial para los aforados", ha señalado.
Don Ángel acompañado de su mujer y sus hijos (foto "La Nueva España")

DEJA SU "PLÁCIDA VIDA NOTARIAL"

Se ha referido a este viernes como "un día de emociones" pero que ha de ser "hoy excepcionalmente". A partir del lunes primarán "las razones y causalidad, no las emociones". Ha reconocido que llevaba una "plácida vida en su despacho notarial", pero ha decidido estar "en este otro lado, el lado de las complicaciones porque en general este país está viviendo momentos muy complicados".
En el acto, presidido por Igancio Vidau, han estado presentes representantes de la vida política asturiana, entre ellos el portavoz socialista en la Junta General, Fernando Lastra, el presidente de Foro Asturias, Francisco Álvarez-Cascos, el diputado autonómico del PP, José Agustín Cuervas Mons, el presidente de la Junta General, Pedro Sanjurjo, o el consejero de Presidencia, Guillermo Martínez. También ha estado Álvaro Cuesta, recientemente nombrado vocal en el Consejo General del Poder Judicial, y que había formado parte de una primera terna parlamentaria para ocupar el puesto que hoy ocupa Aznárez, aunque no salió adelante.
Foto de "La Nueva España"


En declaraciones a los medios, Cuesta se ha felicitado este viernes de que fuese rechazada aquella primera propuesta porque el de Aznárez ha sido "un acuerdo de amplísimo consenso en Consejo General del Poder Judicial para cubrir la vacante de Buján". "Aznárez es un gran jurista, con conocimientos profundos, con una trayectoria profesional de excelencia y un alto nivel y rigor jurídico", ha señalado.

jueves, 29 de mayo de 2014

"DE NUEVO ME HE QUEDADO HUÉRFANA", ("El Comercio", 29/5/2014)

Hay días aciagos, tristes, en los que la desolación se instala en el alma,  en los que no logras levantar cabeza. Hoy es uno de ellos. Además sabes que tus amigos, aquellos más próximos, comparten contigo el dolor: el que siento desde que ayer a las diez de la noche me comunicaron que había muerto Gonzalo -el nuestro- Gonzalo Mieres.
Cuando me lo comunicaron lo primero que hice fue negarlo, acababa de recibir un correo suyo. Abrí el ordenador precipitadamente y justo, el día 26 a las 17,45 h. me había puesto un mensaje para invitarme a uno de los eventos que él organizaba. Murió, como últimamente paradójicamente me sucede con mis  amigos más cercanos, con las botas puestas. El último, o más bien el penúltimo, fue Juan José Plans. También se fue sin avisar, sin ninguna señal que me dijera que debería haber aprovechado más nuestra última conversación pocas horas antes de su fallecimiento. No diré en este pequeño reconocimiento quién era Gonzalo, todo Gijón lo sabe y sé que otros lo harán por mí. Hoy tengo la sensación de haberme quedado otra vez huérfana, porque cuando se fue mi padre me dejó a Gonzalo para sustituirlo. Y él siempre me lo recordaba con su cariño, con su bondad, con las cosas que hacía por todos nosotros. Voy guardando en mi almario a esas personas que tanto quise y que ya no están, son las reservas que acumulo cuando las cosas se ponen feas. Hoy lo están.

Comparto el dolor de su mujer y sus hijos, sé que han perdido un gran tesoro. Pero cuando la tristeza deje paso al recuerdo, se darán cuenta de que durante el resto de sus vidas disfrutarán de la inmensa  herencia que les ha dejado, esa que no se compra en ninguna parte y que nace en el corazón de las buenas personas. Lo que Gonzalo era en grado superlativo. 

martes, 27 de mayo de 2014

GONZALO MIERES SE HA IDO

Así, sin avisar. Me resulta difícil asimilarlo. En mi ordenador está el correo que me envió el lunes a las cinco de la tarde. Ningún mal presagio, todo lo contrario, me invitaba a uno de los eventos por él organizados. He vuelto a él una y mil veces, y sí fue enviado el 26 de mayo, exactamente a las 17,24 h. Pocas horas después me avisaban de su fallecimiento. ¿Cómo asimilarlo? No lo consigo, porque con él se va una parte de mi historia, de mi pasado y de este presente que era aún ayer. Descansa en paz, amigo. 

Colocando la placa a mi padre en el Pueblo de Asturias EN EL MES DE SPETIEMBRE, acto organizado por GONZALO

miércoles, 21 de mayo de 2014

MIS CITAS SEMANALES

Supongo que a casi nadie interesarán mis citas semanales, aunque estoy segura que muchas personas las comparten conmigo. Tienen lugar cada mañana, frente al primer chute de café de la jornada.  Los lunes me cito con el escritor José Antonio Mases, los martes –aunque no es muy fijo el día- con Luis Arias Argüelles- Meres, los miércoles con José Marcelino García,  también con Luis Díez Tejón y con Virginia Álvarez Buylla, los jueves con Joaquín Fuertes, los sábados con Arturo Arias. Hay más,  pero no acabo de ubicarlos en un día concreto: Janel Cuesta, Pedro Antonio Curto…, y algún otro que surge esporádicamente. Seguro que ya han adivinado que me estoy refiriendo a los  colaboradores habituales del periódico.  Tengo  la certeza de que muchas personas en Gijón tienen las mismas citas. Mis amigos, que así los considero a todos -pese a que nos veamos de pascuas a ramos- ejercen de notario, cada uno a su manera, de cuanto acontece en la villa que con orgullo llamamos de Jovellanos. A falta de un  cronista oficial, bien están varios. Ellos dan fe de la vidilla de esti pueblín –que diría Luis Argüelles o mi propio padre- en el que tenemos la suerte de estar afincados. De momento, y hasta que la Corporación Municipal –demasiado ocupada en otros menesteres- decida nombrar uno –o varios- cronistas oficiales, es lo que hay.
                                                

martes, 13 de mayo de 2014

LOS NIÑOS PRIMERO

 Nadie cuestiona la premisa que encabeza. Es más, cualquier consideración contraria nos convertiría en monstruos. Ahora bien, ¿los niños primero y de cualquier manera? Puede que no, salvo casos de emergencia extrema en la que nada importaría más allá de conservar la propia vida. Excluido esto, no podemos proteger a la infancia no importa como. ¿Por qué? Pues porque precisamente  de cómo nosotros lo hagamos ahora va  a depender, en gran medida su formación, su forma de entender la vida, su manera de integrarse en la sociedad, su débil o fuerte personalidad. Ya ningún pedagogo pone en duda que los primeros años de nuestra vida la marcan para siempre. Una infancia feliz no garantiza una vida ídem, pero sí la ancla sobre unos cimientos sólidos. Y por ello, considero que es muy importante preservar a la infancia de las calamidades que acechan hoy a los mayores, de las dificultades que encontramos muchas veces para algo que puede ser sobrevivir. Un niño no es un adulto pequeño, tiene otras características muy diferentes, por suerte para él. No podría explicarlo yo mejor a cómo lo hace la oscarizada película de Roberto Benigni “La vida es bella” –que recomiendo-, en la que en la más extrema y terrible de las situaciones, Guido, el padre de la criatura, hace que todo parezca un juego. No es nada fácil, lo comprendo, pero es importante que los niños no sean conscientes de su pobreza. Al menos hay que intentarlo.
Hace algunos años siendo colaboradora de  UNICEF, tardé en comprender cómo una organización mundial, que vela por la supervivencia de unos niños que mueren del orden de diez millones anuales por falta de alimentos, o por una vacuna que cuesta un euro, podía rechazar la oferta de una marca comercial de limpieza que quería anunciarse diciendo algo así como  que  por cada paquete que usted compre de nuestro producto (no mencionaré la marca) le daremos un plato de comida a un niño. Recuerdo que pillé un rebote de mil demonios, porque me parecía una buena campaña recaudatoria para, al menos, paliar el hambre de algunos niños condenados a morir. Hasta tal punto llegó mi indignación que a punto estuve de abandonar la organización. Con el tiempo y después de profundizar en el tema, comprendí que las cosas estaban cambiando, que ya no se trataba de hacer caridad, que estábamos ante una nueva era para la infancia, que por todos los medios había que conseguir sacarla adelante sin hacer uso de esa lástima que en nosotros produce un niño desasistido, que tan importante como darle de comer era crear los cauces que garantizasen que el día que nuestra caridad no les enviase ese plato de comida él, o su familia, podrían tenerlo.  No se trata, por supuesto, de no paliar sus necesidades, eso es primordial. Se trata de ayudarles a salir adelante, a encontrar caminos que no atenten contra su dignidad de personas, aunque pongan a salvo la nuestra.  Y ahí entrarían los gobiernos, tema arduo y complicado, porque suelen mirar hacia otro lado. ¿Qué nos queda entonces a los ciudadanos de buena fe que desearíamos ayudar? Pues nada distinto a la presión a los organismos que deben de intervenir, a los que deben de canalizar la caridad hacia una justicia social.  Ni es fácil, ni es cómodo, ni tan siquiera están garantizados los resultados a corto plazo, pero hay que intentarlo, cosas más difíciles se lograron. La infancia es nuestro mayor tesoro, ellos son el futuro, de nosotros depende que se conviertan en adultos socialmente integrados, sin baja autoestima, sin complejos adquiridos en los primeros años de vida por una estigmatización que debemos de evitar por todos los medios. Lo dicho: los niños primero, pero no de cualquier manera sino protegiéndolos, para que nunca tengan que oír que son pobres, para que no se  sientan diferentes a los demás. Y eso está sólo en manos de los adultos.


lunes, 5 de mayo de 2014

PERIODISMO DE CALLE: "LA COMARCA", "EL FIELATO", EL ORIENTE DE ASTURIAS...

Periodismo de calle, ¿versus cotilleo? En parte, puede. Ya me respondo yo misma, anteponiendo un “puede” por aquello de que los propios periodistas no se me mosqueen, que dicen ahora los jóvenes.  Lo primero, creo que habría que saber quién es periodista, ¿todo el que escribe en un periódico, tal vez? ¿Es médico todo el que trabaja en un hospital?... Por curiosidad he revisado, sin mala intención por supuesto, las colaboraciones que en un periódico local se hacen a diario y, o todos son periodistas y estoy desinformada, o los ídem se pueden contar con los dedos de una mano. Bonito está el panorama para  los jóvenes que salen de esa flamante  Facultad de Ciencias de la Información en la que algunos estudiamos. Yo les recomendaría a esos ilusionados chicos y chicas que se dedicasen a cualquier otra cosa y practicasen el periodismo por afición, les saldría más rentable. 
No tengo ninguna duda respecto a que el periodismo requiere, ahora más que nunca, una especialización y que con ella, ciertamente, no se sale de la facultad. Así que, en cierta manera, estarían justificadas esas colaboraciones de quienes tienen otras profesiones. Hasta ahí, correctísimo. Ahora bien, ¿qué le queda para el periodista de facultad? Por mi parte, lo tengo claro: el periodismo de calle. Ese que recoge todo lo que sucede en la ciudad y que va más allá de la pura información –aunque debe de ser, por supuesto,  informativo antes de nada-. Cabe preguntarse qué es el periodismo de calle y si puede interesarle a los lectores. Sin ser ninguna lumbrera, ni echar mano de las estadísticas, uno se da cuenta  de que los lectores suelen pasar de puntillas por la mayor parte de la información. Digamos que los titulares y poco más. ¿Por qué? Pues sencillamente porque casi todas  las noticias ya nos la ha servido con el desayuno bien la televisión, bien la radio. Y respecto a  los artículos de fondo –más interesantes cuanto más breves y concisos- y de  esas con frecuencia largas colaboraciones de los ilustradísimos -que no viven de escribir pero que practican esa gratificante y fructífera actividad como  medio como ocio- tienen un público tan reducido como selecto, para beneficio de la cultura.
Hay otro tipo de periodismo que interesa prácticamente a todo el mundo y que, como indicaba al comienzo, puede considerarse hasta de un poco de cotilleo. Casi nadie pasa por alto lo que le sucede al vecino, cómo vive, qué hace, cuáles son sus penas, si ha tenido algún percance… Porque no hay que olvidar que, por suerte, vivimos en provincias, en ciudades pequeñas en las que aún nos conocemos todos. Esa es precisamente nuestra  calidad de vida. Disfrutamos de privilegios que no tienen las grandes ciudades –tienen otros, por supuesto-, y probablemente el más importante sea ese contacto humano, esa comunicación que nos permite relacionarnos  con el vecino, viva en nuestra calle o unas cuantas más arriba. Y nada colabora más a esa unión que aquello que se dice el periódico del día. Cualquier sucedido publicado en un medio de comunicación, corre como la pólvora por la ciudad. A eso es a lo que yo llamo periodismo de calle.
Hay periódicos que se publican en los pueblos, casi todos de  distribución gratuita, que recogen todo aquello que acontece en su zona y esos sí hacen lo que yo llamo periodismo de calle. Me refiero a LA COMARCA”, el periódico de Salas y Pravia, que lleva más de ocho años publicándose mensualmente gracias a un periodista de raza jubilado, José Manuel Rodríguez, o José de Arango que es como se le conoce, que conoce muy bien lo que es periodismo de calle. Otro tanto sucede con “EL FIELATO” el periódico del Oriente de Asturias que dirige Javier Peruyera y el decano de la prensa asturiana “EL ORIENTE DE ASTURIAS”, bajo la batuta de Manuel Maya Conde. Y seguro que habrá alguno más, aunque no tengan la entidad de los que menciono, pero no estaría de más que los diarios relevantes de nuestra comunidad tomasen nota y destinarán algunos de sus periodistas a ese periodismo cercano que nos une a todos.

miércoles, 30 de abril de 2014

ENTRAÑABLES AMIGOS, GRACIAS POR SERLO

En los tiempos que corren, en lo que casi todo vale y en los que parece que lo más importante es trabajar para tener, yo estoy descubriendo un montón de amigos que, aunque me consta que siempre lo fueron, en estos momentos en los que ya me me hice mayor -no diré que lo soy, porque me viene mejor el eufemismo para mi autoestima-, en los que la vida me ha enseñado tantas cosas, fundamentalmente aquello que tiene valor y lo que no, me estoy dando cuenta del importantísimo caudal de amigos/as que tengo. Algunas veces me pregunto dónde estaba yo para no prestarles la atención que se merecían. Pues al hilo del homenaje que Gonzalo Mieres organizó para recordar a mi padre, se han instalado en mi vida una serie de personas entrañables que me demuestran en cada momento que me quieren bien. Probablemente  lo que más me sorprende es que nunca me han perdido de vista, y no lo han hecho porque yo era la hija de... Ni que decir tiene lo orgullosa que me siento de que así haya sido. 
Hoy he recibido este recorte del obituario que en su día escribió el inolvidable cura párroco de Sotiello, Ángel Eladio Argüelles, "alma mater" de tantas cosas en la Abadía de Cenero.  Y lo de "alma mater" no es cosa mía -aunque también podría serlo porque opino lo mismo-viene de Ángel Salas Blanco, que es quien me lo envió. Otro amigo que siempre estuvo ahí, pero que ahora incorporo a mi elenco particular de "entrañables". En ese sitio especial donde tengo a Gonzalo Mieres, a Joaquín Fuertes, a Belén Encinas, a Luis Argüelles, a José Marcelino García, a  Luis Fernández Roces, a José de Arango, a... tantos:  cada vez más. Y a otros muchos que ya no están, pero que siempre tendrán  un sitio en mi "almario". 
Gracias amigos, sin vosotros no sé qué sería de mí. 





viernes, 25 de abril de 2014

"RELATO DE UN NÁUFRAGO", GABRIEL GARCÍA MARQUEZ

El fallecimiento de García Márquez invita a redescubrirlo de nuevo. Yo he leído algunas de sus obras -no todas para desgracia de mi intelecto- hace ya bastantes años. Buscando en la reducida biblioteca que tengo, en la que no conservo demasiados libros de actualidad, porque una de mis mayores aficiones es regalar el libro ya leído a aquella persona para la que me parece apropiado; pues si disfruto comprándolo , no es menor el placer de regalarlo. Manías que una tiene y que con los años se agudizan. Creo que me he desviado de lo que quería contar, que no es otra cosa que buscando, que decía, encontré este opúsculo - por tamaño, que no científico- de lectura fácil, amena y, como corresponde a su autor, de gran calidad. Se trata, copio porque no se lee muy bien en la imagen, del " Relato de un náufrago que estuvo diez días a la deriva en una balsa sin comer ni beber, que fue proclamado héroe de la patria, besado por las reinas de la belleza y hecho rico por la publicidad, y luego aborrecido por el gobierno y olvidado para siempre". 
El texto fue publicado en un diario local por entregas, parece ser que fue un encargo periodístico, escrito en sus comienzos literarios. Merece la pena leerlo, el relato es una delicia y te envuelve desde el primer momento. Son pocas páginas, de hecho yo le he leído en un aeropuerto mientras esperaba un vuelo, y ahí lo compré.
Me permito recomendaros su lectura. Por cierto, va por la 60 edición. 

martes, 22 de abril de 2014

A PROPÓSITO DE UN ARTÍCULO QUE HE PUBLICADO EN EL DIARIO "EL COMERCIO" (SIN ÁNIMO DE POLÉMICA)

He regresado de vacaciones y mientras estuve fuera se publicó en "EL COMERCIO", el artículo que sigue y que cuelgo en el blog para -fundamentalmente en esta ocasión- someterlo a vuestro juicio, dado los insultos que por él me han hecho en Facebook. Lo he vuelto a leer con detenimiento y, la verdad, no me parece que atente contra nadie o insulte,  y menos contra la solidaridad, pero no todos pensamos igual. Por mi parte respeto profundamente a quien de mi discrepe. Y si quien me insulta considera que lo hace bien, pues... nada que objetar. No obstante sí quiero que el artículo se lea y sin ningún ánimo de polémica y si es que os apetece lo censuréis, dejando claro que no es más que mi personal opinión. 
Al final os pongo lo que ha aparecido en Facebook. 


LA  BUENA VOLUNTAD NO ES SUFICIENTE PARA FUNDAR UNA  ONG

Hace unos días los medios de comunicación se hicieron amplio eco de  una noticia que bajo el lema “Ni un niño sin cenar”, ofrecía alimentos gratuitos a los pequeños que lo necesiten. La iniciativa, que tuvo buena acogida pública, partía de dos personas que con excelente voluntad ejercían de ONG particular. Faltó tiempo para la solidaridad se desatase y llegasen aportaciones particulares en forma de alimentos. Desgraciadamente eso no puede funcionar así, y quienes colaboramos con cierta frecuencia en las entidades que se dedican a ello de forma profesional -por decirlo de alguna manera, pues casi todos son voluntarios- sabemos muy bien que sin una organización muy precisa no se puede ejercer de forma individual  esa solidaridad asistencial,  y menos la del reparto de alimentos.
Cuando esto escribo soy consciente del rechazo que puede producir lo que digo en algunas personas que lo lean, a las que yo les aconsejaría que se asomasen un poquito a las entidades que de forma oficial ejercitan esa solidaridad, tan necesaria  en estos momentos, para conocer de primera mano cuál es su funcionamiento.
Probablemente lo que afirmo necesite una explicación, pues tal parece dicho así que atento contra ese valor tan importante que es la solidaridad,  que, por otra parte,  deberíamos potenciar ahora  más que nunca ante esta brutal crisis que nos afecta. No tiene una explicación: tiene varias. Trataré de esbozar alguna.
Lo primero que yo me permitiría decir –y creo que no estoy desinformada-, nadie y recalco lo de nadie, en Gijón pasa hambre mientras esté funcionando la Cocina Económica,  la Cruz Roja, el Albergue Covadonga o Cáritas, por dar algún  ejemplo. En alguna  colaboré durante un tiempo y fui testigo de que hay comida para todo el que la necesite. También sé que los servicios sociales de la ciudad que funcionan bien, hasta donde les es posible, no dejan desasistido a quien de verdad necesita ayuda, máxime si por medio hay niños, al canalizar las ayudas hacia donde corresponda.  
Es decir, gestionar la pobreza –paliarla- tiene sus cauces. No podemos convertirnos en ONGS particulares por mucho que nos lo pida el corazón. Hacerlo generaría un tremendo caos que perjudicaría a los más necesitados. Lo que sí debemos es colaborar con ellas, aportando trabajo, alimentos, algo de dinero… Porque, por desgracia, hay mucho fraude en los intermediarios. Pero líbreme dios de referirme a el caso de “Ni un niño sin cenar” en ese sentido: no tengo la menor duda de la buena voluntad de quienes la están poniendo en práctica.

A lo anterior, añadiría que  en el caso concreto de dar de cenar a los niños, la cosa es más complicada. No se trata, en mi modesta opinión, de facilitarles unas galletas o un plato de comida sin más, porque los alimentos han de estar controlados.  Aquellos establecimientos que las sirven -Cocina Económica, entre otros-, tienen unas exhaustivas revisiones sanitarias. Un coche particular no es el medio adecuado de transportar alimentos . También las instalaciones han de ser las adecuadas, no se puede recibir a unos niños en un local que no tenga las mínimas condiciones para la función que se piensa desarrollar en él. Esta forma de ayuda, sin que se entienda en lo que digo ningún ánimo ofensivo hacia  quien puso toda su buena voluntad en este proyecto, recuerda más a una caridad de pos guerra. Los tiempos han cambiado y la dignidad de quien nada tiene es algo que hay que salvaguardar con mucho celo. Personalmente me aterra pensar en esos niños que acudirían, si esta sui géneris ONG prospera, a recoger su plato de comida como “niños pobres”. Los estaríamos, sin ninguna duda, estigmatizando. Nuestros niños no pueden –no deben- de ser consciente de que son pobres, no podemos truncarles su infancia dándoles de comer en lugares de beneficencia. Tienen que ser como los demás, y las ayudas necesarias han de ser realizadas por los cauces adecuados, aquellos que los organismos estatales o privados  les ofrezcan; allí donde personas especializadas ejerzan más que la pura y dura caridad, una justicia social. Y aquí apelo a quien competa esa función, al defensor del menor tal vez, que espero ya  haya puesto en funcionamiento el sistema para averiguar en primer lugar,  si es verdad que en Gijón hay niños que pasan hambre; y  si así fuera, espero que esté trabajando para subsanarlo. Nosotros, los ciudadanos de a pie debemos de colaborar con esos organismos que tanto bien hacen a la sociedad, pero no constituirnos en ONGS.  Animo a quien esto lea a darse una vuelta por la Cocina Económica o por Cáritas, y a depositar allí su ayuda. La información que le faciliten  de primera mano, lo que vea in situ, les aclarará muchas dudas que yo por este medio no puedo explicar 
                               ESTE ES EL TEXTO APARECIDO EN FACEBOOK

Bueno hoy despierto con un escrito en El Comercio de una que dice llamarse Isabel Moró y, que si es periodista, la Ética no la estudio.
No se detrás de ella quien esta, pero ella es mentirosa, cínica y demás. Que sabrá de La Cocina Económica? Yo estoy allí casi todos los días, trabajando, voluntariamente y feliz, desde las nueve de la mañana hasta las dos que se cierra el comedor, ella lo del voluntariado lo vio en algún programa de la tele.
Con personajes como ella, en este País, así nos va. No sabe nada, pero lo inventa y lo hace para hacer daño y lo único que consigue que hoy recibí llamadas de muchísima gente, involucrados en el proyecto y que dirigen otros muy importantes, desacreditando las mentiras de esta escritora de pacotilla.
Entérate Isabel y cuando sepas la verdad del proyecto, si te apetece lo plasmas, pero mentiras sobre tu trabajo, pero sobre el mío no, porque no te lo voy a consentir.
Con lo que hiciste se ve que no eres nadie.
 Blanca.

Nota: De los insultos puedo pasar tranquilamente, puede que me los merezca, pero sí he estado trabajando bastante en la Cocina Económica, como voluntaria e incluso cubriendo alguna baja contratada. Sor Mari sela, Sor Moris, sor Franca... saben muy bien quién es Isabel Moro. Añado más: durante dos año he estado atendiendo el albergue (que ahora ya no existe, pues lo han transformado en pisos) y he participado en un grupo que crearon para la formación del voluntariado. Basta con preguntar en la institución para informarse. De voluntariado sé algo...


jueves, 10 de abril de 2014

ME VOY UNOS DÍAS POR VACACIONES







Ese es exactamente mi destino. Lo de "La deliciosa aventura de una muchacha de sangre real"... tengo mis dudas. No obstante, aunque la sangre no sea real y lo de muchacha menos, trataré de que sea una deliciosa aventura. 
Felices vacaciones, amigos blogueros. 

jueves, 3 de abril de 2014

ENCUENTROS POÉTICOS EN EL ANTIGUO INSTITUTO MAÑANA, VIERNES, 4 DE ABRIL DE 2014

Agustín Delgado

(In memoriam)

Mañana, viernes, 4 de abril de 2014, a las 20:00 h

Foto

Agustín Delgado (Rioseco de Tapia, León, 1941- Madrid, 2012)
Licenciado en Filosofía Pura y doctor en Filología Románica, ejerció como profesor de Literatura en diferentes institutos de bachillerato de España y en el INBAD de Toulouse (Francia).
Fue consejero de Educación de la Embajada de España en París y en Bruselas, e inspector central de Educación en el Ministerio, en Madrid.

Libros de poesía

- De la diversidad (Poesía 1965-80). Editorial Hiperión. Madrid, 1983. Recopilación  antológica de seis libros de poemas, cinco de ellos editados anteriormente: El  Silencio, Nueve rayas de tiza, Aurora boreal, Cancionero civil, Espíritu áspero, y uno más inédito: Discanto. 
- Sansirolés. Editorial Endymión, Madrid, 1989. 2ª Edición, 1993.
- Mol (Primer premio internacional Eugenio de Nora.) Ed. Endymión, 1998. 
- Las coplas de Fidelio. Ed. Breviarios de la calle del Pez. León. 1998.
            - Zas. Ed. Trama Editorial. Madrid. 1999.
-  Espíritu áspero. Antología. Junta de Castilla y León. 2001
-  Discanto. Colección Visor de Poesía. Madrid. 2005
-  Grupo Claraboya. Teoría y poemas. En colaboración con Luis Mateo Díez, Angel Fierro y José Antonio LLamas. Editorial El Bardo. Barcelona, 1975.
- Parnasillo provincial de poetas apócrifos. En colaboración con Luis Mateo Diez y José María Merino. Madrid, 1975. 2ª Edición. Ed. Endymión, 1988.
- ¿Y? , Badajoz, Los libros del Oeste, 2007.
- Mazos de luz en vilo de guadaña (Antología poética), “Diario de León”, 2007.
- Espíritu áspero. Poesía reunida (1965-2007), Madrid, 2010.
                      
Revistas de poesía 
- Miembro fundador y responsable, con Luis Mateo Díez, Angel Fierro, y José Antonio Llamas, de la revista de poesía "Claraboya". 19 números. León, 1963-68. (Véase monografía reciente de Juan José Lanz -461 páginas- sobre esta revista , libro publicado por Ediciones de la UNED)
- Fundador con otros escritores de la revista "Camp de l´Arpa". Barcelona. 1970.
-  Colaborador de la revista de poesía "Trece de nieve". Madrid. Segunda época.
                   
Poesía traducida 
- El libro "De la diversidad" ha sido traducido al chino, por el catedrático Chen Kaixian, de la Universidad de Nanjín. Publicado en la Editorial de Lenguas Extranjeras de dicha    Universidad, en 1998.
-   Antología "Poésie espagnole", preparada y prologada por Pedro Provencio. Editorial "Presses Universitaires de Lyon". 1994. Páginas 101-111.
                  
Estudios sobre poesía 
- "La poética de Luis Cernuda". Editora Nacional. Madrid. 1975. 275 páginas.
-   Crítico de poesía en la revista LEER , Madrid, desde 1998.
                   

Presencia en antologías de poesía 

Sus poemas han sido recogidos,  entre otras, en las antologías editadas por E. Martín Pardo, (1967),  M. García Posada (1980), J. Rodríguez Padrón, (1986), Santos Alonso (1986), Mari Pepa Palomero (1987), Miguel Díez Rodríguez, (1992),  Juan José Lanz (1997), Carlos Lomas (2002),  Pedro Provencio (2003).

Intervienen:

Francisco Álvarez Velasco

Ángel Fierro

Publio Lorenzana

Antonio Merayo
.
Música:

Grupo Gijón de Pulso y Púa

Organizan:
Asociaciones culturales “Versos Libres” y “Encadenados”


Dirección C/Jovellanos, 21. 33201 Gijón

"LOS POBRES DE MI CIUDAD", publicado en el diario "EL COMERCIO" (1/04/2014)

Muchas veces me pregunto si ser pobre será exclusivamente no tener recursos. Creo que esa es una manera de serlo, probablemente la más dura. Pero uno puede ser pobre de muchas formas, porque como reza el dicho popular, no sólo de pan vive el hombre. Esta última es una cuestión en la que no voy a entrar: doctores –o filósofos- tiene la iglesia. En este caso me voy a referir a aquellos que encuentro en el trayecto que va desde mi casa hasta el trabajo: los que llamo  de solemnidad, porque no tienen nada. Los tengo contabilizados hasta tal punto que  cuando me falta alguno lo hecho de menos.
En la calle 17 de agosto, en la puerta de un supermercado, sentada en cartones y tapada con mil mantas viejas y raídas, una mujer anciana –por no llamarla vieja que pude sonar despectivo-, coloca su puesto de recaudación. Llega acompañada por el que se supone es su marido, cargada de bolsas, poco después de que se abra el supermercado. Me consta que tiene donantes fijos, que le dan una barra de pan, algo de fruta, aceite… de ahí que venga con bolsas: para poder llevárselo después. Ni que decir tiene que es rumana.
Sigo por  Begoña, al lado de los Carmelitas. Ahí suele haber dos, algunas veces tres. A pie de escalera está Juan, esperando la beneficencia de quienes a primera hora acuden a rezar. A cambio de unas monedas les da los buenos días y les abre la puerta. Es un sitio bueno para pedir, me confesó un día bajando la cabeza y sin mirarme. No me extraña pues si algo nos enseñó Jesucristo es la práctica de la caridad. Estaría mal acercarse al templo y no dejar unas monedas en la mano que nos las pide…
 En el banco de enfrente –el primero del paseo-  está casi siempre que no llueve Joaquina, ella lo tiene más difícil, es alcohólica y se le nota. Fundamentalmente porque siempre está pegada a un cartón de vino perronero. Yo creo que no es un buen sitio para mendigar en esas condiciones, me consta que para algunos feligreses es una perdida. En cierta manera dan en el clavo: fue prostituta en el Llano. Pero ya no sirve para el oficio, es vieja, fea y le faltan los dientes. Personalmente considero que es la que más  lo necesita, pero se trata únicamente una apreciación mía.
A pocos metros una casi niña aún de ojos muy azules  estira la mano vestida de princesa, de princesa repudiada más bien. En un español apenas entendible se dirige a los viandantes pidiendo caridad. Es rumana y cada mañana su padre, o lo que sea, la lleva a ese “puesto de trabajo” en el que pasa casi todo el día. Supongo que el lugar le será rentable. Nunca he conseguido cruzar una palabra con ella, y lo intenté. Posiblemente una de las órdenes de quienes la explotan sea la de no hablar con nadie: lo cumple al pie de la letra.
A medio paseo un hombre de unos cincuenta años pide sentado en las escalerillas de una entidad bancaria, de ese lugar donde se supone está el dinero. Tiene como reclamo un letrero que dice que es español y que no tiene trabajo. Está claro que la mayor competencia está en los extranjeros. Utiliza para recaudar una caja de zapatos de cartón, no estira la mano como los otros. También debe de compensarle, porque lleva muchos meses en el mismo sitio.
Al final del paseo Alberto toca la guitarra y… por supuesto también pide. No importa que llueva, ni que haga un día de perros, él ahí está con su guitarra; ahora eléctrica, la ilusión de su vida me dijo. Le pagaron los atrasos de la ayuda social y se compró un instrumento de trabajo mejor –eso considera él que es-. Quería ser músico, lo intentó, pero terminó en la calle, como empezó Sabina, me apostilla cuando le expongo mis dudas de que pueda ser un buen oficio para su futuro.
En la cuesta de Begoña curiosamente no hay nadie implorando caridad. Pero apenas torcemos hacia la calle de los Moros, frente al kiosco de la ONCE, un señor bien vestido, de unos sesenta años solicita ayuda; se acompaña de un cartel  que dice que mejor es pedir que robar. Tiene razón. Y allí está un día tras otro, y de cuando en cuando pega la hebra con el vendedor del cupón. Es como de la familia, familia de la  calle, claro.
A cuatro pasos, en la misma calle de los Moros, a la puerta de un supermercado, idéntica escena a la primera que mencioné: una rumana muy mayor, entre harapos y bolsas estira la mano y, curiosamente, da los buenos días a todo el que pasa por su lado. No encuentro en el camino  más supermercados, pero la impresión que tengo  es que se trata de un grupo organizado de señoras mayores colocadas estratégicamente a las puertas de los puntos de venta de alimentación. Todas responden al mismo perfil: ancianas, rumanas, sentadas en cartones y cargadas de bolsas.
Concluyo mi periplo de pobres en el café del Instituto, donde tomo el café que me ayudará a sobrellevar la mañana. Por allí pasa siempre Luis, que no pide limosna, trabaja: intenta vender pañuelos de papel, balletas, bolígrafos, lo que cuadre. Y a este es al único que socorro, si así se puede llamar a mi exigua limosna. Le invito a un café con leche que él agradece más que unas monedas, porque entre sorbo y sorbo aprovecha para contarme sus pequeñas cosas, sus dificultades y alguna alegría que también tiene. De él sé que vive en Somió “con las hermanitas” –que dice-, que le tratan muy bien, pero considera que tiene que ganar algo y por eso después de desayunar se lanza a la calle a vender aquello que pueda comprar muy barato.  El último día que coincidimos me contó que estaba triste, porque antes tenía una habitación para él sólo y que ahora le habían puesto un compañero y que, claro, había perdido su intimidad. Y es que todos, hasta los más pobres tienen su dignidad. Cuesta dársela, lo reconozco, porque no siempre despiertan lástima, muchas veces –y a muchas personas que se dicen de bien- les repele tanta miseria. Todo forma parte de esta ciudad que es Gijón, y que, además, es la mía. Reconozco que soy bastante rara, y que más entretenido es pasar mirando escaparates que contando pobres. Pero, qué quieren que les diga, no puedo ser indiferente a nada de lo que sucede en la villa de Jovellanos.


                                                                           ISABEL MORO

viernes, 28 de marzo de 2014

UNA MAYORÍA REFORZADA EN EL PODER JUDICIAL ELIGE A ÁNGEL AZNÁREZ PARA EL TRIBUNAL SUPERIOR ("La Nueva España, 28/04/14)

Trece de los diecinueve vocales respaldaron al notario de Gijón para cubrir una plaza que llevaba vacante dos años, desde la muerte de José Manuel Buján

Don Ángel, como siempre con un libro en las manos
El notario Ángel Aznárez fue nombrado ayer nuevo magistrado Tribunal Superior de Justicia de Asturias (TSJA) para cubrir una plaza de la sala civil y penal que estaba vacante desde hace más de dos años. La candidatura de Ángel Aznárez Rubio fue seleccionada por el pleno del Consejo General del Poder Judicial de una terna propuesta por el parlamento asturiano de la que también formaban parte la abogada laboralista Carmen Landeira Álvarez-Cascos y el juez Rafael Abril Manso.
La votación confirmó la preferencia existente en el seno del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) hacia la candidatura del notario Ángel Aznárez, tal y como adelantó LA NUEVA ESPAÑA en su edición de ayer. Aznárez obtuvo trece de los diecinueve votos, equivalentes a una mayoría reforzada superior a los tres quintos. La letrada laboralista Carmen Landeira Álvarez-Cascos sumó cuatro votos y además hubo un voto en blanco y una abstención. La terna, en la que también figuraba el juez Rafael Abril, había sido planteada por la Junta General del Principado el pasado mes de noviembre, tras un acuerdo entre los grupos parlamentarios del PSOE y de IU, que contó con las abstenciones de Foro y el PP y el voto en contra de UPyD. El amplio apoyo obtenido en el la votación deja entrever que los vocales del Consejo General del Poder Judicial próximos al PP también han apoyado la designación del notario asturiano.
El órgano de gobierno de los jueces se decantó por la elección de Aznárez como nuevo magistrado del TSJA, dentro del turno de juristas de reconocido prestigio, al valorar su trayectoria profesional, que arrancó en el Cuerpo Jurídico Militar en 1973 tras obtener el número uno de su promoción, después de licenciarse en Derecho por la Universidad de Oviedo. En 1977 ingresó en el Cuerpo Notarial, profesión que ejerció en Proaza, Santa Marta de Ortigueira, Baena, Castelldefels, Barcelona y Gijón. Aznárez ha formado parte del consejo de Administración de Cataluña Caixa, además de colaborar con el departamento de Derecho Internacional Privado de la Universidad de Barcelona, ser profesor de la Escuela de Práctica Jurídica del Principado, miembro de la Comisión de Urbanismo y Ordenación del Territorio de Asturias (CUOTA) y presidente del Tribunal de Expropiación del Principado de Asturias.
El Consejo General del Poder Judicial también recogía ayer en la nota informativa de su nombramiento su condición de miembro del comité editorial de la revista Escritura Pública, editada por el Consejo General del Notariado, y de colaborador habitual de LA NUEVA ESPAÑA.
La designación de Aznárez pone fin a una situación anómala en el seno de la sala civil y penal del Tribunal Superior de Justicia de Asturias, que tuvo vacante una plaza de magistrado más de dos años, desde el fallecimiento de José Manuel Buján, en enero de 2012. La tardanza en la solución de esa situación ha estado rodeada de polémica y controversia política. El primer intento de cubrir esa plaza de magistrado resultó estéril después de que el PSOE e IU propusieran al ex diputado Álvaro Cuesta, a la abogada laboralista Carmen Landeira Álvarez-Cascos y al letrado Alfonso Suárez, una terna con la que manifestaron su disconformidad tanto el grupo parlamentario del PP, con su portavoz y presidenta Mercedes Fernández al frente, como el diputado de UPyD, Ignacio Prendes, que criticaron la presencia de candidatos con un marcado perfil político en alusión al socialista Cuesta. Aquella propuesta fue desestimada en el parlamento por motivos de forma, en el invierno de 2012 y paralizó un proceso que no se reactivó hasta hace unos meses, después de que el presidente del Tribunal Superior de Justicia de Asturias, Ignacio Vidau Argüelles, expresara su malestar por la pasividad del parlamento asturiano en la cobertura de esa plaza. El máximo responsable del TSJA, Vidau, fue ayer uno de los primeros en manifestar su "satisfacción" por la prioridad que ha dado el Consejo General del Poder Judicial al nombramiento para la sala civil y penal. La falta de un magistrado obligó esta misma semana a reforzar con jueces de otras especialidades el tribunal que juzgará al diputado de IU, Ángel González.

La humilde bloguera felicita a este entrañable amigo que es Don Ángel Áznárez, quien pese a la humildad de este blog nunca ha tenido inconveniente en compartir sus interesantísimos escritos, tan variados en tema y forma, muestra de sus capacidades intelectuales.  Le deseamos, desde este espacio, muchos éxitos en su nueva andadura. 

miércoles, 26 de marzo de 2014

"PEDRO GONZÁLEZ FUENTES Y LA COCINA ECONÓMICA"

Artículo publicado en el diario "EL COMERCIO" (25/03/2014)

Supervisando el menú

Cuando me siento frente al ordenador con la idea de pergeñar un articulillo que pudiera, si quienes deciden  así lo consideran, ser publicable, me surgen temas de muy –o ninguna- actualidad, que simplemente  tienen detrás un nombre y  una labor bien hecha y que, además, ya casi nadie recuerda. Como no me parece justa esa amnesia, y me consta que aún queda gente de bien que no olvida a quienes de una u otra forma hicieron algo por esta sociedad, pues por esa razón hoy voy a escribir de Pedro, de Pedro González Fuentes. Un hombre grande, en estatura y bondad, que hace un tiempo dejó la vida activa de servicio a la comunidad más necesitada  que practicó hasta sus  ochenta y cinco años.
He sido testigo de muchas acciones altruistas en las que la mano derecha no sabía lo que hacía la izquierda, como si perteneciesen a cuerpos distintos.
Podría contar diferentes historias  en ese sentido, pero me centraré en su actividad en la Cocina Económica. Entidad que presidió durante 30 años y que ahora parece haberle olvidado, al menos eso deduzco por lo poco –o nada- que se le nombra, concretamente cuando se habla de la herencia de Luis Evaristo Bango que yo sé se le debe íntegramente a Pedro.
El millonario gijonés, Luis Evaristo Bango, que residía en una casa señorial en Jove, dejó 30 millones de euros -toda su fortuna- a la Cocina Económica. Pero no fue una donación casual, pues el acaudalado personaje desconocía en gran medida la actividad de la entidad a la que donó su capital. Lo que se deduce con facilidad si se leen sus últimas voluntades en las que decía que el dinero debía de destinarse a “construir una residencia de ancianos para españoles no drogadictos ni alcohólicos”. Y precisamente si a alguien da cobijo de manera especial la entidad benéfica es a ese grupo desestructurado, muchas veces enfermo, que la sociedad rechaza de drogadictos, alcohólicos y sin discriminación de nacionalidad. Está claro, el señor Bango nunca en su vida pisó por la Cocina Económica. Parece, pues, un poco extraño que dejara todas sus posesiones a algo que no conocía. Y ahí aparece la figura de Pedro, la sombra de una buena persona  que, como tal, visitaba todos los jueves a un hombre vencido por la enfermedad que recibía pocas visitas, y menos aún totalmente desinteresadas como la que Pedro le hacía. En ellas, lo supe después, Pedro le hablaba de su Cocina Económica, de los apuros para dar de comer y cenar a 200 comensales y de la situación en la que estaban si a las necesidades de supervivencia unían que eran viejos. Pero Pedro no pedía nada, ni se le pasó por la cabeza -así me lo contó él - que Bango fuera a soltar un duro para la causa. Fueron varios meses de visitas semanales al enfermo solitario,  al personaje de pocos amigos. Hasta que un buen día le pide al visitante que vuelva la semana siguiente con un notario. Deseo que lógicamente cumplió,  y con él llegó la sorpresa: donaba todas sus pertenencias a la Cocina Económica. Pedro me confesaba que nunca pensó que algo así pudiera suceder, porque lo único que pretendía con las reiteradas visitas era hacer compañía a un hombre solo.
Y esa es la historia, de la que se deduce que si Pedro González Fuentes no visita a su amigo, la Cocina Económica no tendría la herencia. Así de sencillo. Por eso me duele que cuando se habla de la herencia  de Bango  no se hable de Pedro, aunque también sé que es algo que él nunca cacareó, ni tan siquiera se adjudicó el mérito de haberla conseguido. Pero el logro le pertenece.
                                                                                               ISABEL MORO


martes, 18 de marzo de 2014

"LA MESA DEL MAESTRO", artículo de JOSÉ DE ARANGO con motivo del fallecimiento de FAUSTINO FERNÁNDEZ ÁLVAREZ


FAUSTINO FALLECÍA EL PASADO 14 DE MARZO
   Se estaban hundiendo varios pesqueros en Cudillero, en tormenta de primavera, y el director, Luís Alberto Cepeda, me llamó a Gijón para encargarme que fuese hasta el puerto pixueto y “miras lo que pasa, chacho, y vienes a escribirlo aunque sea muy tarde”.  Salió una página y al día siguiente se me pidió que me incorporase a la redacción de Oviedo. No tenía, con las prisas, ni mesa ni máquina de escribir. “Mañana te suben  una mesa y una máquina, tranquilo Aranguín”, me dijo Luís Mier. Pero no hizo falta. Faustino –Faustón desde entonces porque él me llamó siempre José de Arimatea- pegó un  golpe en el cenicero con su pipa de roble viejo y me dijo: “En mi mesa hay sitio para los dos y ahí hay un cajón, con la cerradura rota porque perdí la lleve y dejas lo que quieras que nadie toca nada”. El suelo de la redacción era, al caer la tarde, una alfombra de folios inutilizados por una cara y a mi me pareció un despilfarro porque podía escribirse en el reverso. De todo esto hace más de treinta y cinco años.
            Nunca dejé de leer ni una sola línea de quien me dio asilo en su mesa. Era mi maestro. Era mi cómplice. Era mi amigo. Era mi compañero del alma, compañero. De regreso de algún pueblo, con mis chirucas manchadas de barro,  me llevaba hasta el “Pasapoga” de Modesto el de La Estrada de Mallecina o a “La Paloma” de Ubaldo el del Barrio, también  de Mallecina por supuesto, a tomar algo mucho más suave de lo que pedía para él. Él con su pipa. Yo con mis “farias” de carretero. Era mi hermano menor. En el cajón de su mesa quedó un día el viejo diccionario de bolsillo con el que salí del pueblo hace más de medio siglo para, loados sean los dioses, llegar a sentarme en la mesa del maestro y recibir, cada tarde, sus lecciones magistrales sobre periodismo, la Asturias profunda, la vida.
            Desde las riberas del Aranguín, algo inutilizado por una dolencia sin mayor importancia, tengo preparada una rama florida de una pescal que se adelantó a la primavera para depositarla sobre las aguas y que éstas la lleven hasta San Esteban de Pravia, hasta el mar que es el morir,  como homenaje de este periodista de pueblo a mi maestro Faustino que un día me dejó su mesa y su maquina de escribir a la vez que me sonreía y que me rebautizó cariñosamente como José de Arimatea. Faustino F. Alvarez era así. Cualquier día, nos vemos, maestro.
           

              

viernes, 14 de marzo de 2014

JOSÉ LUIS MARTÍNEZ: "ME GUSTARÍA QUE EL TRABAJO QUE HICIMOS ENTRE TODOS SIGA ADELANTE" ("EL COMERCIO, 14/03/2014)

La entidad que presidió durante veinte años le homenajea hoy por su trabajo y él comparte el reconocimiento con quienes le ayudaron

Lucía Ramos.-En junio del año pasado, José Luis Martínez se jubiló por segunda vez en su vida. Se despidió de la que fuese su segunda casa durante veinte años, el Ateneo Jovellanos. Llegó a la entidad cuando esta tenía una deuda de 400.000 pesetas, sólo 87 socios de los miles que llegó a tener y una plantilla que, cansada de trabajar sin cobrar, había abandonado el barco. Con constancia, trabajo duro y no pocos dolores de cabeza, José Luis consiguió saldar las deudas del Ateneo, sanear sus cuentas, recuperar a muchos de sus socios y, lo más importante, que volviese a ser toda una institución no sólo en Asturias sino en toda España e incluso con relaciones internacionales.
José Luis el día de su despedida, junio de 2013 (Foto Joaquín Bilbao)
Ahora, tras más de medio año sin él -aunque sigue pendiente las idas y venidas del que fuese el proyecto de su vida-, quienes componen la junta directiva del Ateneo, así como sus trabajadores y socios han decidido homenajear a su expresidente como se merece. Él, lejos de considerar que tamaña evolución se deba sólo a sus esfuerzos, acoge el reconocimiento con agradecimiento y cariño, pero recuerda que sin la ayuda de muchas otras personas, algunas todavía relacionadas con la entidad, no habría cosechado tantos éxitos.
-¿Qué se siente al ser homenajeado por la entidad a la que dedicó veinte años de su vida?
-Estoy muy agradecido, tanto al presidente como a la junta directiva sin olvidar, por supuesto, a la gente de la oficina y a todos los socios. Es muy grato recibir este reconocimiento, aunque no creo que merezca tanto, pues aún quedan muchas cosas en el tintero por hacer. Eso sí, yo me fui satisfecho y seguro de haber hecho todo lo que pude por el Ateneo. Me dan un premio a mí, pero yo creo que debo compartirlo con todas las juntas directivas que he tenido, así como con la oficina. Sin ellos yo no hubiera podido hacer lo que hice.
-Mientras fue presidente del Ateneo le dedicó prácticamente las 24 horas del día. ¿Qué hace ahora en su tiempo libre?
-Ahora sí que llevo vida de jubilado, aunque el trabajo en el Ateneo nunca lo vi como tal, sino como una satisfacción, la verdad. Sigo colaborando en la organización y dirección de cursos en La Granda, viajo todo lo que mi salud me permite, paseo y, sobre todo, leo. Leo sin parar.
-¿Cómo se ve el funcionamiento de la entidad desde fuera?

-El Ateneo exige mucho tiempo y no es sencillo, pero la junta directiva está formada por gente de mucha valía. Además, cuentan con la secretaria, Isabel Moro, que para mí es el alma de la entidad. Mucho de lo que yo hice se lo debo a ella. Tener una secretaria de su altura es un verdadero lujo y supongo que esta directiva también sepa aprovechar su preparación. Me gustaría que el trabajo que hicimos entre todos continuase y siguiera adelante, pues hicimos del Ateneo una institución reconocida en España y fuera de ella.

miércoles, 12 de marzo de 2014

EL ATENEO JOVELLANOS RINDIÓ UN HOMENAJE A INÉS FERNÁNDEZ HURLÉ

CRÓNICA PUBLICADA EN EL COMERCIO POR JESSICA M. PUGA :
El Ateneo Jovellanos celebró un homenaje póstumo a la fundadora de 'La Brocha' por su «gran dedicación a la divulgación cultural» 
Una mujer dedicada por entero al mundo cultural y artístico. Vital, fuerte y entusiasta en la vida, y metódica, ordenada, constante y culta en su quehacer laboral. Muchas fueron las palabras usadas ayer para describir a Inés Fernández Hurlé en el homenaje póstumo celebrado en el Ateneo Jovellanos.
De su iniciativa nació el proyecto 'La Brocha', la publicación que creó con miras a reunir en un papel la oferta artística de Asturias, y que llegó a convertirse en la revista informativa de temas de actualidad poética y literaria durante sus 25 años de vida. A este proyecto, Inés Hurlé dedicaba todo su tiempo libre, encargándose tanto de la parte de documentación, como de la gestión de publicidad y su divulgación, llegando a mantener comunicación con 1.000 galerías de toda España y más de un millar de artistas. «Gracias a ella construimos un Gijón mejor», señaló en el acto Álvaro Muñiz, presidente del Ateneo, quien estuvo acompañado de Luis Rubio, su vicepresidente.   
iNÉS f. HURLÉ  El fruto de su trabajo descansa, tres años después de su muerte, en el Centro Documental de Cajastur en Muralla Romana de Gijón. Su responsable, Javier Menéndez, es el encargado de proteger y divulgar los más de 11.400 dossieres y 40.000 catálogos que conformaron la hemeroteca de Inés Hurlé. «Lo que ella consiguió aún no ha habido nadie que lo supla», destacó su amigo, el pintor Roberto Díaz de Orosia al respecto, al tiempo que sostenía dos ejemplares de la revista, de los que leyó algunos fragmentos.
La parte más emotiva del acto estuvo protagonizado por Elena Fernández e Inés Lombas, amiga e hija respectivamente de la homenajeada. Su hija recibió de manos del presidente del Ateneo un dibujo conmemorativo en agradecimiento por donar a la institución la colección privada de poesía de su madre. Por su parte, Elena Fernández rememoró cómo fue su amistad con Inés, desde la infancia a los viajes familiares y las excursiones domingueras. «Ella se inventó los domingos gastronomico-culturales, que nos llevaban cada semana a diferentes parajes en los que primero ella nos contaba las historias, nos mostraba los secretos, y en los que luego aprovechábamos para comer», señaló, no sin antes referirse a su amiga como "la mujer que formó mi modo de comportamiento y colaboró en hacerme mejor persona".                                         

martes, 11 de marzo de 2014

RECORDANDO A JUAN JOSÉ PLANS



Juan José Plans era uno de mis amigos -como tal-  más recientes, aunque lo conocí siempre en la distancia. Fueron muchas las noches en las que concilié el sueño  escuchando sus relatos radiofónicos de terror. Era para mí, en aquella época,  un señor importante al que admirar pero demasiado lejano para acercarme a él. Pero la vida da muchas vueltas y hace tres o cuatro años el entonces presidente del Ateneo, José Luis Martínez, me lo presentó. Y desde el primer día conectamos –que se dice ahora- , tuvimos muchas charlas y encontrarnos era una alegría compartida, y no menos de una hora de conversación animada de cualquier cosa: divina o humana.  Pero  de lo que más nos gustaba hablar era de libros y de esa institución que presidía, Foro Jovellanos, y de esta de la que yo soy humilde secretaria, Ateneo Jovellanos. Y de cuando en cuando se colaban en la conversación temas personales, como el que surgió el último día que coincidimos en la esquina de una calle, hace más o  menos un par de meses.  Venía preocupado, o más bien ocupado, en decidir qué podía hacer con los cientos de libros que tenía en su piso de Madrid que quería cerrar. Estuvimos un buen rato tratando de encontrarles ubicación, sin conseguirlo. Al final llegamos a la conclusión del poco interés que demostraban, quienes debían tenerlo, por proteger ese patrimonio cultural que son los libros. No hayamos  solución al problema, pero nuestra conversación fue tan amena y enriquecedora que me queda como recuerdo grato de Juan José. Yo sé que en estos momentos quienes loan, con todo merecimiento, su figura, hablarán de las cosas importantes que hizo, de su contribución a la creación y fomento de cultura. Pero yo, que soy casi nadie, me quedo con su parte humana, con nuestras interminables  conversaciones de calle esperando cualquier semáforo. Con esa proximidad que llegamos a tener en la que se mostraba como un hombre que disimulaba su nivel simplemente para ponerse a mi altura. Su muerte me ha dejado consternada, como a casi todos. Gijón pierde a un humanista, yo pierdo a un amigo entrañable. Descanse en paz. 

"El gran ritual", último libro de Juan José Plans, presentado en el ATENEO JOVELLANOS

"Rosa levantó la cabeza. Más que respirar, bebió el aire..." La voz grave y radiofónica de JUAN JOSÉ PLANS resonó el 29 de NOVIEMBRE de 2012 en el ATENEO JOVELLANOS de Gijón, en la presentación de su libro “EL GRAN RITUAL”, una obra de ciencia-ficción ambientada en Asturias que ahora ha sido reeditada por CVS Ediciones. PLANS, acompañado por DOMINGO LUIS HERNÁNDEZ  y JESUS PALACIOS, ofreció a los asistentes un adelanto del libro, que por gentileza de su autor reproducimos a continuación.

"Rosa levantó la cabeza. Más que respirar, bebió el aire. Y, cerrando las manos, dijo con la mirada perdida:
-Fue en la Noche de San Juan, en el lauredal en donde desapareció la estrella, en el bosque en el que se apagó su resplandor tras derramar una catarata de luz...
Había algo en su garganta que le hacía daño. Era incapaz de tragar saliva. Pero prosiguió:
-Pensé que, si era la estrella de plata del santo, de poder hacerme con una gota de su lluvia de luz, sería el mejor amuleto para conseguir la felicidad. Desde que tuve esa idea, ninguna otra cosa me importó. Con tal amuleto, lograría que Víctor se curara de sus quemaduras y de que fuera permitido y bendecido nuestro amor. ¡Nuestro amor que todos habéis mancillado! -y le tembló la voz-. Me adentré en el bosque hasta llegar a espesuras que no creo que nadie haya pisado y que son morada de animales salvajes que allí se refugian para estar libres de vuestras persecuciones. ¡Ellos sí que deben ser testigos de que lo que diré es cierto! Pero, para mi infortunio, son testigos mudos que en nada me pueden ayudar. Y llegué a una pequeña calva, que posiblemente nunca existió hasta aparecer la estrella de plata...
-No te detengas -le dijo don José, que no dejaba de estudiar la impresión que ella iba causando en los que la escuchaban.
-Los árboles, las hierbas, los matorrales, todo parecía estar calcinado. Como si allí hubiera habido fuego, un fuego invisible y reciente. Todo lo que tocaba se deshacía en mis manos, se convertía en polvo. Buscando una gota de luz, me sentí observada. Dije algún conjuro, por si se trataba de alguna bruja, y continué en pos de lo que deseaba. ¡Vi una gota de luz que me hizo sentirme alborozada! Iba a correr hacia ella, cuando... ¡Una voz me habló! Parecía estar cerca de mí, susurrándome cosas incomprensibles al oído, pero me hallaba sola. ¡Hasta que supe que la voz estaba dentro de mí! ¡Tuve mucho miedo! Sospeché del Diablo porque, ¿Quién podía hacer una cosa así? ¡Pero no era el Diablo! La voz era dulce, acompañada de ecos, suave, siempre igual. Me tranquilizaba, me decía que nada tenía que temer. ¡Leía mis pensamientos! Sabía lo que pensaba sin necesidad de que se lo dijera. Entonces, de entre los árboles en los que veía la luz parpadeante, salió...
-¿Quién? -preguntaron sobrecogidos.
-¡Él!
-¿Él? -y retrocedieron, aterrados por lo que pudiera decirles.
-Él me llamaba y yo iba como perdiendo mi conciencia. Influía de tal manera en mí que, aunque quise huir, más me acerqué. Cuando estuve a su lado, la Luna volvió a ocultarse tras de las nubes. Sé que era alto, me sacaba varias cabezas. Llevaba como unas ropas blancas, pero muy distintas a las nuestras. Creo que no era tela, era otra cosa que no me es posible explicar. De la ropa colgaban algo parecido a jubones. Hubo una cosa que me asustó mucho. Fueron unos tubos, que creí serpientes de tanto como se asemejaban. Los tenía principalmente por la espalda y por el pecho. Varios de ellos estaban unidos a una especie de esfera que cubría su cabeza, que también era de color blanco, a excepción de lo que supongo se hallaba delante de su rostro. Esta parte era negra. Pies, manos, todo era cubierto por la ropa. Ni pude ver sus ojos...
Rosa hizo un esfuerzo. Tenía la boca seca y un sudor frío resbalaba por su frente volviendo a recordar aquel encuentro. Los demás no se movían, apenas parpadeaban.
-Me habló, y aún tengo la impresión de que por mucho tiempo. Vagamente, porque no aceptaba a razonar del todo, creía que iban transcurriendo años, quizá siglos. Pero después, por lo que supe, no pudo ser así. Su voz resonaba en mi mente, algunas veces entremezclándose con extraños sonidos. De todas las cosas que me dijo, tan sólo entendí unas pocas. Supongo que habrían sido claras para un sabio, pero no para mí, pobre ignorante. Pese a mi angustia, lograba serenarme. Dijo que era un gran momento, un encuentro que en siglos venideros celebrarían ellos y nosotros.
-¿Ellos? -preguntaron unos.
-¿Nosotros? -preguntaron otros.

-Venía de lejos, de muy lejos, de un mundo que ni sabíamos que existiera. Hizo un gesto, levantando pesadamente uno de sus brazos, y me pareció que señalaba al cielo. Sé que habló de planetas y de estrellas, de cometas y soles... ¡Pero yo sólo sé el nombre de dos o tres! Dijo que unos mundos nacían y otros morían, pero que nunca desaparecería la vida inteligente del universo, que siempre se hallaba no en uno sino en varios planetas, que según el se pueden contar por millones... (...)".