sábado, 9 de enero de 2021

CRÓNICA DE LA INVOCACIÓN-OFRENDA DE ESTA MAÑANA DEL 30 DE DICIEMBRE DE 2020 AL APOSTOL, por ÁNGEL AZNÁREZ RUBIO (Publicado en "Religión Digital", 30/12/2020)


        SANTIAGO Y SU IMPONENTE CABALLO


Hace días, el domingo 20 de diciembre, en la Homilía de toma de posesión del Arzobispado Primado de Lyon, Mgr. Olivier de Germay señaló la naturaleza de ese acto posesorio, explicando que tenía una dimensión petrina o jerárquica, formando parte de la sucesión apostólica, luego de Pedro. Esa solemne declaración la adoptamos aquí como argumento de autoridad. E idéntico fue el carácter de las tomas de posesión, recientes en España, de sedes episcopales (Astorga, Zamora y León), que comentamos con mucho interés en Religión Digital. Y actos que también se pueden denominar del “aparato eclesial”, con connotación peyorativa y negativa.



Foto antigua (1990) de obispos gallegos. Rouco, en el centro, siendo ya Arzobispo de Santiago de Compostela


La pregunta que formulamos ahora es la siguiente: ¿Qué naturaleza tienen las Invocaciones y Ofrendas al apóstol Santiago, celebradas los días 25 de julio y 30 de diciembre cada año? Hoy, 30 de diciembre, ha tenido lugar, durante la mañana, la segunda Ofrenda (de la Traslación) al Apóstol en la Misa Estacional celebrada con ocasión de la denominada
Fiesta de Traslación del Apóstol Santiago. Una fiesta que conmemora el milagroso viaje de del Apóstol desde la lejana Jaffa, hoy Israel, a Íria Flavia, en España. Entrada solemne la de hoy en la Catedral y utilización del botafumeiro por primera vez desde la conclusión de los importantes trabajos de limpieza, remoción y restauración catedralicios. Magnífico y acertado programa anoche, en la TVG, Descubrindo a Catedral. 



La respuesta acertada a la pregunta anterior no es fácil, y habiendo varias posibles, escogemos una, la de que es de
naturaleza de Teología política, la cual, desde que el católico Carl Schmitt y kronjurist del III Reich escribiera sobre ella en 1922 y en 1969, la prudencia exige mucho cuidado para no contaminarse. Parecido cuidado siempre tuvo el Papa Benedicto XVI, que prefirió hablar de los teólogos políticos presbiterianos, como Eric Peterson, con ocasión del Simposio celebrado en su honor en el año 2010, y que prefirió callar sobre el alemán y católico Schmitt. 


La Invocación-Ofrenda a Santiago Apóstol, como la que tuvo lugar esta misma mañana, data del siglo XVII, siendo, en verdad, dos las Ofrendas: la primera, la del 25 de julio, y otra, la segunda, la del 30 de diciembre. El escenario y personajes del Ofertorio suelen ser los mismos: un Oferente (ahora Rey o su delegado regio), un acto de presentación de la Ofrenda a modo de discurso con invocación al apóstol Santiago, Patrón de España, una mirada y una escucha muy atenta del señor Arzobispo de Santiago de Compostela, vestido de pontifical, de pie, con báculo y mitra al otro lado del altar, y de final, una contestación episcopal en respuesta a la previa Invocación. 


He ahí presentes las dos espadas, a las que se refirió el Papa Gelasio I. El poder civil, por una parte, y el poder eclesiástico, por la otra; todo ello fuente y base de lo que sería la Teología Política. “Un poder temporal y un poder espiritual –escribe Jeannine Quillet- cuya historia de sus recíprocas relaciones dio nacimiento a la problemática teológico-política y a las diversas soluciones para resolverla en la línea de la herencia agustiniana, que había separado las dos esferas de la Civitas Dei y de la Civitas terrena”. 



El Apóstol Santiago o Santiago el Mayor tiene muchas caras o maneras susceptibles contemplación.
En primer lugar se destaca su condición de Apóstol, hijo del Zebedeo y hermano de otro apóstol (Juan); un protomártir, siempre muy cercano al Maestro, con presencia destacada en el Monte Tabor, con ocasión de la Transfiguración del Señor, también en el Cenáculo. En segundo lugar su traslado a España fue causa de peregrinaciones a la localidad de su posible enterramiento, Santiago de Compostela, y peregrino él mismo. A ese aspecto se referirá el acto de mañana de la “Apertura de la Puerta Santa e inicio del Año Jubilar Jacobeo 2021. Ya en julio de 2020, el Rey había dicho: “Gracias a la memoria de Santiago, una tierra considerada el fin del mundo acabó siendo el principio de unión de España y Europa”. En tercer lugar, y esto es lo más político y controvertido, se destaca su condición de guerreiro o militar, patrón de muchos pueblos, de Galicia y de España, y un Santiago que tuvo que ser milagrero en tiempos remotos de reconquistas y muy “matamoros”, siempre subido a un imponente caballo; blanco caballo como el del retablo del Altar Mayor de la Catedral de Santiago, hoy limpio.


¡Que angustiosas las caras de los “moritos” entre las patas golpeadoras del caballo del Apóstol y de la espada “apostólica”! Es normal que en presentes tiempos, de tanta misericordia predicada y de cita en encíclicas católicas a clérigos del Islam como Ahmad Al-Tayyeb, se trate de tapar esas caras de “moritos” con ramos de flores colocados por cabildos sensibles. Y de la cosa religiosa se pasa al fenómeno político, al nacionalismo. Un Santiago, el del nacionalismo español, que, por ser del tal, se ha hecho enemigo de los otros nacionalismos ibéricos, como el vasco y el catalán, igualmente necesitados, todos, de mitos constitutivos, de mentiras, verosimilitudes, de historias y de ficciones. Y es que los mitos son como la próstata, que cree y crece con los años sin parar, hasta reventar. 



Es
sorprendente que en el País Vasco, de tanto rechazo al patrocinio español del Apóstol, éste, guerreiro o militar y su caballo sigan tan presentes en muchas iglesias; que se llame Santiago al patrón de Bilbao, y que se llame Santiago a la sede catedralicia del Obispo de Bilbao en la que tanto se sermonea en euskera. Sorprende menos que no haya pueblo en España, con población morisca en el pasado, que junto a los arcos mudéjares, no aparezcan esculpidos Santiago y su blanco caballo.


 Punto y aparte merece, como ejemplo de la complexio oppositorum que caracteriza a la Iglesia católica, que ésta siendo universal o católica, en unos sitios defienda al nacionalismo español, en otros al vasco, en otros al catalán, y así sucesivamente. Acaso también parecida contradicción haya en los comunismos, grandes enemigos de lo eclesial, partidarios a un tiempo del universalismo y de los nacionalismos. España hoy es un buen ejemplo.


De la Reconquista y expulsiones moriscas, pasando por la importante Orden Militar de Santiago, tan de Quevedo, acaso por eso autor de Política de Dios, Gobierno de Cristo y Tiranía de Satanás, se llegó a las Ofrendas compostelanas modernas y contemporáneas, con órgano y botafumeiro, con cirios y chirimías, con palios y gallardetes, con invocaciones-ofrendas del anterior Jefe del Estado y del posterior, de Franco y del Borbón, exultantes y vestidos de blanco. Fiesta nacional en el nacional/catolicismo del día de Santiago junto a la Fiesta del Pilar y de la Raza. ¿Fue acaso otra cosa el nacional/catolicismo que una apoteósica sacralización de la política? Y se sigue cantando, con música de patriotas y por nacionalistas españoles nostálgicos, el “Santiago y cierra España”, himno de caballeros y de la Caballería. ¡Cómo no va ser de Teología política un acto de fiesta de un Santo, símbolo de la identidad entre nación y tradición católica, en el que las palabras teológicas las pronuncia un Rey, que nació en un palacio de Madrid, y las palabras políticas las pronuncia un Arzobispo, que nació en una casa de Manganeses de la Polvorosa!


Fue extraño que en año no jubilar de 2020, la primera Ofrenda al Señor Santiago, la del 25 de julio, la hubiese realizado el Rey en persona, en “representación de un pueblo que ha realizado grandes gestas” –dijo-. Pidió el Monarca, después de recordar al Covid y a la Unión europea, “que el Santo Patrón de España, apóstol de la unidad siga siempre a nuestro lado inspirándonos y protegiéndonos”. Allí se vio, también en primera fila, pero al otro lado, en la Iglesia-Monasterio de San Martiño Pinario, piadoso y comulgante, a Sánchez Galán, presidente de Iberdrola, la del IBEX. 


Es normal que la segunda Invocación-Ofrenda, la de esta misma mañana, no siendo, tal como dijimos, año jubilar el 2020, la realizase un delegado regio, que fue en esta ocasión el Presidente de la Xunta de Galicia. Antes de ella se inició, a las 11.40 horas, la procesión solemne, por el claustro catedralicio, con la imagen y el relicario, con flores amarillas, de Santiago Apóstol, que recorrió las naves laterales de la Catedral, siendo acompañado el Arzobispo, revestido de rojo y con mascarilla blanca, por sacerdotes con casullas rojas. 



Llegaron todos al Altar Mayor entre sonidos de “motetes” y músicas de órgano, comenzando, sentado el Arzobispo ya en su sede, la Misa Estacional de la Traslación, estando muy cerca
el Cardenal Rouco. Sólo vimos dos mitras: la del Arzobispo y la del Cardenal. Después de las aleluyas y de las lecturas litúrgicas, el delegado regio, Núñez Feijóo, de pie, pronunció la Invocación Ofrenda al Santo Patrón, recordando lo dicho por el Rey en julio último, que, para eso, es su delegado. Habló del Covid, de la Unión europea, de la Corona de España, con su “papel unificador e institución constitucional refrendada por el pueblo”. El señor Arzobispo, de pie, se refirió a la reciente restauración catedralicia, a la Fiesta de hoy del Apóstol, a la necesidad de cuidar la salud física y espiritual, y a que la crisis ha de acercar los corazones, partiendo de la dignidad de todo ser humano.


La Santa Misa, que se inició a las 12 horas, siguió de acuerdo con el rito latino, que es el único en Compostela, al final de la cual, al igual que al principio, se lanzó al aire, en final de ceremonia, el espectacular botafumeiro de plata. Y todo transcurrió de la manera acostumbrada. 


(Mañana, después de la Apertura de la Puerta Santa, escribiremos más; y también sobre el Arzobispo, que ha de de renunciar, dejando una vacante importante, en 2021 por jubilación). 


FOTOS DEL AUTOR


sábado, 2 de enero de 2021

TRIBUNAL DEL JURADO Y JUICIOS MEDÍATICOS, artículo de ÁNGEL AZNÁREZ publicado en "LA VOZ DE ASTURIAS" (19/12/2020)


      (De la condena ahora a un gallego culpable y antes a una gallega inocente)



Hace escasos días, el 26 de noviembre último, el Tribunal Supremo dictó sentencia y así hizo firme la condena impuesta por el Tribunal del Jurado de la Audiencia de La Coruña, condenándose, por asesinato y por otros graves delitos, al autor responsable de la muerte atroz de la joven Diana Quer. La Sentencia de la Audiencia y del Tribunal Superior de Justicia de Galicia (de Apelación) bien deberían, por su excelencia, ser motivo de satisfacción para la justicia gallega. Galicia, que en los últimos años vivió episodios de horror criminal y hace días unos luctuosos, tuvo ya ocasión de meditar sobre el Tribunal del Jurado. 



La condena -que parece acertada por tan repugnante asesinato- recuerda, por contraste, la condena, en clamoroso error judicial, a una inocente, la gallega Dolores Vázquez, a la que un Tribunal del Jurado de la Audiencia de Málaga responsabilizó de la muerte de la muerte de la joven Rocío Wanninkhof. La sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía, de fecha 1 de febrero de 2002, fue la que anuló la equivocada del Tribunal del Jurado de Málaga, que era instancia anterior. Y es muy interesante la Sentencia del Tribunal Supremo, de fecha 12 de marzo de 2003, que desestimó el recurso de Casación, siendo las fechas muy interesantes, pues fue posteriormente, en setiembre del mismo año 2003, cuando se descubrió, por pruebas de ADN, que el asesino de Rocío fue un tal Alexander King. Y es interesante esa sentencia del Supremo, entre otras, por dos razones, A y B: 


A).- El ponente de ella fue el magistrado Perfecto Andrés Ibáñez, autor en 2015 (Editorial Trotta) de un magnífico libro Tercero en discordia (Jurisdicción y Juez del Estado constitucional). En dicho libro se escriben, sobre la institución del jurado, cosas como las siguientes: “En apoyo del jurado suele hacerse un uso generoso, con frecuencia demagógico, del argumento democrático”, y sigue: “El Tribunal popular, del mismo modo que el juez, se legitimará o deslegitimará no por su extracción ni por razón de su investidura, sino sólo por la calidad del proceso decisional o de la decisión”. 



B).- Hay un voto particular de un magistrado, de mucha fama por su progresismo, que resulta, a mi juicio, sorprendente. Por cierto que parece desgraciada la opinión interiorizada de algunos magistrados, hombres y también mujeres, profesionales, reticentes a anular veredictos (de jurados) por temor a ser calificados de reaccionarios o de contrarios al jurado. 


De la bien fundamentada sentencia de 26 de noviembre, muchas consideraciones, por su interés, se pueden hacer, teniendo en cuenta que, como escribiera Perfecto Andrés Ibáñez, la legislación sobre los Jurados (L. O. de 1995) es un “caótico esquema operativo”. Mas, aquí y ahora, nos interesan las referencias que en la sentencia se hacen -Fundamento de Derecho Segundo- al importante tema de los llamados “juicios paralelos o mediáticos”, y que pudieran afectar a la imparcialidad de los llamados “legos”, o miembros de los jurados. 


La sentencia afirma que la sociedad de la información en la que vivimos “no determina la imposibilidad de llevar a cabo un enjuiciamiento imparcial y libre” y añade: “No es admisible, incluso, en este plano una distinción entre jueces legos (los del jurado) y jueces profesionales como si los segundos estuvieren revestidos de una patina que les hiciera resbalar cualquier tipo de información o su consideración por nimia que fuera”. Muy correcto.


Ahora bien, tratar de juntar Derecho y Ciencia (hacer del Derecho una Ciencia) no es pacífico. Muchas dificultades surgen cuando se trata del esencial Derecho Penal, pues lo jurídico, por naturaleza, tiene unas reglas el Derecho que escapan a la exactitud y precisión científicas, y teniendo, además, en cuenta que los delincuentes buscan la impunidad para sus de actos criminales con todo tipo de tretas o argucias, que las pruebas directas e indiciarias tratan de desmontar. Se podrá discutir, por ejemplo, el carácter más o menos científico de la motivación de una sentencia por el Juez profesional y del previo veredicto por los jueces legos (jurado), o de las sucintas explicaciones para culpabilizar, pero saber, con certeza científica, si los miembros de un jurado están o no condicionados por lo que han visto antes del juicio en la televisión, es imposible. 


Popper, de cita obligada, cuya ausencia lamentamos, en el libro de Manuel Atienza Curso de Argumentación Jurídica, determinó en su doctrina del conocimiento “cuidadosamente meditada” según Bhikhu Parekh, como criterio de decantación de lo científico, la refutabilidad o falsación, o sea, que un sistema de pensamiento será científico o verdadero si sus presupuestos pueden demostrarse de forma concluyente e incuestionablemente (sólo es científico lo que puede ser refutado). Lo importante no es, según Popper, saber qué cosa es verdad, sino qué cosa es falsa y ello al ser refutada.



No obstante la imposibilidad de refutación sobre si hay o no imparcialidad en el colegio de legos, se puede superar, buscando la verdad, sin necesidad de acudir a inventadas ficciones o
presunciones de contaminación por los jurados o las contrarias, de imparcialidad, teniendo en cuenta lo siguiente: 


1º).Son esenciales una argumentación y unos razonamientos exhaustivos. Argumentos que han de ser fuentes de razón y de crítica.

2º).La “pieza” esencial que es el Magistrado-Presidente, único profesional del Derecho en el Tribunal del Jurado, ha de destacar por su experiencia y excelencia, siendo clave o llave para el éxito o el fracaso del Jurado. Del mismo modo que ha de reflexionar sobre su imparcialidad, ha de instruir sobre ello al Colegio o Jurado (artículo 54 de la L. O. del Tribunal del Jurado). Muy importante a dicho efecto ha de ser la fase inicial de selección de Jurados con intervención de las partes. Por ello, el trabajo del Magistrado-Presidente resulta agotador y así, agotados, he visto a magistrados y magistradas. 

3º) Por lo que aquello explicó Perfecto Andrés Ibáñez del “caótico esquema operativo” todas las partes procesales han de ser expertas en este tipo de juicios, incluso con una terminología especial, que no son adecuados a juristas principiantes, siendo de conocer las posibilidades legales de participación, exigiendo ser oídas (las partes), como es el caso del artículo 53 de la Ley Orgánica. 


Con lo expuesto anteriormente, se trata sencillamente de contribuir a la reflexión, para, más tarde, debatir. Eso también pretendo al copiar lo que leí en el libro de Pedro Olalla Grecia en el aire (tercera reimpresión, octubre de 2019, Editorial Acantilado): “Hasta las reformas de Solón, la justicia era una especie de gracia que descendía desde arriba canalizada por aristócratas…Este flujo descendente se invirtió de forma radical con la creación de los tribunales populares”. 


Ángel Aznárez. Ex/Magistrado del Tribunal Superior de Justicia del Principado de Asturias. 


viernes, 25 de diciembre de 2020

NUEVO OBISPO DE LA PULCHRA LEONINA, artículo de ANGEL AZNÁREZ RUBIO (publicado en "RELIGIÓN DIGITAL", diciembre 2020)

 


Inicio del Ministerio Episcopal del Obispo de León, Don Luis Ángel de las Heras Berzal (CMF), del Inmaculado Corazón de María.


De la Virgen del Chamorro a la del Camino Y de San Rosendo a San Froilán. 



Pulchra Leonina se llama la Catedral de León. Es, además, el título de un libro escrito por José González (1873-1961), canónigo que fue de tal Catedral, libro editado, hace unos años, por el diario local, junto con otros, dentro de la colección denominada “Biblioteca leonesa de escritores”. Al principio del libro se escribe: “En la vieja Ciudad de torcidas calles y de muros carcomidos por la pátina del tiempo, se eleva la esbelta y pulida hermosa Catedral”. Al final se escribe: “Pues fue cosa providencial el incendio, no sabíamos cómo quitar de ahí el coro y ahora ya no hay trabas; fue una gran pérdida, pero miren Uds., la Iglesia es una buena madre”. Entre el principio y el final, hay una trama, que es un documento de época.


Y aprovecho lo de pulcra para explicar: En Crónica del 12 de diciembre pasado, aquí mismo, en Religión Digital, sobre la ordenación episcopal de Monseñor Fernando Valera, repetimos al final, como calificativo de la ceremonia, la palabra “pulcra”. Tal calificativo fue utilizado con el pleno significado teológico-estético. Cuando escribí “pulcra” pensé en el/lo pulchrum y la via pulchritudinis, con la significancia precisa del pensamiento del teólogo, siempre ignaciano y ex jesuita, Von Balthasar, luego recogido por Benedicto XVI. Calificar de “pulcra” una ceremonia religiosa es evocar a lo más Alto. 


Kilómetros antes de llegar a León procedente del Sur, en Valdebimbre, tierra de majuelos con uvas prietas y picudas, ya se ven al fondo las imponentes torres góticas de la Catedral de León, y más lejos aún se ven las montañas astur-leonesas; y más cerca están las planicies en las que tanto conquistaron y reconquistaron moros y cristianos, y donde tuvo lugar la presura o toma originaria de la posesión inmobiliara. Y desde la distancia recordamos a los curas santos de León, como a don Enrique García Centeno, párroco de Nuestra Señora del Mercado (León), muerto en 2017 y aún, gracias a la memoria de muchos, muy vivo, estando enterrado en el alto Camposanto de Valderas. 



Catedral de León, de una diócesis importante, sufragánea primero de Burgos y luego de la de Asturias (a partir de 1955), con canónigos que, por escasez de clero, que simultanean ocupaciones de cabildeo con las parroquiales en la montaña del Norte. Recuerdo que otro claretiano, Monseñor Sebastián, fue Obispo de León --lo recordó el nuevo Obispo en la Homilía--, y tengo presente que don Luis Almarcha, enterrado en la Pulchra Leonina en capilla del fondo, fue Procurador en las Cortes de Franco y Consejero del Reino. A don Luis, que tuvo una destacada actuación en lo de la Basílica de San Isidoro, observé en la primavera de 1964 con ocasión del entierro del Arzobispo de Oviedo, don Francisco Javier Lauzurica y Torralba, que asistió acompañando al Obispo de Astorga, al obispo de Santander y al Abad no mitrado de Samos, siendo celebrante principal de aquel funeral el que fuera administrador apostólico de Solsona y ya electo Arzobispo de Oviedo, Monseñor Tarancón. 


En el libro Oviedo León de la B.A.C., de Historia de las diócesis españolas, se escribe: “Hablar de la historia de la diócesis de León, desde finales de la primera mitad del siglo XX y una parte considerable de la segunda, de su relación con el movimiento obrero y su participación en el Concilio Vaticano II, supone centrarnos en el largo y trascendental episcopado de Monseñor Luis Almarcha Hernández, que abarca desde 1944 a 1970


”. 


Monseñor de las Heras llegó a León desde Mondoñedo-Ferrol, y a buen seguro que si conserva la salud, continuará ruta, pues otros destinos le van a esperar. No es poco haber ya sido de la Diócesis de Mondoñedo, de la “Mariña” de Lugo y de la de Coruña (desde O´Barqueiro a Ferrol). Una diócesis húmeda, de mucha morriña y que, si no se cuida, puede derivar en melancolía peligrosa. No parece aconsejable estar en León y rezar el Padrenuestro en gallego; esperamos que pronto baje la fiebre; y respecto a lo de llevar a Galicia en el corazón, lo entiendo muy bien, pues yo también padezco ese mismo problema cardíaco. 


Cunqueiro, en la Fundación Juan March, disertó (1975) sobre obispos santos y milagreiros de esa diócesis de Mondoñedo, antecesores de Monseñor de las Heras; y citó en particular a un tal Don Gonzalo santo, el cual, subido en lo alto de la montaña y mirando a la costa lucense, cada Ave María que rezaba, nave vikinga que se hundía. En mi mesa de trabajo, con manoseo continuo, está el gran libro Menosprecio de Corte y alabanza de Aldea, del guevariano Fray Antonio de Guevara, Obispo que fue de Mondoñedo en el lejano siglo XVI.


La Comitiva episcopal, vestida de morado, salida de la Sacristía, presidida por el señor nuncio de Su Santidad, se trasladó, concluida la monición de entrada en mañana con nubes y fría, en procesión solemne hacia Altar Mayor. Don Julián López, con mascarilla blanca, Administrador apostólico y Obispo casi por dos décadas de León, dio la bienvenida al nuevo Obispo y recordó a San Antonio María Claret, fundador de claretianos (CFM). Fueron vistos Arzobispos y Obispos, entre otros, a los buenos de Astorga y Santander, siempre muy obedientes. Es sabido que el Arzobispo de Oviedo, Fray Jesús Sanz, lee las homilías en tableta digital y habla alemán en la intimidad, también y tan bien, como el cardenal Rouco.


Leídas y mostradas las Letras apostólicas del nombramiento, siendo ya Obispo el Padre Luis Ángel y sentado en la sede que fue de San Froilán por invitación del nuncio, el ya obispo de León, dentro de la Liturgia de la Palabra, pronunció en León la primera Homilía, pareciendo sereno, apacentador de ovejas y, al tiempo, apacentado como buena oveja. Leyó en cuartillas su emocionante Homilía. 


Comenzó recomendando a los obispos asistentes que se pusieran la mitra, y dijo que él, siendo de tamaño grande, se sentía pequeño ante el esplendor catedralicio. Recordó a las múltiples víctimas de la pandemia y a su padre, de 90 años de edad. Es natural –añadimos- que don Luis Ángel, siendo claretiano, hablara de la Misión y de las Misiones, pues si fuere jesuita lo natural sería que predicase sobre el Reino. Destacó la hermosura de la Catedral legionense y subrayó, al finalizar, la necesidad de una Iglesia de comunión, misionera, misericordiosa, samaritana, y que contribuya al bien común. 



Supimos por medio de Monseñor de las Heras que el nuncio es simpático hablando con él por teléfono y que Monseñor Blázquez tiene la sensación extraña, estando de pie, que se le cae la mitra. 


Y para valorar adecuadamente la Homilía, leí las últimas pronunciadas por el nuevo obispo de León. Por eso, puedo decir: 


A).-Que en la primera homilía de León no hubo “remate” (remate de Homilía), tal como lo hubo en la última de Ferrol, triste, muy triste a pesar de ser Domingo Gaudete; palabra, la de “remate”, que es impropia y más propia de lo cinegético, y dicha, en un domingo llamado Gaudete, con mucha pena y tristeza, como de funeral.


B).-Que tampoco hubo referencia en esa primera a los prepotentes y soberbios, de los que dijo el Obispo, en la última de Ferrol, que “también son hijos de Dios, pero que incordian”. Dado que los prepotentes y los soberbios son promiscuos y se reproducen con facilidad de conejos, habiendo abundancia de ellos por doquier, también en León, dejamos constancia de la opinión del señor Obispo.


Ya casi concluida la ceremonia de inicio del Magisterio episcopal en León de Monseñor de las Heras, con la mascarilla bien puesta, miro al Rosetón, a lo alto y a los lados, y admiro los vidrios y vidrieras catedralicias, cumbre y gozo de lo gótico, de muchos siglos. La Estética del vidrio me llevó, como sentado en alfombra voladora de Las mil y una noches, a la Estética de la palabra con la fulguración luminosa por la música sacra, y palabras de un poeta gallego y manco: “De todas las cosas bellas para los ojos, ninguna tanto como los cristales. El goce de los ojos al mirarlos es un sentimiento sagrado, porque para los ojos los cristales no tienen edad…Y la luz de los cristales tienen algo de oración”. AMÉN.



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