sábado, 19 de diciembre de 2015

ÁNGEL AZNÁREZ continúa -es la segunda parte- con la presentación del libro del abogado don ALBERTO ZURRÓN "HISTORIA INSÓLITA DE LA MÚSICA CLÁSICA"

Tuvo lugar en Oviedo el último día 15. Lo que se verá, escuchará o leerá seguidamente (dependerá del receptor) se dijo en el acto filarmónico del Teatro Filarmónica ovetense, y diferente a lo presentado en Gijón, para sorprender al autor.

MÚSICAS CELESTIALES Y CUERPOS FRÁGILES

PORTADA DEL LIBRO
En el libro de don Alberto relucen compositores, directores de orquesta e instrumentistas, todos –eso si- sublimes y exquisitos, empero con unos cuerpos muy distintos y más o menos frágiles, como los nuestros. Unos derechos y largos como espárragos, con piernas largas como alambres; otros redondos y achatados como botijos, con piernas cortas y torcidas.

Muchos músicos fueron asimétricos, con orejas de distinto tamaño y con glúteos de diferente volumen, uno gordo y otro delgado. El caso del compositor norteamericano Gershwin (página 118 del libro) fue dramático. Contó acongojado los pelos de la cabeza que le iban cayendo durante el sueño nocturno, y le ocurrió lo peor: quedó calvo y de calvicie total, dejando ver en vida su calavera de muerto.  

¡Cómo no iba a provocar neurosis, o sea, frustración, la genialidad musical, el llamado arte de las artes, el más sublime (Leibniz llegó a escribir que Musica est exercitium metaphysicae occultum y el loco de Schopenhauer escribió que la música nos daba los universalia ante rem), estando los genios musicales encerrados en cuerpos o cuerpecitos humanos!

El sabio zamorano -cierto luego no imposible- Agustín García Calvo, en una entrevista publicada en el diario El País el día 19 de abril de 1999, decena de años antes de fallecer y de ser enterrado en Zamora, exclamó: ¡Estamos mal hechos! Y, más adelante, en esa misma entrevista, remató: ” El yo está roto y es un mal constitutivo” (mi memoria, mi mnemosýne, que no es como la portentosa de Toscanini (pág. 65 del libro de don Alberto)-, tiene un problema muy serio: la tecla del borrado está estropeada y eso, al parecer, no tiene solución, salvo que me abran la cabeza y la reparen, tal como asegura mi boticaria, que coincide, en esto, con lo que dice también mi para-farmacéutica: ni la “dormidita” que me dio una ni el jarabe de ortigas con pepitas minúsculas de arándanos rojos que me dio la otra, fueron eficaces. Y, para imperfecciones, lo que los espías romanos del Menphis egipcio dijeron de Cleopatra: que tenía un sexto dedo en el pié izquierdo, un apéndice pequeño, extraño y arrugado.

Desde hace años vengo dándole vueltas a lo de “mal hechos” del latinista García Calvo, con fijación, casi obsesiva, en el intestino humano; en todo él, el grueso y el delgado, que me parece una maravilla. ¡Qué curvas, qué colores tibios, qué circunvalaciones laberínticas, qué meandros como de ríos, qué paredes! Y todo para que por allí dentro circule la/nuestra porquería; una porquería cada vez mas venenosa y que nos mata cada vez más (cánceres intestinales) consecuencia directa de la porquería que comemos. Nunca la eme de m…estuvo más guapamente envuelta como ahora, con tantos lujos y papeles de adorno, en los supermercados más de combustibles que de comestibles por lo que está resultando.

. El hombre intestinal o el hombre letrinal es el titulo de un libro que tengo ya terminado y que no publico porque me da vergüenza eso, lo de los libros, viendo y leyendo tanto pijerío (me remito a lo escrito en anterior reseña, la del día 12). Mi experiencia letrinal fue muy intensa: primero en el Ferral del Bernesga (León), de recluta, que, por mis despistes, fui arrestado por el cabo 1º Picurri a limpiar letrinas de cientos de reclutas y soldados. ¡Terrible! Luego, en un viaje suicida a Teherán, sin visado, para comprar discos persas y ver el National Garden y la Azadi tower, al lado del Bazar (palabra de origen persa, igual que la palabra paraíso), cerca de la mezquita Motahhari, había unas letrinas innumerables y unas colas ingentes, y me puse, necesitado, a la cola. ¡Terrible! (por cierto, que del Palacio de Nievaran fotografié hasta el que fue retrete de Farah Diva, guiado por un guarda de la Revolución).

¿Cómo es posible que “almas” de sensibilidad extrema –genios musicales-, pudieran, con naturalidad, mantener una relación pacífica con sus cuerpos respectivos? Narra don Alberto en su insólito libro casos muy curiosos. ¿Cómo no iban a experimentar algunos músicos tanatofobia, cuando la muerte les daba una sola salida: que el cuerpo se descomponga en una tumba? Ahora, por cierto y en cambio, tenemos dos para una alternativa: pudrirnos en tierra y nichos, o que nos quemen. Y esto lo está escribiendo –lo quiero dejar muy claro- quien no es materialista, sino “espiritualista” y creyente en transcendencias (¡Dios mío, por qué nos haces esto!).

Y ¿cómo los humanos hacemos el amor? Los poetas, cantantes del amor,  escriben unas mentiras rimadas tremendas. Reconozco que mi precisión de relojería se lleva mal con las necesidades de los sonetos y cuartetas de los poetas. Por eso, sólo leo poesías de Rilke, Seferis y      Quevedo. A veces los poetas –siento decirlo-, cuando escriben del amor, me parece que tienen ocurrencias de célibes solitarios o de onanistas rancios, los más rancios son los de mesa camilla. Por el contrario, los que lo saben bien como se “hace” el amor al humano modo, escriben cosas tremendas: “Metemos los dedos y por todos los sucios agujeros…” (eso y más lo escribe Rafael Chirbes en Crematorio, Anagrama, 5ª Ed. 2015, página 234). Un sexo extravagante (todo por fuera y colgando), el masculino, confrontado ¿enfrentado? al sexo intravagante (todo por dentro y estático), el femenino. Cuando los dos sexos son del mismo palo, extravagantes o intravagantes, menudo problema y qué de dificultades añadidas…

Me resulta raro que los músicos, artistas de lo sublimen, no lleven trajes especiales o uniformes que tanto tapan y que tanto “tranquilizan”, pues no hay profesión con un grado importante de simbolismo y de aspiración a lo sublime que no tenga como distintivo de vestimenta prendas decoradas con colores: los ropajes de cardenales y obispos, a base de rojos y morados; los trajes de luces de los toreros, marcando lo que hay que marcar para que quede claro frente a una “hembra” que es toro; los uniformes de los militares, de “amores de Patria”, cargados de medallas;  y las togas de los jueces que tratan de hacer lo que dicen que hace Dios –debo señalar que la toga de los jueces españoles es de una austeridad total, a diferencia de los jueces alemanes que se colocan gorritos y de los franceses que se tapan con armiños. Y escribo de ropas y de defensas corporales: nada, por supuesto, que reprochar al amor a Dios, la valentía taurina, el amor a la Patria o los escrúpulos de Justicia.

Y de vestidos especiales, los músicos, nada, casi nada: alguna pajarita y nada. ¡Si los músicos tuvieran floridos ropajes, cuántos suplicios se hubiesen ahorrado a la hora de subir a escenarios y orquestas! (en la lengua griega de Sófocles la orchesta era el lugar de la danza). Para músicos, con problemas en piernas y brazos, lo mejor, sin duda, es una capa verde o azul fosforitos, como las corbatas de directivos (fosforito). Es una pena que la capa, tal útil para mancos sólo la usen los de La Alberca (Salamanca) y los de las cofradías gastronómicas del buen queso o del buen picadillo.

El compositor Gershwin, el calvo, según el libro de Alberto Zurrón…Estacionamos aquí y continuaremos el día de Navidad ¡lo siento! es que me queda la traca tercera y final.
Y termino por hoy: Cuando me encuentro personas que “dan a entender” que son perfectos o casi, de cuerpo y de alma, me descojono por verlos majaderos, y como eso suele ser bastante frecuente, ya se podrán imaginar los lectores (masculino genérico, que incluye a las lectores) lo divertido que lo paso. ¡Oiga, oiga, que esos lindos tienen el mismo problema: sus hijos son de alta capacidad, según dicen en la APA de la respectiva “comunidad educativa”!  
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Y ahora, lo de las fotografías, con carácter excepcional:
La foto primera es de un importante cuadro, que está en un museo no español. Ese mirar discreto, como detrás de una barrera, es lo aconsejado para leerme, pues una excesiva exposición –lo reconozco- puede ser no procedente por atrevida.

La foto segunda (verano 2014) es de una amapola encontrada en un secarral, junto al camino (tierras de Zamora), de pisar mucho polvo. Se perturbó la intimidad de la amapola, cuando enseñaba sus genitales, que, naturalmente, no son perfectos, aunque casi. Se puso un tanto borrosa y no insistí por respeto.  

La foto tercera es de un uniformado. A mi me gustan los uniformados gordos, muy gordos, como los toreros gordos muy gordos.

La foto cuarta (verano 2015) es de un “cuerpo”, que cada cual vea lo que quiera. Diré solamente que es una escultura al aire libre, que estuvo expuesta en un pueblo del León profundo, de mucho vino y pasas: Gordonzillo.



Y la foto quinta es de mi sombra (verano 2014), en camino pisando polvo y muy cerca de la sexual amapola. La fotografía quiso añadirme un “gorrito”, a modo de solideo, que, por supuesto, no llevaba (mi querida directora de La Nueva España se empeña en llamarme “vaticanista", cuando, en verdad, lo que soy es teólogo).
Nunca creí que fuere así por detrás.

Ángel Aznárez.







miércoles, 16 de diciembre de 2015

ÁNGEL AZNÁREZ presentó el libro "HISTORIA INSÓLITA DE MÚSICA CLÁSICA del escritor y abogado don ALBERTO ZURRÓN


Se empeñó don Alberto que el día 12 de diciembre presentara su musical historia insólita. Así lo hice en Gijón y el 15 en Oviedo.
Debo señalar que primero fui profesor de Derecho, hace veinticinco años, del hoy abogado, no ya promesa, y también historiador musical. Después fui un amigo, si bien nunca desapareció el natural desequilibrio como consecuencia de haber sido su profesor y él alumno mío. Por eso, precisamente, ni en el jolgorio o fiesta de una presentación de libros, he olvidado lo importante: a un alumno el profesor jamás debe adular o administrar indebidamente las lisonjas.
Nadie me enseñó la historia de la música –esto sólo se enseña en los llamados “conservatorios”-  y no sé el porqué si es verdad lo que se dice: que la música es el arte de las artes y el lenguaje universal. Es bien sabido y padecido que muchas veces lo que se enseña en facultades e institutos es lo secundario y accidental ¡Magia de los llamados “planes de estudios”! Los libros serios de Historia de la Música suelen ser muy aburridos.
LOS PAVOS ALBINOS
Héte aquí que en los años ochenta del pasado siglo se pusieron de moda los fascículos sobre música: primero fueron los de Salvat Ediciones Los grandes compositores y luego de Planeta Historia de la música clásica. Por ahí aún se ven muy bien encuadernados (los fascículos) en “bibliotecas” y estanterías de aglomerado, forradas con madera barata, casi plástico –el lector ya sabe a qué tipo de “nuevos”, no lectores, me estoy refiriendo-.
El libro de don Alberto, como libro interesante, hay que leerlo varias veces. Leer un buen libro una sola vez es apenas nada; una nada como haber escuchado una sola vez El carnaval de los animales de Saint-Saëns o Los nocturnos de Satie. Leer requiere releer y las melodías se valoran después de una repetición, lo cual es importante porque no hay tiempo para tanta novedad, especialmente, de libros; muchos libros nuevos que proliferan como las moscas, y que como las moscas son eso…
El autor, como muchos, al principio del libro se declara escritor –en este caso es en verdad escritor y no como muchos desvergonzados que no son tales-. De esto la señora editora de esta página Web por ser secretaria de Ateneo sabe mucho. Y el pijerío o la pérdida del oremus es mucho más que ponerse (los caballeros) unos pantalones colorados, alardear de pelos blancos y rizosos en la cerviz de cabezas calvas o cenar rosbifs.
AGUJEROS QUE SON OJOS
¡Atch-chis! Perdón por el catarro mucoso y mocoso.
Se hacen en el libro dos afirmaciones que me gustaría matizar:
a).- “Aún siendo escritor, considero (la música) la más fascinante de las artes”. La palabra “fascinar” me sobrecoge.  En la entraña léxica y semántica de esa palabra está el engaño, la trampa. La acción de fascinar y su resultado, la fascinación, suponen un engaño, un alucinar, un ofuscamiento. Así pues, declaro mi deseo y voluntad de no ser fascinado por nada y, sobre todo, por nadie.
b).- No obstante ser escritor, el autor declara su endeudamiento con la música. O sea, que una cosa son las letras (literatura) y otra son los números (la música). Y siempre me pregunté, desde mi lejano bachillerato: ¿Es que los números no son también letras y las letras números? ¿Por qué en los manuales de Lingüística al principio se estudia la Fonética y la Fonología? ¿Es que las palabras no suenan? En la poesía esto aparece muy claro y en la buena prosa también. Un buen escritor, además de escribir bien, ha de leer en alta voz sus escritos para ver si suenan o cantan, y esto desde los clásicos se sabe.
Es sabido que la drástica separación en España entre letras y números sólo sirvió para que los que se dicen “de letras” sean ignorantes en números (matemática) y los que se dicen “de números” sean ignorantes en letras (analfabetos). Y queda la última categoría, la más abundante: ignorantes en letras y en números.
Alberto Zurrón escribe sobre la extravagancia de los artistas: compositores, instrumentistas y directores de orquesta. La extravagancia, que es un vagar por fuera, es natural en los verdaderos artistas –los malos artistas los imitan-. La sociedad que es autoritaria y que quiere el imposible –oficio de sastres- de que todos estén cortados por el mismo patrón, no permite que unos vaguen por fuera, que desprecien el “intra-muros” y respiren el fresco aire más allá de los muros y murallas.
Y unos seres extravagantes, cuya sublimidad no está en su cuerpo –altos, bajos, gordos, flacos, guapos feos, hasta horrorosos, con padecimientos y defectos-, como todos nosotros. Tampoco la sublimidad está en su mente –maniáticos, neuróticos, fóbicos, hipocondríacos, miedosos, envidiosos, como todos nosotros.
Y pregunto: ¿Dónde está lo sublime del artista compositor, instrumentista y director de orquesta?
Y respondo: En el núcleo de su condición humana y sobre todo en su obra sublime e insólita; insólita de in (no) solere, tan cercano de esto tan importante: sine sole, sileo (sin sol, callo).
Como escribe el autor Alberto Zurrón: ”La cuerda floja no sólo se inventó para equilibristas”.
(Continuará con lo del día 15, sobre los artistas de la música y sus cuerpos)
Ángel Aznárez.
 FOTOS DEL AUTOR

lunes, 7 de diciembre de 2015

"EL DESEO", artículo del magistrado ÁNGEL AZNÁREZ ("La Nueva España 22/11/2015)


El cuerpo se contenta con poco: comer, hacer el amor y dormir.
            Fernando Savater, Arte de vivir.

            Al final de una larga entrevista en la Revista “Sala de Togas”, del Colegio de Abogados de Gijón (nº 69-Julio-2015), a la pregunta sobre un deseo por cumplir, respondí: “Lo tengo muy claro, hacer el recorrido de Puente de los Fierros a Busdongo en la cabina de una máquina eléctrica de un tren”. Eso tan claro, además, de probar que soy raquítico de deseos (y de sueños), ahora estoy en la nada, pues aquel deseo y/o sueño ya se cumplió: en una mañana neblinosa de este mes de Difuntos, de descanso para “oficinistas” –que eso soy, aunque no chupatintas, luego tampoco cagatintas-, salí, desde Trasona, subido a una máquina de Renfe, que tiraba vagones cargados con bobinas de Arcelor en dirección a Busdongo, vía Viella, con destino último al Puerto de Sagunto (las bobinas).
            La emoción fue intensa, aunque no hubiese visto a factores, guarda barreras, guarda agujas ni a mozos de equipajes ni a interventores “que me picaran el billete”. La máquina eléctrica subía por los túneles de Congostinas y La Sorda (Puerto de Pajares) silbando, jadeando y chirriando en las vueltas- Eché en falta –y así lo dije al maquinista y piloto- el “Fo –Fo”, tan propio de las locomotoras, y el furgón de cola.  Nada más salir de La Perruca ¡zas!: Busdongo y la panadería Díez.
Realmente ese viaje fue la caraba.
           
"La foto del deseo"
Y si no fuera porque escribo los domingos, contaría las muchas peripecias ocurridas en tal travesía, pero los domingos los lectores quieren que los articulistas de periódico seamos profundos, atraídos por lo trascendente, el pensamiento abstracto, las categorías y las tesis doctorales. Es el único día, al parecer, en que los lectores gustan de perder el tiempo y perderse. Por tanto, debo aparcar mis subjetivismos y deseos, y dejarlos, por ejemplo, para los lunes, después del fútbol. Vayamos, pues, con los conceptos categóricos, por ejemplo: RENFE o ADIF y ALSA (FEVE ya murió).
            RENFE siempre fue matricial para Asturias, en la que hay vías y catenarias por doquier. La empresa ferroviaria pudo haber sido grande y los “de arriba”, también llamados “los más ricos de la Provincia”, se empeñaron en esmirriarla y escuchimizarla, cual habitante de Liliput. Aquéllos llevaron a sus bolsillos las ganancias feas, y que, como ocurre en estos casos, esos mismos deambulan como fantasmas marrones, marrones, por ahí. ¡Cómo olvidar lo que fue el tren exprés “Costa Verde”, todo un clásico a las 22,30 en la Estación del Norte! Una Estación del Norte, con estanco, sala de espera, cantina y con quisco de empaque en el andén, vestido el quiosquero con un mono azul, que vendía las revistas Destino, La Gaceta Ilustrada y el El Ciervo. Todo un armonioso retablo de maravillas para ojos de mirón.
            Mi fidelidad, que tantos lloros me causó, a las vías férreas, ahora, cada día, la pongo a prueba, pues al trabajar en Oviedo y vivir en Gijón, estoy en continuo vaivén, siempre en “el voy y el vengo”. Y, por imperativo ideológico, lo hago en transporte público, de colas y retrasos, aunque en empresa de un “privatus” o de una “privata”: ALSA.
"Gorro de Jefe de Estación entre poesías y poetas"
A todas mis angustias, se suma lo que explicaré a continuación, que me enerva, entendiendo por ésta lo que dice el Diccionario de Autoridades de 1732: “Quitar las fuerzas, debilitar y enflaquecer” (o sea, nada que ver, en sentido preciso, con los nervios).
            Resulta que, saliendo desde la Estación “Alsina” de Gijón, al girar a la izquierda en paralelo a la Estación ferroviaria, el “bus” rectangular, en vez de seguir en línea recta hacia la Avenida de Portugal, gira a la derecha, vuelve a girar, pasa por rotondas, y entra al fin en la Avenida tal, previo paso por la Carretera Vizcaina (dar el nombre de carretera a una calle, sólo ocurre en Gijón, que no da a basto a meter en el callejero tantos nativos ilustres). Y todas esos bruscos y apretados giros, tienen un solo objetivo: provocar a los escasos usuarios del tren que ven al autobús pasearse tan cerca y pichi, para fastidiarlos y para que la próxima vez utilicen el ALSA.
Esto último me parece mal, pues es recochineo a lo ferroviario y humillación innecesaria: no les basta a los de la “privata” haber acabado con el transporte ferroviario en su interés, es que quieren hasta dar la puntilla, que, como es sabido, en nuestro arte taurino, es suerte a cargo de los profesionales de la carnicería.
           
"Bajando Pajares y después de La Perruca"
Pero no crean los lectores –la justicia me obliga- que no todo son desdichas, subido en el largo, rectangular y acajonado (de cajón) “bus”. Antes de subir, desde la cola de la cola, se puede ver un anuncio enorme en una pared de una clínica dental, al parecer experta en implantes, engarces o enganches dentarios o muelarios, con “descuentos a pensionistas y gratis el pulido y la fluoración”. ¡Qué ejercicio de humildad!
            Los compañeros de pasaje no pueden ser más variopintos: hay estudiantes con cabezas diseñadas en peluquería de barrio y a lo último, como de “zoquetería” de futbolistas o de directivos de los tales. No falta algún dependiente de mercería o de tienda de madejas de lana y agujas de punto. La tristeza de la cara los delata.
Me siento junto a músicos de Conservatorio o de orquestina, que llevan a cuestas rechonchos instrumentos de viento, que a la espalda parecen jorobas y más abajo hacen pensar en las caderas de ballena. Y lo más increible y/o sublime, lo vi el miércoles último, al bajar del ALSA a las 8, 50 en la parada de Pumarín (Oviedo): una esthéticienne o esteticista --acaso también psico-esteta--, con ojos de Cleopatria y zancos para estaturas “mini” o megazuecos, estaba poniendo tiesas las pestañas con rímel negro, usando espejito redondo, de reverso de polvera rosa.
No pueden faltar en el cajón con ruedas empleados de agencia inmobiliaria, expertos en gestión de suelos e ingenieros de desarrollos urbanísticos, por sí o por cuenta de terceros (“testaferrados”).Tampoco faltan mujeres y hombres, hablando o gritando cosas íntimas, muy íntimas, durante el viaje, por un codo o por los dos, a través del móvil entre manos y piernas, con indiferencia a lo radioactivo.
Y todo ello por el módico bono de 42 euros por 20 viajes, con derecho a empalme con autobuses de Oviedo y a Wifi.
Estamos ahora en un delicado momento ferroviario: El Administrador de Instalaciones Ferroviarias anda en tratos para privatizar esas instalaciones. El momento no puede ser más propicio para lo feo e inconfesable. Sólo pido a los empresarios, liberales, del sector que, por favor, sean clementes y que no se pasen en sus exigencias; que queremos los humildes ciudadanos seguir siendo de RENFE o ADIF, y también del Consorcio ese en el que participa ALSA y el Gobierno del Principado, tan cercanos, que parecen prójimos y de cercanías ambos.
Después de tanto escrito, como ya casi estamos en lunes, una confidencia, ya de articulista de lunes: El maquinista --ya amigo nuevo y que tan importante fue para que mi único deseo fuera cumplido--, cuando pasen unos días, y piense que me olvidé de él, le invitaré a comer en restaurante que guste: fino o de postín, a base de “carpaccio de fistulina hepática”, o grueso y de mantel de hule, a base de albóndigones al pil-pil o al “pay-pay”.
"Puente de los Fierros desde la máquina"
Y sin descartar mi propuesta de un nuevo viaje, en tren de mercancías, pero, para eso, convendría que antes, en una aldea conocida del Principado, se celebrase la “1ª Semana de la tapa micológica”, en cuya organización estoy, prometiendo conferenciar sobre eso tan manido y mullido “La Cocina también es cultura”, un cocinero de pomarada y otro con macrobarriga, ambos muy conocidos y habituales de los platos, “platós” y de los periódicos, de cualquier día de la semana, incluso de los domingos.

Mientras tanto, ¿qué hago yo tan decaído de deseos? No sé, no sé, creo que no supe explicarme. Y Fernando Savater tan mayor…

FOTOS DEL AUTOR

viernes, 20 de noviembre de 2015

ÁNGEL AZNÁREZ...

... anuncia la publicación próxima de un nuevo artículo, que, como es habitual para orientación de sus lectores, les anticipa el contenido del mismo, pero de tal manera que crean saber de lo que va, ocurriendo lo contrario a los menos perspicaces o escasos de perspicuidad.
El próximo es de título breve, muy breve, y que lo mismo explica todo que nada. Puede tener que ver con el ars amandi, con la Psicología emocional, la Mística o con los sueños y los sonámbulos.
Como en un retablo aparecen muchos personajes; al azar se escoge a una esthéticienne mientras pone tiesas sus pestañas con rímel negro. Más adelante encontramos a un ALSA (bus), largo, rectangular y acajonado (de cajón).


Por aquello de la "Semana de la tapa micológica" en una vecina localidad rupestre, nos enteramos que unos cocineros...
Paseamos por la gijonesa Carretera Vizcaína en dirección a la Avenida de Portugal.
Y recordamos a Fernando Savater, tan mayor.
Por fin, con mucha carga a la espalda, antes de salir en La Perruca, entraremos en el túnel llamado de “La Sorda”·
Fotos: La primera foto, del Rey en su trono, tiene que ver con la melancolía, de la cual hay mucho en el artículo.
La foto segunda es de una esplendorosa máquina de RENFE.
Fdo. Ángel Aznárez  

martes, 17 de noviembre de 2015

ESA MANÍA DE CAMBIAR EL NOMBRE DE LAS CALLES

FONTAINE SAINT MICHEL EN PARÍS
Es más frecuente de lo que se pudiera pensar que algún político recién arribado proponga el cambio de cierta calle que, por razones diversas, no esté dedicada al personaje de  su cuerda. Caso que no ha sido el  caso de La Merced, porque sencillamente trataron de colocar en su lugar el nombre de un político que fue como deberían  de ser todos: honrado. Es bastante triste que lo que debiera de ser lo normal –la honradez- se convierta en extraordinario. Pero démoslo por bueno: que le pongan la calle. Eso sí, sin cambiar ninguna. Mejor calle nueva.

PONTE SANT ANGELO EN ROMA
Mi madre, que tiene más memoria que yo, me contaba que al llegar la democracia uno de los mayores afanes de los nuevos políticos fue precisamente cambiar el nombre de las calles. Lo que tiene cierto sentido si se tiene en cuenta que muchas recordaban políticos de la dictadura. Pero, en ese trasiego de esta sí, aquella no, se colaron algunas propuestas que los dejaron con el culo al aire, que se dice vulgarmente. Hubo dos propuestas muy sonadas, y también reídas por quienes poseían algo más que una culturilla de andar por casa. Se propuso el cambio de nombre de la plazuela de San Miguel. Por supuesto quien propuso ese dislate nunca había oído hablar de Evaristo San Miguel, que ciertamente no era un santo como algunos pensaban. Otra barbaridad fue la propuesta de cambiar la calle de los Moros, alegando que dicha calle debía su nombre a los moros que habían luchado al lado de Franco. Ambas cosas fueron objeto de mofa durante algún tiempo. 

PLAZA DE SAN MARCOS EN VENECIA
Ahora un amigo bien intencionado me preguntaba por la red social que quién era Merced para tener una calle. Explicar que en ese lugar hubo un convento al que le debe su nombre en mil setecientos y pico, no me sirvió de mucho, porque mi amigo me espetó entonces que había que quitar los nombres de los santos a las calles, puesto que estamos en un estado laico. Según esto, se me ocurre que habría que cambiar las calles de  San Antonio, San José, Santa Lucía, Paseo de Begoña (por la virgen de tal), San Bernardo… Vamos que en un abrir y cerrar de ojos nos quedaríamos sin callejo. No quedó mi amigo contento y apuntaló su propuesta diciéndome que en Europa no existen calles de santos. Y una, que no está muy viajada,  tiró de san Google que todo lo sabe y encontró en París, en Italia, en Portugal…, calles, puentes, avenidas… dedicadas al santoral. La ciudad de  Santo Domingo, El archipiélago de las islas de Guadalupe (dedicada cada uno a una santo), la plaza de San Marcos en Venecia, los emblemáticos puentes de Santa Clara y Santa Lucía en la misma ciudad. El puente de Saint Nazaire en París, y un largo etcétera que no merece la pena mencionar. Nadie debería de olvidar que el cristianismo inundó de arte la vieja Europa y  que  ahora que somos laicos, ( Europa lo es)  no por ello vamos a tirar las catedrales, los conventos, los códices, las magníficas esculturas religiosas, los retablos barrocos… Cada cosa en su sitio, y que cada uno sea lo que quiera. Pero, por favor, no nos borren la historia, sería una pena.

lunes, 16 de noviembre de 2015

LA MERCED, UNA CALLE CON ARTE Y CULTURA



Quienes por una u otra razón estamos vinculados a la gijonesa calle de La Merced – que en el fondo, por céntrica, somos todos los ciudadanos- nos hemos visto sorprendidos por la  propuesta y aprobación en el último Pleno del cambio de nombre. Ahora, si esto prospera, que esperemos que no, pasaría a llamarse calle de José Manuel Palacios. Un “relevante” político gijonés sin duda. Pero sin ninguna vinculación con este espacio, hoy peatonal,  en el que durante bastantes años se ubicaron –se ubican- entidades dedicadas a la cultura y comercios, unos de toda la vida  y otros innovadores, resultado de la renovación generacional. El teatro Arango, las librerías Cornión, Paradiso, Coocorota… Y qué decir de sus salas de exposiciones: Cornión, Altamira, que ahora regenta  la segunda generación, Adriana Suárez; la recién inaugurada sala  Bea Villamarín. Algunas personas recordarán aún el Rincón del Arte, Vina con sus trajes regionales, la señera  droguería Asturiana, aún en funcionamiento; una librería de lance  de la que ni tan siquiera recuerdo el  nombre. En resumen, que siempre ha sido una calle muy dada a la cultura y al arte. Y últimamente, con su peatonalización se han instalado en ella comercios especializados. Así, si usted quiere comprar un sombrero –que es difícil de encontrar-, pase por  la calle de La Merced. Un té de primera, pues allí mismo lo encontrará, pequeños comercios de regalos originales regentados por una generación de gente joven que le dieron una vida nueva, respetando su pasado. Por eso, y también por los argumentos de pérdidas económicas que esgrimen los comerciantes, no debería de cambiársele el nombre. Y menos por el de un político. Tal vez, si hubiesen propuesto  una persona relacionada con el arte o la cultura… Pues tampoco, qué quieren que les diga. Que no habrá calles en Gijón para asignarles a los políticos sin tocar aquellas que se llamaron así de toda la vida y que tienen un significado muy especial para quienes la pateamos tantas veces. O sea,  para casi todos los gijoneses. 

martes, 10 de noviembre de 2015

LA CARTA ENCÍCLICA Y LO QUE ESTÁ OCURRIENDO, artículo del magistrado ÁNGEL AZNÁREZ, publicado en "RELIGIÓN DIGITAL"


                                  "Y los tiburones no dejan de moverse. Si se detienen, se                                                        hunden y se mueren en el fondo del mar". 

                                                             Carlos Fuentes (Los años con Laura Díaz)


El último 28 de octubre asistí a una conferencia sobre la Laudatio si; La pronunció el P. Francisco Álvarez S.J. en el gimnasio del Colegio de La Inmaculada de los jesuitas, en Gijón, y de entrada diré que por ser sitio de tantos ejercicios (espirituales), lo del gimnasio me pareció insuperable.
El P. Álvarez, al parecer con pesados fardos y cargas en Roma, quiere, por lo de la cercanía que se le llame Patxi. Soy de los que creen que la cara no es espejo del alma, no, pues estoy convencido que es el espejo del paisaje. Por tanto Patxi tiene la cara o/y el espejo de vasco, como yo los tengo de astur-navarro, lo cual no es una anécdota sino una categoría esencial.
UN CRISTO
Y lo de la cercanía es una pretensión -que aplaudo- de jesuitas, que tanto gustan, como el pagano Heráclito de Éfeso, de armonizar los contrarios: ser muy cercanos y muy distantes, proximidad y lejanía extrema de las fronteras. Claro que a veces la cercanía pretendida se hace difícil por la necesaria contención emocional ¿acaso frialdad? de los milites de San Ignacio, que es un detalle dandy, inevitable en gentes inteligentes.
El P. Patxi pronunció bien su conferencia sobre la Laudatio si con el inconveniente, natural, de que es joven y de que come -según dijo- mucha pasta y helados en su residencia romana; no obstante es flaco y alámbrico. Eché en falta -así lo manifesté- el presupuesto teológico de la Encíclica, a la Teología de la Creación, a Jonas y a Jürgen Moltmann (la Teología siempre es presupuesto fundamental), no por un culturalismo teórico o el tratar de acercar, sin complejos, la Teología a la Ciencia, sino por exigencias prácticas.
Si el respeto al Medio Ambiente es voluntad de Dios y mandato evangélico, ha de "obligar" a todos, empezando por la Iglesia misma, que no solamente ha de predicar o escribir textos y textos, unos más literarios o líricos que otros, sino dar trigo, o sea, ejemplo. Recordar a los cristianos que tienen que hacer ahorros en los derroches de luz y agua, por ejemplo, está bien, aunque para eso basta mirar los recibos y facturas al final de mes de esos elementos y quedar de piedra. Hacer poesía en las encíclicas, tampoco está mal, aunque para poesías, lo mejor a mi gusto son los sonetos de Quevedo.
¿ESPEJO DEL ALMA O DEL PAISAJE?
Y me surgió una escandalosa pregunta: ¿la fundamentación teológica de lo ecológico no ha de obligar a la Iglesia, que tanto escribe y pontifica, a ser más cuidadosa con sus inversiones en empresas nefandas y dañinas para el Medio Ambiente, aunque muy rentables económicamente? Me imagino que en este punto, algún lector o lectora pensará y con razón: "¡Ya estamos con lo progre y la proguesía tonta del 68!"
La reflexión sobre en qué invierte el Vaticano, cuáles son sus inversiones empresariales, fue, como dije, el 28 de octubre. Pues bien, en la tarde noche del día 5 de febrero, a propósito del libro de Fitipaldi, leí una información sobre la lista de empresas altamente contaminantes en las que busca réditos el Estado de la Ciudad del Vaticano. Como la información la creí, acaso ingenuamente, me empecé a sentir mal, muy mal -como en locura quijotesca-, por lo que consideré un acto de "cara-durismo" romano. Eso -pensé- impide el intento de "entrar en diálogo" al que la Carta se refiere.
Hice a continuación lo que recomienda un libro o manual, mi preferido, de auto-ayuda ante situaciones de angustia, estrés, arrebato y cabreo: pasear y respirar muy hondo. Y todo se cambió para mí, como por ensalmo, pues lo que iba a ser un furioso y rabioso ataque a la Encíclica del Papa Francisco (también Papa Patxi) por extrema incoherencia entre la teoría y la práctica, se convirtió en defensa del texto y de su pontificio autor.
 
DE MUDANZA
De "mi bendito Benedicto", muy admirado, -así siempre lo llamé- escribí bastante (así consta en los archivos de Religión Digital), pero del Papa Francisco muy poco. Con los gorgoritos teológicos de Benedicto lo pasé muy bien, muy entretenido -reconozco, humildemente, que soy más de la especulación dura que de lo pastoral-, pero el Angelus de Francisco, día 3 de noviembre de 2013, sobre Zaqueo subido al sicomoro, me impresionó tanto que lo sigo llevando conmigo grabado en el móvil.
Mis críticas a la "papolatría" contemporánea y a "santos súbitos", extraños a la tradición, constan en mis escritos, pero no me impiden reconocer lo que juzgo excepcional y destaco (sin ninguna pretensión, pues soy modesto laico por la gracia de Dios). La ventaja es que aprendí en La Torah aquello de: "No hay que hacer de nada un ídolo...".
Es de justicia recordar las desinversiones en empresas pecadoras en estos dos últimos años, porque lo que pasaba con anterioridad (informaciones tengo) en las inversiones del Vaticano sí que eran de escándalo (tantas veces "último tenedor de..."
Me parece de Justicia alabar el trabajo inmenso de este Papa entre fornicios, mafiosos y viciosos (un día habrá que escribir sobre esas que llaman indebidamente "sobrinas", las italianas y las llegadas del Este -Eslovenia, los eslovenos y las eslovenas son una joya- que tantas virguerías saben hacer).
Ya lo escribió Golding: "Un pié no puede andar solo". Pues por eso, desde la segura insignificancia, creo que en estos momentos, casi descorazonadores, hay que apoyar a instituciones eclesiásticas fundamentales, al actual Papado, en primer lugar, y, después, a Órdenes Religiosas como la mencionada al principio y a Institutos, que cuentan en su seno con personas ejemplares y entusiastas, en las que tanto pienso y causan en mí admiración.
UNA CULEBRITA CON RABO

Y no me olvido de mi posible pecado: Sedere cum viris vanitatem.
PS. Antes, de los que salían de las academias pontificas en Roma, se decía que habían mamado sutilezas tales como bostezar sin abrir la boca. En un ambiente muy complejo, las continuas indiscreciones y/o eruptos, forzosamente llevan a la indiscreción total, con ayuda de la locura por no poder o saber administrar lo excesivo. No obstante, pido la pietas romana y la piedad cristiana.

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lunes, 9 de noviembre de 2015

"DE LA "CUNA DE LA CIVILIZACIÓN" HASTA LA ACTUAL CATÁSTROFE HUMANA, artículo de ROLF BEYEBACH publicado en "La Nueva España"


El papel del Antiguo Oriente Próximo


En nuestra evolución, el Antiguo Oriente Próximo ha jugado un importantísimo papel a partir del fin de la última glaciación, o sea, desde hace 10.000/12.000 años a.C.
La ciencia moderna nos demuestra que durante la última glaciación (100.000/10.000 años a.C.) nuestra especie, o sea, el hombre (Homo sapiens, sucesor del Homo neanderthal) originario de África (Etiopía), de donde emigró a Medio Oriente hace aproximadamente 90.000 años y hace 45.000 años a Europa occidental, llevaba una vida nómada, cobijándose aquí del gran frío reinante en pequeños grupos en cuevas.
Desde hace aproximadamente 40.000 años existen precisamente en el Cantábrico, desde Francia hasta Asturias, impresionantes vestigios de esta presencia del hombre moderno en forma de pinturas rupestres, desde Lascaux y Chauvet en Francia hasta Altamira (“Capilla Sixtina del Arte Cuaternario"), Tito Bastillo y algunas de las 17 cuevas del Nalón Medio, como Candamo, Grado, etcétera.
Milenios después, y primero en Mesopotamia, cuando al final de la glaciación en el “creciente fértil" surge la vegetación, alrededor de 9.000 a.C., se inicia la cultura neolítica con agricultura y ganadería y el hombre deja su anterior vida nómada.
El Antiguo Oriente Próximo, a partir de la Edad de Bronce, es considerado hoy la "Cuna de la Civilización”, que se extiende en el "creciente fértil" o "media luna fértil", desde el valle del Nilo, Jordán, hasta el Tigris y Eúfrates y comprende desde el Levante mediterráneo, Mesopotamia hasta Persia.
En dicha neolitización el hombre comienza con la domesticación de animales (perros, cabras, caballos, etcétera) e inicia la agricultura con el cultivo de cereales. Mientras que previamente había vivido de la caza y la recolección y fue depredador, ahora, con la vida sedentaria se transforma en productor, construyendo casas y pueblos y pronto también las primeras ciudades (Jericó 7.000 a.C., Ur, Eridú y Uruk sobre 4./5.000 a.C).
Estamos ante la primera transformación radical de la forma de vida humana, y la vida sedentaria trae consigo nuevas técnicas y artesanías, como la cestería, la invención de irrigación y arado del suelo, del torno y la rueda, la cerámica (7.000 a.C.) y la metalurgia (cobre sobre 4.000, bronce 3.000 a.C.), etcétera.
Entonces el hombre también inventa la escritura y ya en 2.650 a.C. aparece "La Epopeya de Gilgamesh”, primera pieza de la literatura mundial, que en 3.500 versos impresos sobre tablillas de barro en el idioma sumerio cuenta de héroes, reyes, dioses e incluso del “gran diluvio”.
En Mesopotamia el 6º rey de Babilonia impone en 1.780 a.C. el código Hammu-rabi, la primera ley escrita del mundo.
Siglos más tarde, los persas conquistan el Próximo Medio Oriente (539 a.C.), siendo por su parte vencidos por Alejandro el Grande (334 a.C.), hasta que bajo el emperador Adriano toda la región llega a ser provincia de Roma a partir de 116 a.C.
Todo esto ocurrió antes de nuestra Era.
Alrededor del 1.000 a.C. se habían creado los reinos de Israel y Judá y los libros de la Biblia fueron escritos entre 900 a.C. y 100 d.C.
Demos ahora un gran salto en la historia, y concretamente al año 622 d.C., cuando Mahoma crea el Islam abrahámico. basándose en el Sagrado Corán. La nueva religión se expande rápidamente por medio mundo (hoy tiene unos 1.300 millones de fieles).
Sigue otro gran salto en el tiempo al Imperio turco otomán, heredero del Imperio de los selyúcidas en 1299 d.C. Fue multiétnico y multiconfesional y enorme en su extensión territorial por todo el Antiguo Medio Oriente y parte de Africa y Europa.
Como en la terrible 1.ª Guerra Mundial Turquía se había aliado con Alemania, después del Tratado de Versalles (1919), fue castigada con la pérdida de la mayor parte de su territorio. Los ganadores europeos de la guerra, Francia y Gran Bretaña, se repartieron Medio Oriente para su administración, trazando en líneas rectas sobre el mapa las fronteras de los nuevos estados Siria, Líbano. Palestina, Jordania e Irak, sin la menor contemplación por las enormes diferencias étnicas y religiosas existentes en la región.
Esto fue el inicio de la creación de un foco mundial de tremendas tensiones, como veremos a continuación:
Guerra civil en el Líbano (ex “Suiza del Oriente Próximo") de 1975-1990, y en 2006 guerra entre Hizbollah e Israel, que lleva a cabo varias guerras.
La vecina Afganistán en Asia Central tiene en 1978 un gobierno comunista, que es atacado por la guerilla islámica, lo que lleva a la invasión por tropas de la Unión Soviética, que se retiran en 1989 después de la ayuda americana a la guerrilla (Muyalúdin). Sigue la guerra civil de 1992 a 2001. y el derribo del entonces gobierno talibán por EEUU y una fuerza internacional en 2001, también como retaliación por el ataque talibán al World Trade Center de Nueva York el 11.9.2001. Allí sigue la guerra civil hasta el presente.
El 16.3.2003 un después llamado "Trío de las Azores" decide la invasión de Irak, justificada por la inexistente posesión de armas de destrucción masivas del dictador Saddam Hussein, que es derribado por una fuerza occidental después de "bombardeos cirúrgicos", según el cínico Donald "old Europe" Rumsfeld. El dictador es ejecutado, su administración desmantelada y sus seguidores sunnitas perseguidos por los chiitas del implantado nuevo régimen.
¿Consecuencia? Otro gran estado fallido, años de guerra civil, sunnitas contra chiitas y curdos, y así hasta hoy.
Como consecuencia de la "Primavera árabe” estalla en 2011 la guerra civil de Siria, que pronto desintegra el estado del dictador Assad y ya lleva hasta hoy a la muerte de más de
310.000 de sus antes 22 millones de habitantes, y la fuga de millones a países vecinos, como Turquía, Líbano y Jordania, donde malviven en gigantescos campos de refugiados, financiados insuficientemente también por las Naciones Unidas.
Se había creado el ambiente propicio para la reciente irrupción de un cruel “nuevo califato” resp. Estado Islámico (Daesh) en Irak y Siria, basado principalmente en sunnitas, que ya conquistó gran parte de los dos países, llevando a toda la región a un enorme caos.
Este año 2015 se inició la fuga masiva de muchos miles de desesperados refugiados sirios, iraquíes, también paquistaníes, etcétera, hacia Europa, fuga nada prevista por los políticos/Estados europeos, que ahora parecen incapaces de ponerse de acuerdo en cómo actuar para resolver esta tremenda crisis, que incluso puede poner en duda la continuidad de la misma Unión Europea, ahora en peligroso desacuerdo.
Resumiendo, la intervención de Occidente en Oriente Próximo durante los últimos cien años ha llevado a la "Cuna de nuestra Civilización" al actual enorme desastre. ¿Cómo salimos de él?


Los ganadores europeos de la Primera Guerra Mundial, Francia y Gran Bretaña, se repartieron Medio Oriente trazando en líneas rectas sobre el mapa las fronteras de los nuevos estados (Siria, Líbano, Palestina, Jordania e Irak), sin la menor contemplación por las enormes diferencias étnicas y religiosas. Esto fue el inicio de la creación de un foco mundial de tremendas tensiones


viernes, 6 de noviembre de 2015

ÁNGEL AZNÁREZ ANUNCIA QUE ...

...publicará mañana o pasado, aquí y en Religión Digital, un texto hecho con la técnica de una hogaza o panecillo de Castilla: la masa de harina y levadura, con agua y sal,  pasará, primero, por un torno unas treinta veces para que salga bregada; luego, ya con forma redonda, se harán arriba cuatro agujeritos y en los extremos de la redondez cuatro cortes. La masa se introducirá en el horno con una pala larga y saldrá al fin cocida.
                Se podrán imaginar los lectores el esfuerzo del autor para parir el texto, que puede dar lugar a leer cosas muy diferentes –diré hasta contrarias-. Que cada quisque lea, y sobre todo, entienda lo que quiera.
                La “cosa” comienza en un gimnasio, advirtiendo de entrada que en ese gimnasio no se bebe “Naturfrog”, que, tal como se anuncia, es “nutrición y suplementación deportiva” (sí, sí, así se anuncia, “suplementación” ¡qué barbaridad!”), que sirve para hacer más bestias a los humanos que ya son, de por sí. muy bestias.
                Y escribiremos de negocios, que, según Jardiel Poncela “son -los negocios- para tíos muy brutos”, lo cual es estupendo si antes escribimos  de bestias.

                Más detalles, querido lector, no puedo explicar, pues con tantas y tantas pistas, pensará haber leído lo que se anuncia.
                Que mejor foto de compañía que la de una mística o de un místico -no se sabe bien el género por lo del bigote-.

               
  Fdo. Angel Aznárez