miércoles, 19 de junio de 2013

MINIANTOLOGÍA POÉTICA DE ALFONSO CAMÍN (V)

(Compilación exclusiva para el blog Las mil caras de mi ciudad)

José Luis Campal

DE LA ASTURIAS SIMBÓLICA
El quinto volumen de versos del poeta de La Peñuca ALFONSO CAMÍN MEANA (1890-1982) que vio la luz fue De la Asturias simbólica, editado por las librerías de J. Maza Pereda-La Esfera en La Habana y Fernando Fé en Madrid; salió en 1917 de los talleres cubanos de la Imprenta Militar y una segunda edición ampliada vería la luz al año siguiente. A lo largo de 198 páginas, ofrece un total de 51 poemas, precedidos de un prólogo-presentación firmado por Atanasio Rivero.
Al final del volumen se reproducen varios juicios críticos positivos sobre Camín, extraídos en su mayoría de la prensa y debidos a Andrés González BlancoVerso rotundo, sonoro y relampagueante»), Dionisio PérezEn pocos rimadores hemos visto plegarse el soneto a todos los asuntos, a todas las formas de la inspiración»), Emilio CarrereLa musa de Camín es luminosa, frondosa, magnificamente teatral»), Fernando LlesTodo lo epopéyico, lo primitivo, lo tumultuoso hallan un eco en su lira») y Luis G. UrbinaInspiración desmelenada e impetuosa, de verbo frenético, de ritmo galopante»). Observaciones todas ellas, como se aprecia, de rendida e incondicional admiración.
Dedicatoria de la primera edición del libro
Seleccionamos de esta quinta entrega poética de Camín (que el gijonés dedicó al  Centro Asturiano de La Habana y «a mis paisanos en Cuba») la composición en 8 estrofas de cuatro versos (excepto la última) dodecasílabos titulada “Las cerezas”, donde una lujuriosa sensualidad de símbolos inequívocos e indisimulado erotismo se cuela por entre esta estampa de cortejo, la cual admitiría perfectamente una lectura escenificada:

¿Te acuerdas? Yo enfermo de amores un día,
mirando las rosas, cruzaba mi huerta,
y estaban tan juntas tu huerta y la mía
que quise mirarte de cerca, muy cerca.

Un ramo de flores llevé hacia tus manos,
que luego besaron tus labios de fresa;
después, presurosa, también en mis manos
pusiste otro ramo de rojas cerezas.

Creílos tus besos cuajados y rojos
y un ansia infinita sentí de morderlas;
mas, luego creílas un fruto sagrado
y rojo me puse también de vergüenza.

Después nos quedamos los dos pensativos,
las frentes humildes, los ojos en tierra,
igual que en un regio jardín silencioso
dos mudas estatuas de mármol que piensan.

Robando las mieles de todas las flores
zumbaban en torno las rubias abejas
y las mariposas temblando en el aire
besaban las rosas de tu cabellera.

Pintados jilgueros, alegres pinzones
llenaban la fronda de ruidos de perlas;
melódicamente cantaban dos mirlos
como arpas ocultas vibrando en la huerta.

De pronto tus ojos buscaron mis ojos,
de amor encendida mirásteme trémula,
y luego, besando las rosas fragantes
corriste hacia casa como una cordera.

Detrás de ti fueron las mil mariposas,
calló de los aires la lírica orquesta,
y yo entre la calma mortal del paisaje,
sintiendo la sangre quemarme las venas,
igual que si fueran puñados de besos,
¡frenéticamente mordí las cerezas!


martes, 18 de junio de 2013

"SALAS, MUCHO MÁS QUE LA PUERTA DE OCCIDENTE", artículo del periodista MANUEL DE CIMADEVILLA cedido para el blog

SALAS CON RECUERDOS PARA  EL PERIODISTA JOSÉ DE ARANGO 
(el autor)


En medio de un paisaje de robledales y castañedos, Salas es una confluencia de caminos, ríos y también de historia, por eso se la conoce como “La Puerta de Occidente”, pero es mucho más por su rica historia y su excelente gastronomía.
Allá por el año 896 el hijo del rey Alfonso III, el infante Gonzalo cedió la iglesia de San Martín: en el 912 Fruela II cedió la Villa Azeliana y en el año 1006, la reina Velasquita cedió el monasterio de San Martín. Dieciocho años después fue creado el monasterio de San Salvador de Cornellana y su construcción se llevó a cabo por orden de la infanta Cristina Bermúdez siendo cedido en el año 1122 por el conde Suero Bermúdez y su esposa Enderquina a la Orden de Cluny. En el año 1277, el rey Alfonso X le concedió la Carta Puebla. El castillo que había sido donado en el año 1120 por la reina Urraca al conde Suero fue la base fundamental para la organización de la nueva puebla habiendo entonces sus más y sus menos con Cornellana, por aquello de los localismos tan aciagos, en todos los momentos, para todos.
Salas siguió adelante con su poderío y buena prueba de ello es que en esta hermosa villa está la torre medieval del palacio de los Valdés-Salas del siglo XVI –en donde puede ser visitado el museo prerrománico con piezas y lápidas como muestra de la riqueza decorativa de los talleres asturianos del siglo X- y la colegiata de Santa María la Mayor que fue edificada por orden del inquisidor y arzobispo Fernando de Valdés a mediados del siglo XVI, de estilo gótico con elementos renacentistas, a fin de que fuese instalado allí su mausoleo y los sepulcros de sus padres. El mausoleo –realizado entre 1576 y 1582- es una obra en alabastro del escultor italiano Pompeyo Leoni.
Fernando de Valdés Salas, tras ocupar los más importantes cargos religiosos y políticos destinó toda su fortuna a la creación de la Universidad de Oviedo. Como se puede advertir el poderío de los Valdés fue muy grande. Y, una vez más, recordamos que desde su desembarco en lo que hoy es el puerto de Cudillero se dispersaron poro a poco por toda la comarca vaqueira realizando grandes obras y apostando decididamente por el futuro de esta tierra.
No hay que dejar de visitar el palacio de Dóriga -con sus interesantes columnas toscanas cuya torre fue construida en el siglo XIV-; en La Granja, el suntuoso palacio de Toreno del siglo XVII, en Láneo –donde se cultivan una de las más prestigiosas alubias para cocinar una buena fabada- la casa de Longoria del siglo XVIII y la casa de los Miranda, del siglo XVII. Escudos de armas demuestran la histórica nobleza de sus habitantes.
Si se trata de mirar hacia el pasado y deleitarse con una buena comida hay que ir “Al son del Indiano” en Malleza. Malleza es un hermoso pueblo entre Pravia y Salas al que se le conoce como “la pequeña Habana” por los recuerdos de su arquitectura colonial y las altivas palmeras que trajeron los indianos que fueron a hacer fortuna a ultramar. Paulino Lorences es un personaje singular que no fue tan allá y se quedó en París hasta que comprendió que había que volver a sus orígenes vaqueiros. Compró la casa que data de 1895 y que fue la fonda con baile que él recordaba desde niño. Allí, a la iniciática sombra del campanario de San Juan Bautista, ha montado para quienes entienden y son sensibles a las exquisiteces, uno de los lugares mágicos que merece la pena conocer, no solamente por lo bien que se come, sino por la relajante atmósfera que ha sabido crear para que el tiempo perdido siempre esté muy presente.
De la gastronomía típica de Salas se ha hecho muy famoso el postre llamado “Los carajitos del profesor”, una galleta oscura a base de nuez o avellana molida, azúcar y huevo.
El concejo de Salas siempre ha sido un paso obligado en las peregrinaciones hacia Santiago, lo que motivó la existencia de hospitales de corraxos en Cornellana, Salas y La Espina, los cuales, curiosamente, estaban bajo el mando de la Mitra Compostelana.



REDONDELA, ALDÁN, CÍES Y MELIDE (ÁLBUM PORTÁTIL DE JOSÉ L. CAMPAL)






















sábado, 15 de junio de 2013

GONZALO MIERES ORGANIZA UN HOMENAJE A JOSÉ AVELINO MORO

De izquierda a derecha, Moro, Alfonso, Piñole y Marola
 Hace tiempo que un grupo de amigos de mi padre, a cuya cabeza se encuentra Gonzalo Mieres, preparan un homenaje a José Avelino Moro – de quien soy hija- que ya es realidad, porque en el programa de las actividades del Teatro Jovellanos se incluye un  Bravo Asturianísimo  en el mes de octubre en el que se anuncia.  También sé que ya han encargado una placa que colocarán en el Muséu  del Pueblu d´ Asturies, en reconocimiento a su colaboración en la creación del mismo.  
Siento un inmenso agradecimiento hacia esos entrañables amigos que 35 años después de su fallecimiento quieren recordarle. Hoy tendría 85  y quedan muy pocas personas de su época y que, por tanto, conozcan  el porqué del homenaje. Una cosa sí sé  con certeza, que si viviera no aceptaría el reconocimiento. ¿Por qué? Nunca por desagradecimiento, eso no, sencillamente porque siempre consideró normales las cosas que hacía, elevarlas a la categoría de extraordinarias no formaba parte de su pensamiento. Me consta que disfrutó, y mucho, de cuanto hizo, cualquiera que fuera su importancia. Con mi padre visité Villa Cajón en Tremañes –el nombre lo dice todo- y con él pasé horas en el Museo del Prado. Con él conversé con Antoñico el gitano, y también con Severo Ochoa. De mi padre aprendí que el valor de las personas no está en la condición social, y que lo más importante de la vida no lo compra el dinero. Me enseñó a ser solidaria, a ilusionarme con los proyectos de los demás si son interesantes, a colaborar  con quien lo necesite sin que  medie ninguna compensación económica. Esa fue su  gran herencia. Pero lógicamente esto entra dentro del ámbito de la privacidad, por eso el homenaje me resulta extraño. En realidad me deja perpleja, sin saber qué hacer ni qué decir. Lo único que se me ocurre es dar un millón de gracias a sus organizadores, que casualmente, salvo Gonzalo Mieres, creo que creen no conocerme, aunque no es así. Para algunas personas será una sorpresa.
Unos años después del fallecimiento de mi padre me encontré con Gonzalo Mieres y aproveché para felicitarle por la cantidad de actos solidarios, en el encuadre de Bravo Asturinísimo, que estaba organizando, que yo seguía aunque nunca participé en ninguno. Y su respuesta fue contundente: Recogí el testigo de tu padre. Entendí perfectamente el espíritu de cuanto hacía.
¿Quién era José Avelino Moro? Seguro que muchas personas que llegaron hasta aquí leyendo no saben nada de él. Por eso, copiaré seguidamente lo que Till (Carantoña) publicó en su sección La vida y sus vueltas en la última página de “El Comercio”, que da una pincelada  certera de su personalidad.



La muerte de José Avelino Moro me hace recordar a Adeflor, a Matías, a Bayón, a Vallina, a Agapito, a Joaquín, a Eugenio Suárez Llanos , a Tejedor, a Arias, a todos los compañeros que nos  han ido dejando desde que va ya para los veinticuatro años, entré en esta comunidad que el año que viene será centenaria.
A José Avelino Moro le vi comenzar , con su preocupación inicial por el ciclismo, ampliado luego con múltiples intereses. Le importó el bable, le importó el arte, le importó la actualidad municipal, le importó el folklore asturiano, le importó el Sporting… Era amplia su inquietud de autodidacta, y era incansable su eficacia volcada sobre el Pueblo de Asturias, o sobre el Museo de la Casa de Jovellanos, o sobre cualquier iniciativa interesante, en la que colaboraba con el mismo tesón y desprendimiento, aunque la idea se le hubiese ocurrido a otro, o aunque se le hubiese ocurrido a él y el lucimiento fuese de cualquier polizón de última hora.
Le vi empezar aquí en “El Comercio”, a José Avelino Moro, y le vi luego luchar durante años y años manteniendo con un esfuerzo que obligadamente tenía que ser heroico, una impresionante apariencia de normalidad cuando el mal que ahora le ha llevado a la tumba comenzó a minar su cuerpo sin doblegar su espíritu. Todavía hace una semana trabajaba con normalidad, como si la dolencia implacable que sufría no tuviese ya ganada la batalla. Más allá de su diligencia, de su brillantez o de su inquietud, José Avelino Moro nos deja a todos los que trabajamos con él una impresionante lección de entereza. Le seguiremos recordando, y meditando en su serena fuerza de voluntad, a él, que en nuestro periódico centenario ha dejado incorporado su esfuerzo y su firma, haciendo pequeña historia, y ayudando a que la pequeña historia no se torciese en el grado en que sus fuerzas se lo permitieran.
                                                                              TILL (diario “El Comercio”, 16/11/1977)



jueves, 13 de junio de 2013

"LARGA VIDA AL ATENEO JOVELLANOS", artículo de VIRGINIA ÁLVAREZ BUYLLA, publicado en "LA NUEVA ESPAÑA"


Virginia pronunciando una conferencia en el Ateneo sobre  Agatha Christie 

He contado muchas veces que para mí el Ateneo Jovellanos ha sido como mi segunda casa toda la vida. Cuando yo era jovencita, mi padre, que durante muchos años perteneció a la Junta Directiva, nos llevaba a visitar las exposiciones de pintura, a los conciertos, a las conferencias, a las lecturas de poemas, a la biblioteca. Y si queríamos verle, teníamos que ir al Ateneo, pues al salir del trabajo allí encaminaba sus pasos. Siempre tenía algo que hacer.


José Benito fue vocal, secretario, presidente, en este cargo poco tiempo, su letrero de rojo le perseguía, pero a la hora de trabajar era muy apreciado pues había poca gente que tuviera tanta capacidad de trabajo como él, tantas ideas y tanto entusiasmo.



Andando el tiempo, se fue a enseñar literatura inglesa a la Universidad y tuvo que relegar sus funciones en el Ateneo. Yo me fui a estudiar a la facultad y también tenía menos tiempo. Después, mis ocupaciones como esposa, madre y profesora no me permitían estar en el circuito cultural tanto como yo habría querido.



Cuando me jubilé, José Luis Martínez, presidente del Ateneo a la sazón, me ofreció formar parte de la directiva. O yo me ofrecí, no sé. El caso es que empecé a colaborar fuertemente. Fueron años felices, me encantaba ayudar a expandir la cultura en Gijón y cuando el presidente me pidió que presentara a algunos conferenciantes y algunos escritores, descubrí el placer que ello me proporcionaba. Parece ser que se me daba bastante bien y gracias a ello conocí personajes de la vida literaria, política y cultural española muy interesantes. Yo preparaba bien las presentaciones, con lo cual mis conocimientos del día a día de la cultura se enriquecieron muchísimo.



Llegó el momento en que parecía que José Luis Martínez se iba a retirar de la presidencia, estaba bastante enfermo y cansado. Muchos socios me pidieron que me presentara a las elecciones y voy a explicar porqué lo hice.



La vida ateneísta había formado parte de mi familia durante generaciones. Mi bisabuelo Adolfo fue presidente del Ateneo de Madrid, mi abuelo Benito lo fue del de Oviedo y mi padre del de Gijón. Así que creí que ya había llegado la hora de que una mujer y una de mi familia, que por condiciones de la época no habían tenido parte en nada, presidiera el Ateneo Jovellanos.



Así que me lancé a la aventura con entusiasmo. Pronto descubrí dónde me había metido. Mi bisoña directiva, entusiasta y con muchas mujeres, recibió palos por todos lados. No voy a entrar en detalles por no remover viejas heridas y porque lo que pasó, pasó y ya está muerto y enterrado. Sólo quiero decir que la oposición fue bastante ruin, en mi opinión. A pesar de todo, algo removimos en las entrañas del Ateneo. Perdimos con cierta dignidad. Pero yo sufrí traiciones de gente que creí amiga, e incluso maledicencias. Se llegó a decir que yo era una roja que quería traer el rojerío al Ateneo. No sé si la frase es para reír o para llorar.



La consecuencia es que casi no volví a aparecer por el Ateneo, mi segunda casa. Será que no me gusta perder. Ahora, cuando, por fin, José Luis Martínez se ha decidido a irse y se han convocado elecciones, no tuve ninguna duda, no iba a presentarme. Ya había aprendido la lección, no estaba dispuesta a sufrir otra lucha fratricida.



Ahora que se que Álvaro Muñiz Suárez ha sido elegido nuevo presidente, me alegro. Creo que es una persona inteligente y cabal y que va a llevar al Ateneo Jovellanos a buen puerto. Así pues, deseo larga vida al Ateneo Jovellanos.

miércoles, 12 de junio de 2013

"LA GRANDIOSIDAD DE UN VALLE QUE COBIJA AL ALTAR MAYOR DE COVADONGA", artículo cedido para el blog por el periodista MANUEL DE CIMADEVILLA



Grandiosidad es la palabra que mejor puede definir a este maravilloso y espectacular valle que es la puerta desde la primera capital del Reino de Asturias hacia los Picos de Europa.
A los pies del Auseva hay una cueva natural en la misma montaña de la que brota el río de Deva, la venerada diosa desde la noche de los tiempos que gobierna las montañas, los árboles y las plantas.  Una espectacular cascada de aguas cae desde allí y versos populares aseveran que tienen poderes mágicos. De ahí que se haya desarrollado la tesis de la existencia en aquel lugar de primitivos cultos paganos.
Allá por el siglo octavo, se cuenta que en aquella cueva vivía un ermitaño que rendía culto a una virgen que se cree que fue traída desde el Monsacro hasta este altar mayor que es la “cova dominica” y que no se puede descartar que fuese también de madera negra, como la que se conservó en la capilla octogonal del monte sagrado hasta la Guerra civil. A pesar de que los apóstoles nunca rindieron culto a la Virgen –ya que solamente era la esclava del Señor- el culto mariano se extendió rápidamente por el mundo cristiano desde la Tierra Santa.
A aquella rústica imagen veneró Pelayo y cuenta la leyenda que el primer rey de la Monarquía Asturiana vio en el cielo una cruz rodeada de cegadora luz con las palabras: “Hoc signo vincitur inimicus”. El signo de la cruz vencerá a los enemigos. Por eso hizo una cruz de roble que le sirvió como estandarte en la batalla contra los musulmanes.
Allí, en aquella cueva, dicen que se encuentran los sepulcros de Pelayo y del rey Alfonso I “El Católico” quien fue el que hizo construir allí un templo con tres altares dedicados a la Virgen, a San Juan Bautista y a San Andrés. A fin de dar un culto continuo a la Madre de Dios también crearon un monasterio que fue cedido a los benedictinos. Más tarde aquel templo construido en la hendidura de la peña Alfonso II “El Casto” lo reforzó con maderas de roble y de tejo.
La continuidad de los ritos en aquel Altar Mayor se hizo siguiendo las instrucciones de San Gregorio Magno quien en el año 595 ya había recomendado no destruir los templos paganos y transformarlos en iglesias.
Fernando III el Santo y Alfonso X el Sabio ensancharon las propiedades del Santuario. Felipe II lo enriqueció con muy valiosos objetos para el culto: Felipe III concedió privilegios al Abad; Felipe IV sustituyó la comunidad de canónigos regulares de San Agustín por los seculares de una Colegiata regalándoles una custodia con brillantes, rubíes y esmeraldas. Durante el reinado de Carlos II fueron sustituidos los escalones de madera por una enigmática escalera de piedra con ciento un peldaños y a la que se le dio el nombre del perdón. Por eso los peregrinos suben de rodillas hasta el Altar Mayor.
Aquel templo denominado “del milagro” -porque se encontraba sobre un abismo, sin caerse a causa de los vientos y las tormentas- desapareció como consecuencia de un extraño incendio acaecido en el año 1777 en el que se consumió la primitiva virgen de madera.
Un año después de aquel siniestro, el Cabildo de Oviedo regaló una nueva imagen de la virgen ya policromada y con el niño en sus brazos, a la que se dio culto en la pequeña capilla de San Fernando ubicada a la entrada de la sagrada cueva. Nada tiene que ver con otra virgen rústica que desde el siglo XVI se venera en la capilla de Los Remedios, en el pueblo de Teleña (Cangas de Onís) a la que curiosamente siempre se le ha dado el nombre de “la santina” y que no tiene al niño entre los brazos de acuerdos con los ritos de la tradición del culto mariano.
Un ilustrado hombre de Tineo –Pedro Pérez, conde de Campomanes- y Jovellanos influyeron sobre el rey Carlos III para reconstruir el santuario. Aunque el monarca había marginado a Ventura Rodríguez –un experto en la reconstrucción de catedrales, además de autor en Asturias de la capilla de Covadonga en lo que fue hospicio y hoy es Hotel de La Reconquista, así como del balneario de Las Caldas- al volcar su confianza en Sabatini, los asturianos lograron convencer a Carlos III para que el inagotable arquitecto de Ciempozuelos diseñase los primeros planos. Las obras de construcción fueron iniciadas en 1781 bajo la dirección del arquitecto Manuel Reguera. Sin embargo aquel proyecto no le satisfizo al Cabildo debido a que ocultaba la hermosura silvestre de la cueva. Así que no pasó de los cimientos que todavía se conservan canalizando el río Deva.
Un siglo después, gracias a la iniciativa del  emprendedor obispo Sanz y Forés -tras superar el desaliento que le produjo el abandono en que se encontraba- se retomó el proyecto de construcción de un gran santuario eligiéndose el cerro situado entre los montes Auseva y Ginés. El primer proyecto lo realizó Roberto Frasinelli, apodado “el alemán de Corao”, un culto anticuario que pasaba largas temporadas en los picos de Europa alimentándose de los rebecos que cazaba y bebiendo el agua en la palma de su mano. Sus catarros los curaba revolcándose desnudo en la nieve. Las obras comenzaron en 1877 y el rey Alfonso XII puso el primer barreno para lograr un desmonte de cerca de treinta mil metros cúbicos de piedra. Tras diversas vicisitudes económicas, el obispo Martínez Vigil retomó el proyecto y basándose en los planos de Roberto Frasinelli, le encargó el proyecto al arquitecto valenciano Federico Aparici quien desarrolló su estilo neorrománico.
Después de veinticuatro años, el 7 de septiembre de 1901, una vez que el papa León XIII había elevado el templo a la categoría de basílica, fue inaugurado por el obispo Martínez Vigil. En presencia de la reina Isabel II ofició la primera misa quien después sería San Antonio María Claret. Diecisiete años después, con motivo de la celebración del duodécimo centenario de la histórica batalla de Pelayo, el 8 de septiembre de 1918, la Virgen de Covadonga fue coronada en una solemne ceremonia por el arzobispo de Toledo, el asturiano Victoriano Guisasola, en presencia de los reyes Alfonso XIII y Victoria Eugenia.
.   
Así fue como se pasó de un templo pagano al lado de las aguas del río Deva a un santuario cristiano manteniéndose a lo largo de la Historia siempre como el Altar Mayor de Covadonga, envuelto, protegido y cobijado por la Naturaleza de un valle grandioso que encierra dentro de sí muchos misterios.





martes, 11 de junio de 2013

"LA BLOGUERA FRUSTRADA", artículo de VIRGINIA ÁLVAREZ BUYLLA publicado en "LA NUEVA ESPAÑA"

Hace algún tiempo, cuando era vicepresidenta del Ateneo Jovellanos, se me ocurrió comenzar unos blogs e incluirlos en la web para que los socios se pusieran en contacto con nosotros y nos transmitiesen sus sugerencias, opiniones o quejas. Creo recordar que la iniciativa duró poco porque enseguida hubo elecciones y todo el mundo sabe como acabó mi historia ateneísta. Sigo pensando que los blogs eran una buena idea. Había uno muy bueno que se llamaba «La secretaria con sus secretos».

El mío se llamaba «Un mundo sin fronteras», pero también sin secretos porque no los tengo. Después de decir esto me doy cuenta que una mujer sin secretos no tiene ninguna gracia, qué aburrido. ¿No? Así que rectifico, sí tengo secretos y además sé bastantes que no son míos y les podrían interesar, pero mi boca está sellada. Me entra la risa pues todo el mundo que me conoce sabe que soy un loro y largo la tira cuando creo que estoy en confianza. Además si alguien me da una palmadita y me dice qué rica soy, qué mona y qué estupenda, me derrito literalmente y suelto de todo. Pero últimamente he decidido ser una tumba y no decir ni esta boca es mía.

No recibí ni sugerencias, ni quejas, ni felicitaciones a mi blog, pero supongo que la mayor parte de la gente no tuvo tiempo de enterarse.

Ahora, si yo recuperarse mi antiguo blog, podría empezar así. ¿No les parece que el mundo está chiflado? O ¿seré yo la chiflada? Hasta meteorológicamente hablando esto es un caos. De repente hay una semana con lluvia, granizo, viento y frío y la siguiente más de lo mismo. El invierno no se convirtió en primavera, se volvió otra vez invierno y estamos todos avinagrados y yo con estos pelos porque entre el paraguas, la capucha y el bolso no soy capaz de guarecerme de tanta agua.

Los gobernantes de los países desarrollados no hacen más que reunirse con el pretexto de resolver los problemas de la humanidad, el hambre, las guerras, los atentados terroristas... pero no consiguen solucionar nada. Yo estoy empezando a pensar que lo mejor es que se arreglen con videoconferencias y el dinero que se ahorre en viajes, hoteles y demás se emplee de verdad para lo que haga falta. El problema es que no hay voluntad de arreglar nada. Se forman grandes convoyes para enviar víveres, ropa, medicinas pero saben que la mayor parte no llega a su destino porque los miserables que dirigen esos países se quedan con todo y encima en vez de luchar contra ese asqueroso latrocinio se les venden armas para que sigan en el poder, corrompiendo todo lo que tocan.

Afortunadamente siempre hay un lado positivo y es la cantidad de gente que está cooperando con ONG y dedicando su propia vida a ayudar a la pobre gente de esos países dejados de la mano de Dios, con riesgo de su propia existencia.

Y yo me pregunto para qué quieren amasar tanto dinero esa gentuza que aprovecha su cargo para almacenar bienes, dinero, joyas. No van a tener tiempo de gastarlo. Para qué quieren tantos coches, con uno curioso basta; tantas casas, sólo se puede vivir en una; tanta comida si siempre están a dieta; intentan comprar amigos pero un amigo n se compra así que no tienen amigos. Les deseo de todo corazón que se les atragante tanto botín.


Pensándolo bien, voy a seguir siendo una bloguera frustrada porque no voy a empezar otro blog, creo que con los artículos ya enfado bastante a cierto personal, así que me basta con poder comunicar mis cositas por este medio y quién quiera que me lea y disfrute si puede. Por cierto, salió el sol y vuelve a llover. Si aparece de nuevo el sol ¿estaré soñando?

RECITAL HOMENAJE A AURORA SÁNCHEZ EN EL ANIVERSARIO DE SU FALLECIMIENTO


lunes, 10 de junio de 2013

"CANGAS DE ONÍS, EL PRINCIPIO DE TODO SIN DISCUSIÓN ALGUNA", artículo cedido para el blog por el periodista MANUEL DE CIMADEVILLA



Cangas de Onís fue declarada como capital del nuevo Reino aprovechando los restos de un poblado romano pocos años antes de la mítica victoria de la batalla de Covadonga. Claudio Sánchez Albornoz deja bien a las claras que más que milagros lo que frenó las lanzas de los invasores -de aquellos nuevos territorios que se declararon independientes de los musulmanes- fue la fuerza de la gravedad, ya que al tirarlas se volvían contra los moros.
Aunque la batalla de Covadonga es el símbolo de la voluntad cristiana en contra de los invasores musulmanes tras la caída del estado visigodo, cuestiones religiosas y sentimentales al margen, no se debe de ignorar que Pelayo tenía además otras motivaciones. No solamente se sentía espoleado por su cabreo a causa de las no consentidas por él relaciones sexuales de su hermana Ormesinda con Munuza, sino también por una cuestión más aglutinante: el dinero. Los nobles y terratenientes ya estaban hartos de los cuantiosos impuestos con los que les gravaban los musulmanes.
Pelayo fue un godo heterodoxo quien -en contra de la opinión de la poderosa nobleza de su entorno contraria de consolidar una dinastía monárquica de carácter hereditario- quiso ser rey y que también lo fuesen sus herederos. Y eso siempre se paga de alguna manera. Por aquella de que nobleza obliga y la valentía hay que demostrarla con hechos, su hijo Favila fue empujado hacia la muerte segura entre las garras de un oso una noche de vino y rosas.
El poderío del matriarcado ya quedó entonces de manifiesto al ser nombrado su sucesor como rey el hijo del duque de Cantabria, quien estaba casado con Ermesinda la hija de Pelayo y que reinó con el nombre de Alfonso I “El Católico” quien reconquistó Galicia y Las Bardulias, tierras ahora conocidas con el nombre de Castilla.
En Cangas de Onís mantuvieron la capital sus sucesores hasta que Silo, el sexto rey de la monarquía asturiana (774-783), a principios de la Edad Media, trasladó la capital a Pravia.
En el año 1978, Cangas de Onís volvió a ser la capital del Principado de Asturias, ya que en el salón de sesiones del Ayuntamiento se celebró la constitución del Consejo Regional de Asturias que daría paso a la Junta General del Principado.
En Cangas de Onís se encuentra –en el antiguo templo de Santa María de Cangas- el Aula del Reino donde se puede realizar una aproximación a los orígenes del Reino de España; y la iglesia de la Santa Cruz que se cree que fue construida en el año 733 sobre los restos de otro templo anterior. Lo que queda ahora de todo lo que allí hubo es la histórica cámara dolménica que consta de cinco piedras con valiosos grabados decorativos.
En Corao, rodeada de tejos centenarios –uno de ellos plantado por el ilustrado alemán Roberto Frassinelli- está la iglesia visigótica de Santa Eulalia de Abamia bastante maltratada tras los últimos experimentos de restauración. La leyenda cuenta que los sepulcros que se encuentran al lado del presbiterio fueron inicialmente los del rey Pelayo y de su esposa Gaudiosa.
Tanto en esta iglesia como en la capilla de la Santa Cruz hay un dolmen, lo que nos lleva a un claro sincretismo histórico de continuación de ritos religiosos por parte de diferentes pueblos.

O sea que aunque haya imaginativos nacionalistas por otras tierras de España que quieran inventarse historias sobre sus orígenes, la verdad del principio de todo está aquí, en Cangas de Onís, sin discusión alguna.

domingo, 9 de junio de 2013

NUESTRA AMIGA DELIA SÁNCHEZ NOS CUENTA SU VIAJE A TURQUÍA

   Hace más de un mes que he regresado de este viaje, y hoy me dispongo a hacer un resumen con mis impresiones.
   El programa era muy apretado, pero no fue obstáculo para lanzarme en él con un grupo de entusiastas viajeras.
  El día 26, al final de la tarde, llegamos a Estambul. Al día siguiente (día 27) nos esperaban cinco horas en autocar por la zona turco-europea, a orilla del mar Mármara  hasta el estrecho de Los Dardanelos; lo cruzamos en ferri a la zona turco-asiática para llegar a Troya.  
En una tarde calurosa visitamos sus ruinas.  A la entrada, un enorme caballo de madera, el mítico caballo de la guerra de Troya. Al verlo, mi mente viajó a mi tierna infancia: en algún libro vi el famoso caballo que Ulises mandó construir para que los soldados, al salir de él por sorpresa, ganasen la guerra. Así de sencillo y fácil lo vio esta niña, que guardó mucho tiempo en su memoria el dibujo del caballo y los nombres de Ulises y Troya. La primera foto, al caballo, ese caballo con el que la inocencia de esta niña hizo volar la imaginación…
   Noche en Canakkale.
  
  Día 28: visita a la antigua ciudad de Pérgamo, uno de los centros culturales,  comerciales y médicos del pasado. En 1951 lo empezaron a restaurar. Lo más conservado de ella está en el museo  de Pérgamo en Berlín, lugar que he visitado hace tres años.
    En ruta, visita panorámica por la cosmopolita ciudad de Ezmir,  una de las ciudades más bonitas del país, “La Perla  del Egeo”; hay allí una larga avenida con palmeras y modernas terrazas. La imagen no es la que esperaba en una ciudad musulmana. El guía, Mehmet, nos decía que la costa del mar Egeo es lo más moderno de Turquía. No es llamativo ver en las playas a las jóvenes en topless.
    Luego, subida al monte Careto para visitar el lugar y la casa donde vivió los últimos años la Virgen María. Existe en ese lugar un llamativo muro empapelado con peticiones, y allí dejamos las nuestras para tal efecto. Noche en Kusadasi, Hotel Richmond Ephesus.
  
En Troya
Día 29. Salida hacia Éfeso. Uno de los grandes misterios de Turquía son  las ruinas de la ciudad de Éfeso. Aquí la imaginación se pone en marcha para comprender los restos de un glorioso pasado. En esta ciudad que monopolizó la riqueza de Medio Oriente, hoy, ante sus ruinas, se puede ver cómo era la vida en una ciudad importante de la era imperial romana, tener cierta idea de su original esplendor.
Celsi y Luis desfilando por la pasarela
   No podía faltar la visita a una fábrica de pieles, muy bien organizado para los turistas. Un pase  de modelos, de ambos sexos, con unas prendas preciosas. Pero lo/as modelo/as que mejor desfilaron fueron Celsi y Bolaños. Desfilaron con una sonrisa y un garbo propio de los mejores profesionales. Nos hicieron pasar un momento muy agradable. Agradable fue aún más  para el empresario, pues todos hemos dejado allí unos cuantos euritos.
Mis compañeros de grupo en las ruinas de Éfeso

Seguimos luego hacia Pumakkale, conocido internacionalmente por sus fuentes termales. Pumakkale es unos de los fenómenos de la naturaleza, una fuente termal calcárea, creada a través de los siglos por la acumulación de la cal. Las capas de la cal tomaron formas indefinibles; en conjunto, forman un increíble espectáculo visual. La llaman Castillo de Algodón. Llegar allí con un gran día de sol y refrescar los pies en sus aguas… fue muy reconfortante.
Capadocia
 Noche en Kamukkale, en el hotel Lycus  River, con piscina de aguas termales; en ella, con Pilar y Tino, sólo unos instantes, por estar el agua muy caliente. Luego optamos por otra más agradable, en compañía de Carmen y Bolaños.
   Día 30: ruta hacia Konya, con parada en el Monasterio De Los Derviches Danzantes. Después de un palizón de coche y calor, llegamos a Konya, al hotel Konya  Bera. En él hemos disfrutado de sus aguas termales, sauna, masajes… Mis piernas hinchadas han agradecido unos masajes… ¡qué masajes!
 
En Pamukkale
Día 1 de mayo. Salida hacia Capadocia, hotel Avrasya. En esta ciudad hemos estado dos días para explorar y descubrir Capadocia; esta fascinante región  (Anatolia) es una formación geológica ÚNICA EN EL MUNDO. Hace millones de años, erupciones volcánicas  han dado lugar a espectaculares formaciones, hasta crear este majestuoso paisaje lunar. Es una mezcla extraordinaria donde se reúnen el esplendor artístico de la madre naturaleza y los ilimitados recursos humanos. Los primeros habitantes de la zona fueron los primeros cristianos. Les servían de refugio de sus perseguidores. Ellos cavaron miles de iglesias en sus ciudades subterráneas. Capadocia es uno de los lugares que hay que experimentar una vez en la vida. Mi experimento fue aún mayor: en compañía de Mª Luisa, Pilar, Tino, Carmen, Luis, Cesi y Loly he subido  en los aerostáticos globos. La panorámica, ¡fascinante! Cantidad de globos, muchos, muchísimos (en una foto capté más de ochenta). A nuestros pies, la fascinante Capadocia. Es difícil describir tal espectáculo, al menos para mí: estar disfrutando tanta belleza ¡única en el mundo!  Espero  que mi retina lo pueda  guardar mucho tiempo.    
Capadocia
Desde la salida de Estambul hasta aquí, Capadocia, hemos recorrido en autobús  2100 km. Este grupito ha demostrado que estamos en forma.
   Día 3 de mayo: salida en avión a Estambul.
   Estambul es un paraíso de culturas, permite conocer las grandes civilizaciones que han transitado a lo largo de la historia por esta gran ciudad.  Hay allí una gran trama de lenguas, culturas y religiones.
Mezquita azul en Estambúl
  Por su ubicación estratégica entre tres mares y dos continentes, ha sido disputada por diferentes potencias. Su  entramada historia es amplísima. Yo me pierdo en ella.
  En ella hemos visitado todo lo que todo visitante procura conocer: La Mezquita Azul, Santa Sofía, el Palacio Topkapi, La Cisterna, El Gran Bazar, El Hipódromo.
  Día 5 de mayo, libre. Mª Luisa, Pilar, Tino, Charo, Eliseo y yo nos desplazamos hasta la plaza Taksin en la zona asiática. Recorrimos la calle peatonal Istiklal (en ella oímos misa en la iglesia católica de S. Antonio), hasta la torre Gálata. Cruzamos el largo puente Gálata, con un sol abrasador.
   Después del almuerzo, visitamos La Cisterna y, para remate final (en unión con nosotra/os, Vicente, Pilar y Fidel), un paseo en barco por el Bósforo. La salida la hicimos de modo que coincidieran el día y la noche. La panorámica de Estambul, ¡fascinante!
  Unos días más para pasear tranquilamente por Estambul hubieran sido necesarios: Estambul es mucho Estambul para estar en ella sólo dos días. Transmito lo comentado por Mehmet: es un país laico, las mujeres se tapan si ellas quieren, su hermana no lo hace. Tiene unas amigas que son hermanas, una se tapa y la otra, no. Yo le pregunté si, al casarse, cambiaba de opinión; me dijo que no tenía por qué ser así, que ellas deciden, pero el  machismo…
    La manera de taparse refleja su ideología y a qué secta del mundo musulmán pertenecen. También los hombres, según lleven la barba o el bigote.  
   Nos explicó sobre el Corán: cuando lean el Corán no lo van a entender. Cada uno interpreta el Corán a su modo. El Corán dice cosas, pero no hay explicaciones.  El Corán no es algo único y solo. El Corán habla de la forma de vestirse los hombres y mujeres. A causa del machismo, las mujeres deben taparse: llegará un momento en que las mujeres lo interpretarán de otra forma. Yo añado: ¡ojala sea pronto!
  Regresé fascinada de Turquía. Y muy satisfecha de las personas del grupo, todas encantadoras y pendientes de todos. Gracias amiga/os. Espero volver a coincidir en próximos viajes.



sábado, 8 de junio de 2013

CADA DÍA RESULTA MÁS DIFÍCIL NO ESTAR TRISTE

Cada vez cuesta más trabajo asomarse a la vida y encontrar un poco de felicidad. Eso se nota en la cara de quienes nos rodean y, por supuesto, en la propia. Hace unos días un amigo de esos que ves sólo de vez en cuando, pero con el que siempre tienes la impresión de que la conversación que inicias no es más que la continuación de la del día anterior, aunque hayan pasado meses.  Pues después de un rato de animada charla, la interrumpe para decirme que tengo la mirada triste.  ¡Date, se me nota! Nada hay más cierto que el dicho popular que dice que  la cara es el espejo del alma. A lo que yo añado que no hay espejo como la mirada. Al menos esa es la que me delata. Quien se tome un minuto para mirarme descubrirá mi estado de ánimo al instante. Ciertamente estoy triste, que no deprimida eso es diferente. Voy a darle una vuelta más, sencillamente no tengo motivos para estar feliz. Me apenan demasiadas cosas, suceden muchas a mí alrededor que me apenan. He aprendido a canalizar tristezas  personales, mis decepciones, mis fracasos, esos me los trago yo solita desde hace tiempo y procuro no proyectarlos hacia los demás, porque no se lo merecen. Pero eso no es suficiente para alcanzar ese equilibrio emocional que permite que brote esa alegría que todos esperan de uno. Pero esta vez, por más esfuerzos que hago, no logro que no se me note. Desgraciadamente tengo sobrados motivos.  El lunes pasado Puri y Gerardo, a quien muchos de mis amigos conocéis, pasaban a despedirse muy felices, porque al día siguiente salían hacía Turquía. Gerardo, hombre cariñoso y entrañable, me decía –como hizo siempre- dame un besín que no nos vamos a ver en unos días. Y el jueves me comunican  su fallecimiento en Estambul de un fulminante infarto. Desde que lo supe, no dejo de pensar en Puri. No en él, pues no tengo muy claro  si es mejor la vida o la muerte. Siempre conocí a Puri y a Gerardo juntos, a todos los sitios no el uno sin el otro. Eran  de esos matrimonios que no parecen reales por los unidos que estaban para todo. Pues eso terminó.
Pero no es esa la única fatalidad de la semana. Mi compañero de trabajo, al que hace poco más de un año se le murió un hijo de cuarenta y pocos años, se enfrenta al derrame cerebral de su mujer que, en el mejor de los casos, tendrá un mal pronóstico por las lesiones irreversibles que puede causar. De nuevo su mesa de trabajo está vacía y el silencio que reina en el ambiente corta el aire. Si es que a la pena se le puede poner cara, en la suya se ha instalado.
Y al salir de trabajar sigo viendo revolver en los contenedores a la puerta del supermercado a personas mayores en busca de un producto caducado o semi deteriorado con algo que aprovechar.
 En la televisión dicen que algunos niños de Andalucía y otros de Cataluña hacen una única comida al día que se les da en los colegios. Los maestros denuncian que vienen sin desayunar y que los padres les dicen que tiene la nevera vacía y ni un euro para comprarles ni un bollo pan.  Que se dice pronto...
Una señora conocida me visita para pedirme trabajo de limpiadora, porque su marido cobra 400 euros y no les da para vivir y pagar los gastos de la casa. Como tiene 55 años ya no encuentra trabajo.

¿Sigo?  No, mejor dejarlo ahí. Todo sucede a mi alrededor, no son cosas que pasan en países lejanos, las tengo a la puerta. Por eso ha fundado mi propia ONG. No estoy de broma, es cierto. No os preocupéis, no voy a pedir nada, pero un día os cuento, por si os animáis a formar la vuestra. Es muy humilde, la mía claro, y de muy corto alcance, pero es lo único que me hace feliz. Estar para alguien que me pueda necesitar  me ayuda a sobrevivir, que no es poco. 

domingo, 2 de junio de 2013

DIÁLOGOS CON ÁNGEL GONZÁLEZ, AULA MAGNA DE LA UNIVERSIDAD DE OVIEDO 4 DE JUNIO A LAS 20 HORAS


VIVIR DE APARIENCIA TE CONVIERTE EN ESCLAVO DE LOS DEMÁS

Imagen procedente de la RED
Conozco algunas personas que pasan la vida enfundados en una coraza con la que consiguen –o persiguen, no estoy tan segura de que siempre  logren lo que se proponen-  hacernos creer en su superioridad o también su indiferencia hacia quienes, vamos a llamar… ¿tal vez normales y con dos dedos de frente? Entendiendo por tal quien decide no envararse en una pose permanente, porque yo creo que no lo necesitan. Personalmente siempre he procurado alejarme de quien en el fondo simplemente está haciendo uso de un mecanismo de defensa, bien porque tiene miedo, bien por su inseguridad, o simplemente por su falta de inteligencia, al confundir “clase social” con pose de apariencia.  Hace unos días quedé asombrada por las declaraciones que hacía en una entrevista  un señor que decía ser estilista, al que le preguntaban cómo se aceptaba a una persona en un determinado círculo social. No salí de mi asombro cuando comentaba que las “señoras” de  alta clase social, cuando llegaba una persona nueva a su círculo la miraban de arriba abajo analizaban su ropa, sus zapatos, sus complementos y, según la marca que llevase puesta, la aceptaban o no  en su círculo. Me quedé de una pieza. Fundamentalmente por la vergüenza que como mujer siento, al darme cuenta de la torpeza y falta de inteligencia de esas “señoras” que pertenecen a esa “elite” tan deseada por muchas. Una sociedad fundamentada en la tontería de la apariencia nunca podrá crecer,  ni intelectualmente ni de ninguna otra forma. Y así nos va.  Afortunadamente conozco doctoras, catedráticas de universidad, abogadas, escritoras,  incluso políticas, que da gusto verlas –bien vestidas como requiere el cargo que ocupan, eso sí- que no se las conoce precisamente por su atuendo, sino por su valía. Y, por desgracia,  también conozco otras que no valen nada, pero que  lucen muy bien  la ropa de firma. Esas no me interesan nada.