
martes, 22 de febrero de 2011
EL FUTURO ES HOY

domingo, 20 de febrero de 2011
LA CORRUPCIÓN Y LOS TOMATES
miércoles, 16 de febrero de 2011
MONEDAS Y SELLOS, artículo de JOSÉ MARCELINO GARCÍA
DOMINGOS POR EL RASTRO
En la mañana poblada del Rastro andamos en zigzag por este redondel de calles. Nada hay más pobre en él que estas monedas antiguas con caras de emperadores narigudos, con reyes felones, águilas imperiales, dictadores y reinonas, llenos todos de la 'Gloria mundi transit'. Nada más pobre, digo, que toda esta perronería borrosa, rayada y miserable de níqueles y cobres diciendo: .«Por la gracia de Dios». Y también nada que se parezca más al aburrimiento que estos sellos clonados, impolutos y como inmortales (sin matasello), tan distintos a sus hermanos, muertos por llevar amores, pascuas, noticias, pesares. en cartas de fina caligrafía descifrada lentamente en un rincón de la cocina, o al viento, bajo la anatomía de un árbol frondoso, de un verano ya ido.
Ya son todo viejas historias estas del Rastro. El mundo huye y, al final, sólo nos deja esas treinta monedas con las que muchas veces nos compraron el oro puro de nuestros sueños de juventud. Imperdonable plata Iscariote que siempre compra los más bellos horizontes de nuestra corta existencia, que nos quita el catalejo que alarga la mirada o nos desvía de los campos y los bosques en los que ya nunca estaremos, que nos impide vivir sobre las nubes o coger los veleros que van a las islas. A veces, y casi siempre al final (cuando ya estamos en las traseras de la tarde y el fracaso), arrepentidos, arrojamos a los pies de los sacerdotes del dios Mammom esas monedas que ya nadie quiere. y que terminan en el Rastro.
Por eso, siempre me han parecido tristes, sórdidas y oscuras las manos de todos estos hombres que repasan las efigies de las monedas; que miran y remiran por ver si descubren su falsedad, como si el dinero no fuese siempre falso, y ensombrecidos esos ojos del coleccionista de sellos contemplando, ensimismado, la arqueología de caras y figuras del pasado. Monedas y sellos para hombres solitarios de plaza Mayor, que los irán guardando (para verlos ello solos), en cajas que, seguramente, nadie abrirá hasta su muerte.
LOS QUE TRABAJAN EN SILENCIO, artículo de LUIS DÍEZ TEJÓN

Mi amiga no es amante de ningún chorizo famoso, ni anda a la colección de exmaridos cotizables, ni tiene periodistas a la puerta cada vez que saca a pasear al perro. Nadie jamás le pedirá una exclusiva, porque lo que hace ella no se cotiza en el gran mercado de la farsa. No aparecerá nunca en ninguna pasarela, ni falta que le hace, porque sus bellísimas arrugas no son valores de la bolsa de la frivolidad. La conocen sólo los que la quieren, que no hay fama más verdadera. Mi amiga no vende imagen, sino que regala presencia, y entre una imagen y una presencia sólo los tontos se equivocan.
Como no es actriz ni cantante ni miss nada, no necesita a los pobres para que alimenten su imagen; no vive de ellos. Ella sale cada tarde de su casa con su anónimo ser a cuestas y se llega hasta la residencia para acompañar a los ancianos que lo necesitan, que son muchos, y monta excursiones cada semana para que el horizonte del mundo se les haga un poco más grande y puedan dormir esa noche prendidos a algún recuerdo no muy lejano, y hasta alienta alguna mirada furtiva, porque sabe que el amor es el gran sanador de soledades. Ayuda a los viejos a ser viejos, que a veces no debe de ser cosa muy fácil. Lo de ser viejo, quiero decir.
Uno, mientras escribe esto, piensa que cuántas personas habrá como mi amiga por esos barrizales de la vida. Cuántos seres de generosidad desbordante haciendo una labor callada e irreconocida, sin más premio diario que el de saber que han mejorado un poquito este mundo. Ante ellos, uno, que no es nada proclive a la admiración fácil, se calla y siente un profundo respeto. Si una imbécil del colorín estornuda, será portada en todos los medios del ramo; si un canalla nos estafa a todos unos cuantos millones, será famoso en un día. Pero si cientos de personas trabajan en silencio por mejorar a los demás, nadie lo destacará como noticia, aunque sólo fuera para alimentar un poco nuestra esperanza. Y quién sabe, casi mejor así. La hermosa florecilla que crece en la penumbra se marchita y pierde su aroma en cuanto le da el sol. Alguien, seguramente un espíritu vencido, ha dicho que el hombre sólo es capaz de sufrir, que no puede obrar. Si pudiera conocerle me gustaría presentarle a mi amiga.
martes, 15 de febrero de 2011
TIEMPO DE MIMOSAS

lunes, 14 de febrero de 2011

Por extraño que parezca, esta mañana he recibido varias felicitaciones. Y qué curioso algunas de personas que hace mucho no frecuento, otras no tanto. Lo más sorprendente es que, pese a no ser yo nada dada a esas fechas marcadas fundamentalmente por intereses comerciales, me ha parecido estupendo. Me estoy haciendo mayor a gran velocidad, mi parte sentimental aflora como la de esa viejecita que tanto agradece una muestra de cariño. Gracias, a quienes tuvisteis la gentileza de acordaros de mi persona hoy, precisamente hoy, día de de San Valentín: día de los enamorados. Quiero pensar que como no fui muy afortunada en el amor, al menos en ese de “hasta que la muerte nos separe” que es el que yo hubiese deseado –aunque aclaro, que no de cualquier manera, porque mantenerse unidos es fácil, y sobretodo cómodo, lo de feliz es otro asunto-, pues ahora me apunto a ese amor a lo que yo llamo “mi gente” que no es otra que mis amigo/as -véalos o no mucho-, a otros que me necesitan más y me permiten hacer voluntariado, lo más gratificante que a uno le puede suceder; a mis chicos, que de cuando en cuando se olvidan de su madre para hacer su vida –que es lo que más me gusta: que hagan su vida, quiero decir-; y a tantas y tantas personas como pasan en algún momento por mi vida y la enriquecen. Aprovecho para enviarles este corazoncito que he encontrado en la Red y que, aunque no es mío, dice todo lo que yo hubiese querido decir. FELICIDADES, AMIGOS/AS. Así, bien alto, para que se entere todo el mundo.
jueves, 10 de febrero de 2011
LUCHAR POR LA JUSTICIA, artículo de VIRGINIA ÁLVAREZ BUYLLA
Creo que lo que está pasando en Túnez, en Egipto o en Yemen puede ser una catástrofe, porque una cosa es que se pase a un régimen de libertades, deseable y necesario, y otra que los fanáticos islamistas lleguen al poder. Y me temo que eso es lo que está detrás.
Cada vez que sale a la luz una presunta estafa como lo de Riopedre y compañía se me ponen los pelos de punta, porque cosas así cada vez nos parecen más normales. Me parece que voy a retirarme a mis cuarteles de invierno e intentar luchar sólo en uno o dos frentes.
(Publicado en el diario EL COMERCIO)
lunes, 7 de febrero de 2011
¿CRISIS...? QUÉ CRISIS

HOMENAJE A JOAQUÍN FUERTES ÁLVAREZ, en el 15 aniversario de BRAVO ASTURIANÍSIMO
Voy con un poco de retraso, lo sé: el homenaje ha sido ayer domingo en EL JOVELLANOS en el acto organizado por BRAVO ASTURIANÍSIMO que, a la vez, conmemoraba su 15 aniversario. Mis felicitaciones para el homenajeado y para el artífice de todo: GONZALO MIERES. No, Gonzalo, no me olvido, que ya sé que te ayuda un excelente equipo, también va para ellos. He tratado de "colgar" la información" el mismo domingo, pero los duendes de la informática se colaron en mi ordenador y no pudo ser. No obstante, no quería pasar pasar por alto ninguna de las dos celebraciones. Los 15 años de BRAVO ASTURIANÍSIMO, porque me parece encomiable que, pese a las contínuas zancadillas, tengas la fuerza para seguir adelante -en el fondo sé que no es por ti, sino por todas esas personas que acuden cada domingo a sentirse eso, "personas" que importan al alguien-; y por el homenaje a un hombre grande -en el más amplio sentido de la palabra: de corazón-,a un hombre que se hizo a sí mismo, que luchó por salir adelante en esa España dificil, tan humilde como entrañable que ya nos va quedando atrás, para nuestra desgracia. Joaquín representa -en mi modesta opinión- a la gente buena, honrada, preocupada por todos. Y como no sé qué más decir, pongo a continuación el artículo de GONZALO MIERES, que es quien refleja con todoa justicia quién es JOAQUÍN FUERTES.Una infancia entre la escuela y ayudar en casa cuidando el ganado, leyendo algún libro, como los poetas andaluces que tanto quiere y admira.
Destacó en la escuela, quizás porque en casa había media docena de libros que eran de su tía, maestra, que se embarcó en Vigo camino de Buenos Aires.Cuando tenía 14 años, una maestra que tenía un tío dominico en Oviedo, les propuso a la familia que le mandaran al colegio de Santo Domingo interno y así fue; flaco, desgarbado y mal vestido entre un rebaño en el que predominan los burgueses, hizo amigos que todavía hoy conserva; Manuel de la Cera, Felipe Prieto, Chus Quirós, Juan Cueto...
Tuvo que volver al pueblo ya que la abuela enfermó y todas las ayudas eran pocas, hasta que la familia decide venir a vivir a Gijón y trabajan en un bar familiar en El Coto y lo traspasaron para vivir a Castiello de Bernueces.
Un anuncio en El Comercio pidiendo gente para formar un grupo de teatro en el Ateneo en el año 1957 le hizo coincidir con Ramón Vega, Lalo, Pili, Eloína, Modesto Clemente, Raimundo, que venían del Hogar del Productor de hacer ya teatro y comenzó como cuerpo extraño. El fundador de La Máscara fue Paco Ignacio Taibo, redactor jefe de El Comercio y secretario del Ateneo. Una intensa actividad como actor en La Máscara y Gesto, el viaje a la vendimia francesa en autostop con Juan Carlos Otero Arango. Participó en el teatro Arango en agosto de 1961 en la celebración del CL Aniversario de la muerte de Gaspar Melchor de Jovellanos. La Máscara puso en escena con trajes de época "El delincuente honrado", dirigido por Laureano Mántaras y Fuertes intervino haciendo el papel de Jovellanos, dando lectura a un artículo de Azorin.
Recién llegado del servicio militar consigue el premio de autores teatrales convocado por las emisoras del Movimiento y segundo en declamación con "El mono velludo". Un accésit en el concurso de cuentos de La Felguera. En el año 1962 su obra premiada "Hasta mañana" no pudo montarla. La Máscara por la censura, pero si representó el TEU en noviembre de 1966 la obra "El alegre verano" dirigida por Gonzalo Onaíndia. Comienza a trabajar como peón en Fábrica de Moreda en el año 1962 y se jubila como jefe de seguridad industrial, responsable del parque de bomberos ,conductores y oficiales mecánicos y después de obtener experto superior en seguridad de fábricas y minas en 1969 y ganar en 1971 el premio nacional de artículos sobre seguridad en el trabajo convocado por el INI, año en el que comienza a estudiar Derecho en Oviedo teniendo que dejarlo por enfermedad en segundo curso.
En 1968 puso en marcha La Máscara juvenil. La obra, "Aceite de O Nelly" consiguió el premio juvenil de la época y la actriz Carmen Sánchez, el premio de interpretación y entre otros; Eladio de Pablo, Boni Ortiz, Manolo Arenas, Miguel Ángel Bonhome. En los 70 dirigió en el club juvenil de Pumarin la obra, Llama un inspector, y estrenaron su obra "La estudiante". En el año 1975 fundó un grupo de teatro en Ensidesa, que luego se llamó Telón de fondo. Y allí estaban; Rosabel Berrocal, Nel del Solo, Xual Col, Xulio Vigil...
Con el amigo y recordado abogado Javier Medina, que estudió dirección en Madrid, consolidaron "Los cineastas del domingo", rodando los fines de semana en una nave de La Calzada multitud de largometrajes: "La mujer loba" con Casimiro Álvarez y Ana Maria Friera entre otros. "Vida mía", mediometraje para la Semana Negra y para TLG una serie de programas con el título "No hay derecho". Su colaboración con el salón del Comic de Tino Arbesú y la emotiva dedicatoria de despedida a la inolvidable Eulalia, Pochola, siempre feliz apoyando las actividades de su marido Arbesú y a sus hijas Sofía e Isabel.
Su querencia por el desaparecido pintor Urbano Cortina y a su querida esposa Carmen.
Del año 1965 a 1998 es colaborador de El Comercio comentando conferencias, cine, teatro, circo, haciendo entrevistas; Ángel Cristo, Paco Martínez Soria, a pintores, escritores, actores y recordamos una dedicatoria a su trabajo de Ana Maria Matute. A mediados de los 80 comienzan las colaboraciones semanales y así sigue.
Joaquín Fuertes siempre ha sido un referente para los muchos que siendo muy jóvenes soñábamos con un mundo distinto, siempre le hemos querido a él y a su mujer Maria José, que nos dejó hace 19 años, amiga y compañera de mi querida esposa Pili. La vida nos hace ser fuertes ante las duras adversidades y nuestro galardonado y pesar de la lluvia de piedras, sigue recio, menos desgarbado, pero con el alma en la mano.
El domingo recibirá ( recibió) La Santina de Bravo Asturianísimo, creación de Alberto Estrada y el trofeo de El Comercio y en el escenario acompañándole estarán (estuvieron)sus hijas a las que adora Rosa y Patricia, las nietas que se embelesa cuando nos habla de ellas, lo buenas que son; Candela, Jimena, Valeria y Emma, todas con sus estudios de canto, música y como deporte el baloncesto. Y una voz desde el cielo; querido esposo te lo mereces, que guapos estáis y cuanto os quiero.. No faltarán ( no faltaron)los yernos Pedro y Efraín, su madre Celia y su hermano José Fuertes.
Las canciones de Miguel Kocina abrirán (abrieron) esta emotiva gala y en donde no faltarán (faltaron)los besos y los abrazos del colectivo Alarde, con Mariposas en el corazón, coreografía de Elena Reales. Las canciones de Agustín Vázquez.Noches de barranquilla y Yo quiero ser feliz.. Maria Celeste, la siempre amiga cantante de La Calzada; Tina Valenty y Moisés López, dúo de canción romántica en la víspera de los Enamorados. La Compañía Asturiana de Comedias con el sainete. Los figos de San Miguel. de Arsenio González, un acuario que ha cumplido 80 años y que subirá en globo para festejarlo con su esposa Josefina García. Se presenta DanzAsturias, de Langreo con actividad desde hace tres años pero populares en el mundo de la danza y el baile; Isabel Dabén y Maria Larroza, bailarinas, dirección artística y pedagógica, gerente Isabel González Mata. Este colectivo bailaran (bailaron) Dos Gardenias y el vals Ilusión, La Coral Asturiana dirigida por Enrique Montes y los testimonios de Jesús Cracio, director teatral, que fuera actor de La Máscara y Gesto. En su Gijón después de las experiencias vividas en Madrid, no deja de ser un baluarte del teatro desaprovechado por las instituciones culturales asturianas. Glosará (glosó) sobre el homenajeado el candasín, escritor y poeta José Marcelino García, colaborador de El Comercio, magnífico orador, que hablará (habló)de lo que significa en la cultura su amigo del alma.
Una intensa jornada enmarcando una trayectoria de más de 50 años.
Personas que dejan huella, que nunca tendrán una calle, ni un parque
con su nombre, ni recibirán una medalla, pero eso ya es otra historia para ser contada.
Gonzalo Mieres
SOBREVIVIR REBUSCANDO EN LOS CONTENEDORES DE LA BASURA

Hoy al regresar a casa se me ha colado por el camino la tristeza. Todo empezó por un semáforo en rojo, seguro que si no me hubiese tenido que parar no estaría tan apenada. Me situé impaciente en el bordillo de la acera y miré hacia la derecha por si no venía ningún coche atravesar la calle – como siempre- en un plis plas. Los cubos de la basura me impedían ver más allá de mis narices. Además, el recipiente estaba con la tapa levantada, una señora la sostenía en alto. Me impacienté, un poco incomodada por el tiempo que tardaba la dama en tirar la basura. Y me fijé ella. Estaba en zapatillas y se cubría la espalda con una toquilla de esas que hacían nuestras abuelas. Pero no era vieja: entre 50 y 60, año arriba año abajo, ni tenía aspecto de indigente (no digo pobre, aunque luego sospeché que puede que lo fuera), más bien se trataba de una vecina de un edificio próximo. La luz del semáforo dejó de interesarme, de hecho cambió varias veces sin que abandonara el lugar. Observé que la señora intentaba ocultar su cara, aunque seguía hurgando en el cubo. El hecho de que a esa hora haya alguien rebuscando en la basura ya no me sorprende, pero quienes lo hacen responden a unos parámetros determinados, y últimamente hasta suelo ver familias enteras, normalmente rumanos. Pero esta señora era otra cosa: aseada, aunque en zapatillas bien vestida, peinada, con un cierto aire de dama venida a menos. Y me sorprendió su afán por ocultar el rostro. Me pegué al escaparate próximo y con el rabillo del ojo traté de averiguar qué recogía exactamente. Se hizo con unas manzanas que limpiaba con el borde de la toquilla, supongo que para ver su estado; unas cuantas bolsas de fiambre, quiero pensar que desechadas por estar caducadas; y un pac de yogures. Puede que alguna cosa más, pero no indagué, lo visto fue suficiente. Observé cómo lo guardaba en una bolsa usada de supermercado, mirando a ambos lados, furtivamente, sacó una llave de su bolsillo y entró en el portal. Y empezó a trabajar mi imaginación: ¿será una viuda de las que cobran poco más de 300 euros? ¿Cobrará tan siquiera? ¿Tendrá hijos, conocerán las penurias de su madre? La noche era fría y me imagino que si no hay para comer tampoco habrá para calentarse. Me entristece enormemente que casi a la puerta de mi casa haya hambre y tanta necesidad. Estoy segura que la señora que he visto un día fue como yo, ama de casa o trabajadora, que poco importa y hoy –por razones que uno no logra entender, y menos explicar- ya somos diferentes: ella intenta vivir de la basura y yo sigo haciéndolo de mi trabajo. No sé cómo tengo la desvergüenza de quejarme: como todos los días y no precisamente de la basura, me he comprado algún caprichito en las rebajas –sin pasarme-, dos o tres veces a la semana al salir de mi trabajo voy con mis amigos a tomarme un vinito, después de comer el consabido café, salgo de cuando en cuando a comer a un restaurante –aunque sea el menú del día-, si tengo frío enciendo la calefacción y listo, calculo el dinero del que voy a disponer para mis vacaciones – humildes, pero vacaciones-. Mucho me temo que si al final de la vida he de darle explicaciones a alguien no pueda ni mirarle a la cara. Ser mileurista en los tiempos que corren no debe de ser estar en crisis, tener que buscarse el sustento en la basura sí ha de serlo. Nuestros valores, esos sí que están en crisis.
jueves, 3 de febrero de 2011
DOMINGOS POR EL RASTRO, artículo de José Marcelino García

A este tránsito del Rastro vienen hombres y mujeres con sus enfermedades eternas e incurables, con sus quebraduras hijas del tiempo, también con el cansancio de un cuerpo oxidado por el abandono. Cada uno acerca su historia clínica a estos saquitos de yerbas de los bosques, a este huerto clásico y perfumado de los floritos. Quieren curar, con tisanas de malvavisco, herbamora y benito campín la biometalurgía gastada de sus espinazos, la cargación de riñones, las jaquecas y destemplanzas de tripas estragadas con cosas de botica. Remediar la honda edad a base de pediluvios de tomillo y equiseto, baños de vapor, gargarismos y enjuagues con el eneldo y la ruda.
Domingos por el Rastro de Gijón en busca de la sabiduría sanadora de los pétalos que hagan dormir/morir; de las hojas del arto albar para los desvanecimientos; de los tiernos brotes de la malva montes para las ansias del pecho y las turbiedades de la cabeza.
Complacientes, los herbolarios del Rastro van mezclando/rimando puñaditos de hojas y estambres, de cortezas y peciolos. «Déme algo para este sarpullido que me abrasa. Algo para este 'fegado' que me 'llate'. Algo para este corazón 'atristayao'. La mano, ligera y sabia, se hunde en los talegos para sacar de ellos el remedio de estas plantas recogidas en los campos de los pastores, por sobre las cunetas de los caminos, en la humedad de los molinos, junto a las laderas de las montañas y los rincones de los huertos de monja. Yerbas antiguas, extrañas, sobrenaturales, que tienen su altar en los claros de los bosques, entre los trasgos, donde cantan los sapos y el ruiseñor, y que crecen bajo la faz de la luna. Yerbas cogidas en el corazón del monte para sahumar y echar con ellas la bendición en amores de pálidas caras, en penas y afanes. O para hacer hechizos en daños y misterios.
Estas plantas rupestres y enduendadas, además de curar, perfuman con su salvación los paseos del Rastro llenos de cacharrerías y libros viejos, de cosas de solares y de aceite requemado de chiringuito. Y ese olor sano, piadoso y oriental parece como si corrigiese por un momento todo lo falso, lo rancio y arruinado de nuestra triste vida, tan enferma del vivir.
miércoles, 2 de febrero de 2011

martes, 1 de febrero de 2011
Днем рождения друга
lunes, 31 de enero de 2011
EL DESPERTADOR

domingo, 30 de enero de 2011
LA COSA NO TIENE MAYOR SECRETO...
sábado, 29 de enero de 2011
MATRIARCADO
miércoles, 26 de enero de 2011
INÉS HURLÉ Y "LA BROCHA", artículo de PURA FRESNO

Tú, que durante veinte años escribiste ríos de palabras que desembocaban en la revista de arte 'La Brocha', bien te mereces, Inés Hurlé, que, como homenaje póstumo, escribamos ahora nosotros algo para ti como prueba de agradecimiento. 'La Brocha', con sus luces y sus sombras como todo, fue la linterna que alumbró todos los rincones del panorama artístico de Asturias. A través de ella, los artistas podíamos informar y éramos informados siempre puntualmente de todo lo que acontecía en el mundo de las Bellas Artes. Nunca se supo valorar lo suficiente el gran esfuerzo que suponía para ti sacar adelante todos los meses esa revista que escribías, maquetabas, conseguías la publicidad, la llevabas a la imprenta y la repartías por galerías museos, comercios, etcétera, para su distribución gratuita. ¿Quién da más?
Los críticos de arte promocionan a los pintores que les interesan y aprovechan cualquier pretexto para dedicarles un espacio en la prensa, pero ignoran generalmente los logros de los demás. En tu revista, sin embargo, cabían todos. ¿Qué artista no vio alguna vez su nombre escrito en 'La Brocha'? Cada semana recorrías todas las salas de exposiciones y no quedaba nadie que estuviese exponiendo sin que le dedicases un comentario, ni tampoco dejabas de publicar toda la información que te hacíamos llegar sobre cualquier evento artístico.
Hasta que un día, cansada ya de tanto peregrinaje, decidiste colgar la lámpara y dedicar tu tiempo a disfrutar de tu nieto, lo cual te hacía absolutamente feliz. Eso me dijiste unos días antes de morir, cuando yo no podía ni sospechar que estuvieses tan cerca del final, ni que te ibas a ir tan rápido y tan silenciosamente como lo hiciste.
Te mereciste un reconocimiento público, que los pintores, los poetas y otras entidades nos descuidamos en ofrecerte en vida y que todos los que fuimos tus amigos lamentamos no haber hecho. La ingratitud es una condición humana demasiado frecuente.
Ahora tenemos una deuda contigo y no sabemos cómo pagarla.
Artículo de opinión de VIRGINIA ÁLVAREZ-BUYLLA

Ya tenemos nuevo partido. Foro Asturias nace para ser una alternativa a todos los asturianos que, amando a nuestra tierra con todo nuestro corazón, estamos desencantados, deprimidos y nos sentimos abandonados por nuestros políticos, que se preocupan más por su bienestar que por el nuestro.
El primer objetivo del Foro, como dicen sus fundadores y gestores, es que Francisco Álvarez-Cascos acepte ser cabeza de lista en las próximas elecciones. Todos sus seguidores estamos seguros de que va a aceptar, porque sabe que Asturias, su Asturias, le necesita, aunque somos conscientes del tremendo esfuerzo que le pedimos.
El logo del Foro está basado en el de la Sociedad Económica de Amigos del País, a la que yo también admiro, pues uno de mis antepasados, José González Alegre, fue uno de los creadores y promotores y mi abuelo Benito, con sus hermanos, siguió perteneciendo a ella por tradición familiar.
Cuando se habló de que Cascos podría estar dispuesto a venir a liderar Asturias, muchísimos asturianos pedimos la palabra y firmamos listas interminables para solicitar a Rajoy que le nombrase candidato a la Presidencia del Principado, pero fuimos ignorados y no nos quedó más opción que pasar a la acción. A mí me asombra esa gente que dice que estaba dispuesta a votarle, pero que ahora no porque no les gusta cómo ha hecho la cosas. Está claro que no tenía otra alternativa y que tanto él como la cúpula del PP sabía que éramos muchos los que le apoyamos, pero no les importó.
Foro Asturias quiere ser un partido de regeneración, abierto a todos los ciudadanos de todas las tendencias. No tiene ganas de polémica, sólo de trabajar. Sabemos que va a haber guerra sucia, porque la política últimamente es así. Pero tenemos que seguir por nuestro camino igual de convencidos que ahora de que Cascos, con su extraordinario currículo y los logros conseguidos en el pasado, es nuestro candidato. Ya somos muchos los que estamos afiliándonos al nuevo partido. Venid pronto, que os necesitamos.
lunes, 24 de enero de 2011
EL PERIODISTA MANUEL FERNÁNDEZ PUBLICA "LA EDAD DE ORO DE LOS CANTAUTORES ASTURIANOS"

Luján PALACIOS
Manuel Fernández y González (Manuel de Cimadevilla, «el nietu Celo Xuan», Gijón, 1951) es periodista, escritor y cantautor prolífico. Titulado por la Escuela Oficial de Periodismo en Madrid en 1973, llegó a ser presidente de la Asociación de la Prensa de Gijón, y su periplo musical le llevó a quedar finalista en el Festival de la Canción de Benidorm en 1982. Ahora publica «La edad de oro de los cantautores asturianos», que repasa el panorama musical de la región en los últimos años. El libro se presenta hoy en la sala Acapulco del Casino a las 20.00.
-¿Cómo ser periodista y cantante a la vez? ¿Son dos tareas muy dispares o no tanto?
-Siempre he mantenido que los bardos y los juglares que cantaban las noticias en romances de plaza en plaza por los pueblos han sido los antecesores de los periodistas. Pero, tal como están las cosas, no sé si tendremos que volver a los inicios históricos de nuestro oficio de comunicadores de lo que pasa en nuestro entorno.
-En el trabajo que ahora presenta hace un repaso a los cantautores asturianos. ¿Por qué estamos en una edad de oro?
-El libro se ha editado al cumplirse los treinta y cinco años de la presentación en Gijón del movimiento de la Nueva Canción Asturiana. Entonces se puso en marcha un carro y dedicó capítulos especiales a Víctor Manuel, Julio Ramos, Avelino, Carlos Rubiera, «Nuberu», Rafael Lorenzo y Pipo Prendes, además de mi trayectoria como cantautor como «El Nietu Celo Xuan». Pero éste es un libro histórico porque, además de mi relato en primera línea de fuego, también hay colaboraciones con diferentes perspectivas de quienes vivieron aquellos tiempos desde otras trincheras. Hay referencias a más de un centenar de músicos. Es una edad de oro porque en tres décadas se han editado más de cincuenta discos y se ha logrado que haya canciones populares que la gente canta en los chigres e interpretan los coros y los gaiteros sin saber quién es realmente su autor.
-¿Qué supuso para el panorama musical asturiano la apertura del primer estudio de grabación de la Feria de Muestras? ¿Qué papel desempeñaron las emisoras de radio?
-Siempre tuvimos muy claro que necesitábamos ahorrar costes para poder grabar en Asturias, sin tener que ir a Madrid. Eso lo entendieron perfectamente Luis Adaro y Pedro García-Rendueles, a quienes todos los músicos asturianos les deben que el primer estudio profesional de grabación fuese instalado en el recinto ferial porque no tenía vibraciones sonoras y lo autorizaron con un precio simbólico. Pero también fue fundamental que al frente del estudio estuviesen dos grandes músicos y excelentes personas: René de Coupaud y Pedro Bastarrica. Por allí pasaron todos a grabar en unas condiciones idóneas. Las emisoras de FM que surgieron en aquellos años fueron fundamentales para la promoción de nuestras grabaciones.
-¿Es difícil triunfar en la música en Asturias?
-Aunque se han hecho aportaciones positivas, en mi opinión los planteamientos ideológicos son muy diferentes a los de aquellos que luchábamos contra la dictadura, contra la censura y en defensa de la recuperación de las libertades fundamentales. Triunfar en Asturias durante las dos últimas décadas ha sido muy difícil si no estás en la pomada del pesebre, militas en el PSOE o tienes cobijo en el «lobby rosa».
-La tonada está viviendo una segunda juventud. ¿Qué le parece este resurgir?
-Mantengo en el libro que la tonada tradicional no tiene origen asturiano, ya que es muy anterior a la existencia de Asturias como tal. Su evolución desde los años setenta es decepcionante, ya que nunca se ha visto un compromiso político con las libertades renovando los repertorios rurales con la problemática actual. Lo hacen muy bien y va mucha gente a verlos, pero están en un callejón sin salida. Hay excepciones, claro, como Anabel Santiago o Carlos Rubiera, quien ha realizado una extraordinaria labor para hacer evolucionar la tonada desde la ortodoxia armónica tradicional.
-¿Ve algún cantante asturiano triunfador a nivel nacional para los próximos años?
-Mientras la tripulación que gobierna este barco asturiano, con una fuga en alta mar, se dedique a mantener una lucha constante entre ellos, sin preocuparse de evitar que el agua lo hunda y de lo que pasa aquí, no puede haber triunfadores ni en la música ni en nada. Los jóvenes y cualificados profesionales se tienen que ir de Asturias si quieren ganar salarios dignos y triunfar. No iban a ser los músicos, que nunca nadie ha querido que vivan con holgura económica de su creatividad, una excepción a la regla en esta sociedad tan mediocre que nos rodea.
-Como miembro de la SGAE, ¿no cree que cada vez se están poniendo más trabas a la democratización de la música?
-Soy miembro de pleno derecho de la SGAE y a mí no me llegan ni las migajas de lo que se reparten en la pirámide que el astuto de Teddy Bautista ha sabido crear para que se lucren los escogidos.
(Entrevista publicada en La Nueva España, 20/01/2011)
domingo, 23 de enero de 2011
TRISTONA TARDE DE DOMINGO
jueves, 20 de enero de 2011
LA MESA DE PLANCHAR

Es una tontería, ya sé, lo que voy a contar no merece la pena. Pese a todo lo haré, porque con los años voy comprobando que mi vida se compone casi exclusivamente de pequeñas cosas sin importancia. Y me temo que la de los demás, por mucho que se empecinen en lo contrario, también. La historia nace alrededor de una mesa de planchar y cuando sucedía –o cuando traía a mi mente estos recuerdos de antaño- no pensaba en contarlo, consciente de que esas cosas no interesan a nadie. Pero son las siete de la tarde, la jornada laboral concluye y, censurada por un amigo que me quiere bien y me llamó vaga por no hacer más entradas en el blog, decidí escribir. Llevo minuto y medio frente al ordenador y no debo de estar inspirada porque no se me ocurre nada de enjundia. Así que hablaré de mi mesa de planchar. Voy a tratar de explicarme, el tema es tan…ni sé cómo llamarlo, ¿de Maruja tal vez? Voy. Quienes me seguís –qué poco tenéis que hacer, por otra parte- sabéis que me he cambiado de casa y, por ello, algunas de mis costumbres se han modificado. Tengo una habitación que he decidido dedicar a la plancha. Todo un lujo para los tiempos que corren, pero qué queréis que os diga, me hacía ilusión: desde mi infancia nunca más tuve la oportunidad de destinar un cuarto para la plancha. Hago un inciso, para decir que me imagino la cara de los pocos –tal vez ninguno- señores que me estén leyendo, mejor que se retiren, seguro que me quitarán puntos. Pues bien, acostumbrada e ese artilugio –similar al fe la foto- estrecho y alargado en el que ni entra una sábana ni uno tiene manera de hacer la raya a unos pantalones –y por tanto, usuaria habitual de tintorería- coloqué en la estancia mencionada una mesa como Dios manda con su correspondiente muletón -¿se llama así?- y muy ufana –y contenta- me puse a planchar. Pero, ¡ay!, fatalidad: ni con mesa grande ni sin ella, a los pantalones no hay manera de hacerles una sola raya, y qué decir de esa sábana que lleva unas gomas en las esquinas y resulta imposible doblar en forma. Conclusión: no sé planchar. Así que me quedé bastante compungida, hasta creo que lo del cuarto de la plancha no fue una buena idea. Ahora tiro de esos recuerdos de antaño que os decía al empezar. Ante tanta dificultad me vino a la memoria Julia, la señora que nos crió a mi hermana y a mí. Ella sí que sabía, y reconozco que trató de enseñarnos. Pero nosotras, jóvenes modernas –para la época- y algo rebeldes, nos negábamos a ocuparnos de las cosas de la casa. Y, como por otra parte somos hijas de mujer trabajadora más pendiente de nuestros estudios que de nuestra formación como amas de casa, pues en cosas del hogar estamos poco entrenadas, principalmente yo. Y vuelvo a Julia, ella sí que merece la pena (acaba de cumplir 100 años, cosa que creo ya os dije en otra ocasión), empezó a trabajar a los 8 años (no me equivoqué, la cifra es exacta) y lo hizo en la casa de los nietos de Clarín (el dato también es exacto) y allí –como ella nos decía- las cosas se hacían bien y las señoras era muy señoras. Y después de soltarnos la perorata añadía: para ser señora y mandarlo hay que saber hacerlo. Resultado final: no llegué a convertirme en señora…chica de barrio, como mucho. Le buscaré otra utilidad al cuarto.
VIERNES 21 A LAS 22 HORAS
(GIJÓN)
Poetas:
Rebeca Álvarez Casal (Madrid) y Armando Vega (Asturias)
Músico:
Dani García de la Cuesta (Asturias)
Entrada libre
miércoles, 19 de enero de 2011
EL RASTRO DE INVIERNO, artículo de José Marcelino García

Cada uno con su vagar, dando el gran rodeo de costumbre, llega al Rastro en la mañana inverniza de domingo. Aquí, en este reducto de humedades y pisadas, a ras del suelo, están los residuos oscuros de todos los inviernos: todo el sobrante hogar de nuestra vida con su polvo, su fracaso y su abandono: libros, sillas, cuadros, tazones, bicicletas con herrumbre, chaquetas que fueron quedando por los respaldos, tiestos con sólo tierra, y la eneas de las terrazas con soles de cerveza vividos bajo los cielos de agosto. Todo aquello de nuestra casa con lo que fuimos cuajando la vida y por donde anduvimos desnudos, llenos de juventud, moviéndonos por entre sus límites de adentro, entre la quietud de sus cuadros, sus colores y manchas; protegiéndonos, en los días de música y llaga, en los trasfondos de su intimidad.
Es sueño la vida. Y va pasando a quedar reducida a una mesilla de noche con aspirinas, a un reducto desde donde vemos ese carretón cargado que se aleja con nuestros abriles marchitos; a un último andar, de periplo en periplo, pulsando las notas del gemido. La lengua, la piel, los párpados, el sexo, están ya en trance de ser cualquier vaguedad, y vienes a buscar al Rastro las cosas de las que te fuiste despegando, las que desmontaste en esa mudanza continua y perdurable que es la vida. Las quieres cuando ya no las necesitas, cuando no te hacen ninguna falta, y las compras, como siempre, a través del grosero trato del dinero. Deben de ser cosas de la personalidad que va siendo desarmada y se acerca a perderse cada domingo por esta laguna, a veces con niebla posada, que nos hace madrugar igual que las gaviotas, a pasear como ancianos de asilo por entre estos pasillos llenos de paralelas humanas y restos de cosas sobrevivientes.
Cada uno tiene su alcohol, y con la edad se va haciendo voyeur de calles, de zanjas, de parques, de Rastros. Un espectador que va siendo (para él) un malentendido, y vuelve a las historias, a los cuentos, a ser coleccionista de plaza mayor. Siempre ha sido así. Por eso, algunos, cruzamos cada domingo este puente sobre el Piles camino del Rastro en busca de nuestras botas de niño, de los pájaros de nuestros mayos, de los vidrios, platos y cucharas de cuando padre y madre; todo este estofado de trastos, en almoneda.
lunes, 17 de enero de 2011
MI NUEVO BARRIO
Pues ya estoy definitivamente asentada en mi nuevo barrio. No dista mucho del anterior, pero no es lo mismo. La casualidad hizo que se concatenasen varios acontecimientos, todos negativos, que a punto estuvieron de generar en mí una aversión hacia la que ella estoy segura será mi última casa. Por edad, ya no me veo yo haciendo otra mudanza. Será, en todo caso, hacia el cielo, que es donde espero ir, el infierno ya lo he padecido –como todo el mundo- en esta tierra. Los primeros días los pasé en la cama rodeada de toda mi vida anterior empaquetada en cajas, bolsas, maletas…, padeciendo tremenda gripe. Ahora dicen que la A, yo creo que pasé por todo el abecedario, no recuerdo haber estado tan…fastidiada -quiero decir- en años. Así que se me metió en la cabeza que entraba con mal pié y hasta llegué a pensar que era la casa la que estaba enferma. Tremenda tontería, ya sé, pero con cerca de 40 de fiebre uno piensa lo peor: delira, más bien. Hoy ya casi recuperada, no me atrevo a afirmar que del todo porque no es cierto, estoy tomándole el pulso a lo dicho: a mi nuevo barrio. He pasado de convivir con gente mayor a hacerlo con parejas jóvenes. Y eso le da a todo un aire muy diferente, es como si todo discurriese mucho más deprisa. Me gustaría convertirme en una desenfadada chica de barrio. ¿Qué es poco serio lo que escribo? Yo soy poco seria. ¡Qué más quisiera que poder transformarme en una chica de barrio! Señal inequívoca de juventud, y de que no habría descubierto aún la cara amarga y dura de la vida. Como eso ya no es posible, trataré de ser una persona más del, repito, barrio. Y en ello estoy. Me gustaría patearlo en todas direcciones, como hacía en el que estaba antes, pero ya no podré de igual manera. La casa no le gustó nada a mi fiel compañero, Obladi, y a los pocos días, decidió mudarse al cielo de las mascotas. Sin él ya no habrá largos paseos, y dudo mucho que me pierda por todas sus esquinas. En todo caso tendré que hacerlo sola, aunque me cueste: que me cuesta salir de casa sin ningún motivo especial. No obstante, ya he hecho mis primeras incursiones por calles que ni tan siquiera conocía, aunque reconozco que me resulta difícil caminar en dirección contraria al lugar en el que siempre viví. Los primeros días acudía a comprar el pan a mi tienda de siempre, pasando por delante de –como mínimo- un par de panaderías, mis pasteles de los domingos tenían que ser de la confitería de toda la vida, y el café ídem. Sin embargo, hace dos o tres días que veo las cosas de diferente forma. Me aventuré a comprar el pan justo enfrente de casa y… ¡sorpresa!, me gustó la familiaridad con la que me trataron; también decidí tomar el café en la cafetería más próxima: me gustó el ambientillo. Y ya me he parado un par de veces con el vendedor de cupón que encuentro al pasar por Begoña en dirección al trabajo. Descubrí que me reconocía por la voz, el próximo día le pregunto cómo se llama, me recuerda a Avelino, el de la Plaza de El Parchís, el amigo que se fue en otoño. Siempre me llamaron poderosamente la atención esas personas que se sitúan en una esquina y –sin ver- son testigos del pulso de la ciudad. Siempre están ahí, en su puesto, se diría que esperándote. Me siento muy próxima a ellas, tal vez porque ven la vida –qué paradoja hablar de ver- de manera distinta. Pues eso, que estoy descubriendo en barrio y, aunque como dice mi amigo, puede que ahí no acudan los bomberos a salvar el loro de la vecina, tiene vida propia. Intentaré descubrirla y, si me es posible, contarla.
sábado, 15 de enero de 2011
SIGUE LA MALA RACHA
miércoles, 12 de enero de 2011
martes, 11 de enero de 2011
HOY SERÁ EL ÚLTIMO DÍA QUE OS HABLE DE OBLADI
viernes, 7 de enero de 2011
HOY HE TOMADO CAFÉ CON UN FUMADOR
alguien puede pensar que desaparecerán las cafeterías porque no se pueda fumar, o lo harán porque dentro de poco tomar un café será un lujo que no nos podemos permitir. Muchas familias -entre las que por fortuna no estamos...aún- se ven y se desean para salir arriba.
Finalmente, en lo tocante a que nos persiguen como ciudadanos, diría que desgraciadamente casi nunca respondemos a las normas si no
se establecen unas sanciones económicas. El trafico es una muestra de ello: las infracciones -muchas muertes e incapacidades- han disminuido con las nuevas normativas de tráfico. Ahí están las estadísticas. Hace años - bastantes- en las aulas universitarias estaba permitido fumar: recuerdo clases que terminaban en tremenda humareda; también se fumaba en los autobuses, y en los aviones y en los centros de trabajo: no existían prohibiciones. Afortunadamente la cordura se fue imponiendo y los espacios quedaron libres beneficio de todos, fundamentalmente de los fumadores. Y no pasó nada, ninguno se murió por respetar la norma. Podría añadir algunas consideraciones más al respecto, pero creo que si se quiere entender lo dicho es suficiente. Puntualizo que lo único que me molesta del
tabaco es su prejuicio para la salud, para la salud de mis amigos que fuman, que quisiera no tuvieran que enfrentarse nunca a esa terrible
enfermedad que es el cáncer de pulmón. Creo que si en algún momento vivieran el calvario y el final de uno de esos enfermos, opinarían un poco como yo. Es muy duro ver cómo se van seres queridos por el simple hecho de haber sido fumadores. Sé que es difícil dejarlo, pero aún es más difícil de sobrellevar la enfermedad por tabaquismo. Siento, querido amigo, haberte amargado con este texto, pero es que yo te quiero mucho, y me preocupa tu salud.
YA PASÓ TODO, artículo de José Manuel
Pero la realidad es que ya pasó todo. Nos abrazaron, nos besaron, nos han deseado mares de felicidad, nos vendieron desde los escaparates lo mejor de cuanto había en las tiendas y nos invitaron a gastar lo que no teníamos porque la tarjeta bancaria puede con todo hasta que la cuesta de enero se ponga al rojo vivo en nuestra cuenta.
No sé si ha sido una impresión muy personal, quizá sí porque los ánimos tampoco estaban para muchos cohetes, pero éstas que acaban ahora mismo han sido unas Navidades en las que, a poco que se observara, se ha notado que el personal se ha movido con cierta tristeza, con mucha precaución en lo económico y con bastante pesimismo derivado de la situación económica presente y sin un horizonte claro de futuro.
Si, ya pasó todo y ahora nos damos cuenta de que somos los mismos, ni más ni menos felices que antes, ni mejores ni peores en nuestras actitudes, hasta llueve durante todo el día de Reyes y cuando dentro de un par de días los electricistas desmonten las telas de araña de la iluminación navideña será cuando de verdad la ciudad quedará ya más triste, pero no más que antes de que un concierto de intereses comerciales llamasen a arrebato invitándonos a consumir y a comprar muchas cosas que no necesitábamos. En todo caso yo me quedo con los pequeños detalles navideños, esa voz amiga que te llama para tomar un café mientras hablamos, esa carta que no esperabas, ese mensaje de alguien querido que te dice “estoy aquí” y sobre todo las sonrisas de los niños en esta mañana de Reyes que, aunque sea bajo la lluvia, configuran un mundo de inocencia tan limpio que nos llega al alma y que a los maduros nos retrotrae al siglo pasado.
PREGÓN DE REYES, artículo de José Marcelino Garcia, publicado en el diario El Comercio
En un barco de luz, cambiado yo de ropa, arribar a los muelles de enero y salir a la ciudad (sobrante de oro y plata mi cofre del tesoro), y pasar por entre los absortos ojos de los niños con mi estandarte rojo parecido a una llama alegre de aire y vida. Ir, entre el humo de las antorchas, hacia el reloj de la Torre del Reloj y hacerle sonar un carillón con música de bosque claro. Un bosque con manzanas, trenes, abrigos para la lluvia y el frío, barcos con estrella, telegramas buenos, pijamas de rayas, pianos y ventanas con vistas al campo. Y mis manos repartiendo sorpresas y regalos que no defrauden a nadie.
Despeinado de Melchor, palidísimo, envuelto en mí, dar juguetes a los niños por su buena escritura torcida de palotes, por ser tan amigos de la risa, dibujantes de casitas, soles, nubes y caminos adornados con colores mironianos, y por ser ángeles galácticos que juegan con consolas y auriculares. Ah, y también muchos juguetes por no haberlo comido todo, como hacen los mayores.
En este mes enorme, en el que el pelo cae más, los huesos duelen, las dioptrías aumentan y el sueño es una batalla. En este mes, digo, de campo triste en el que Gijón se va ir pareciendo poco a poco a una vieja ciudad, le digo, le suplico, le encarezco una vez más a mi amigo Andrés, que me deje ser Rey por una noche. Tengo larguísimas piernas para lucir bien el manto, y, desde luego, pondré luz en mi sonrisa. A cambio, yo le traeré también a él una bici con timbre, dinamo, lucecita y cambio Catalina. Por fa, Andrés., colegui, quiero ser Rey Mago antes de palmar.
jueves, 6 de enero de 2011
YA ESTÁ A LA VENTA. "ALGUNOS MICRORRELATOS, DE JOSÉ LUIS CAMPAL
EL LIBRO SE PUEDE ADQUIRIR EN LA LIBRERÍA PARADISO DE GIJÓN (C\ LA MERCED, 28)




